22 Marzo 2006 Seguir en 
Una pareja amiga de Periné Bermond, la joven francesa asesinada en el 2004 en un departamento del centro porteño, recordó hoy ante el tribunal que lleva adelante el juicio el día que el vigilador del edificio y principal imputado molestó a la víctima al decirle que debía registrar el ingreso de ellos al lugar.
Cristof Duran relató que días antes del asesinato, cuando fue con su pareja a visitar a Periné al departamento de Florida 878 y, cuando se disponían a subir al ascensor junto a la dueña de casa, se les acercó el vigilador para deciles que debían registrar su ingreso en la recepción.
Según el testigo, que reconoció en la sala de audiencias a Pablo Olivares como la persona que estaba ese día de guardia, a Periné le molestó esa circunstancia, ya que no entendía por qué debía registrar los nombres de sus acompañantes si ella estaba presente para dejarlos pasar.
Cristof no criticó la actitud del vigilador, aunque dijo que como en Francia no suele haber custodios en los edificios le llamó la atención.
Luego de Cristof declaró su novia, Aurelie Isabelle Delvalee, quien relató el mismo episodio, aunque no pudo reconocer a Olivares ante el Tribunal Oral Criminal 9, a cargo del juicio.
La pareja recordó que había estado parando en la casa de Periné una semana antes del crimen, por lo que tenía un juego de llaves, aunque recién se enteró de lo sucedido con su amiga cuando se hallaba de paseo en Mendoza.
Los dichos de los amigos fueron escuchados con atención por la madre de Periné, quien en varias ocasiones lloró.
Para esta jornada está prevista la declaración de otros 19 testigos convocados por las partes.
El juicio por el homicidio cometido en abril del 2004 comenzó ayer, ocasión en la que el acusado Olivares aceptó declarar ante los jueces para clamar su inocencia.
El acusado se defendió de la acusación al asegurar que jamás podría haber abusado de la joven porque a los 13 años fue violado y, desde entonces, no puede tener relaciones sexuales.
El vigilador llegó a juicio acusado de "abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio calificado criminis causa", delito por el cual podría recibir una pena de prisión o reclusión perpetua.
Periné, de 25 años, fue hallada asesinada el 12 de abril de 2004, cuando la policía llegó al departamento que ocupaba en el octavo piso 36 de ese edificio, a raíz del aviso de unas amigas, también francesas, que estaban preocupadas porque no tenían noticias suyas.
La joven, que estudiaba Administración de Empresas en la Universidad Católica, estaba tendida en el piso junto a la cama, vestida con un pijamas y con un cuchillo clavado en la garganta.
La autopsia determinó que la chica había muerto asfixiada luego de ser golpeada y detectó que tenía restos de semen en los genitales, aunque no había signos de defensa en su cuerpo. (Télam)
Cristof Duran relató que días antes del asesinato, cuando fue con su pareja a visitar a Periné al departamento de Florida 878 y, cuando se disponían a subir al ascensor junto a la dueña de casa, se les acercó el vigilador para deciles que debían registrar su ingreso en la recepción.
Según el testigo, que reconoció en la sala de audiencias a Pablo Olivares como la persona que estaba ese día de guardia, a Periné le molestó esa circunstancia, ya que no entendía por qué debía registrar los nombres de sus acompañantes si ella estaba presente para dejarlos pasar.
Cristof no criticó la actitud del vigilador, aunque dijo que como en Francia no suele haber custodios en los edificios le llamó la atención.
Luego de Cristof declaró su novia, Aurelie Isabelle Delvalee, quien relató el mismo episodio, aunque no pudo reconocer a Olivares ante el Tribunal Oral Criminal 9, a cargo del juicio.
La pareja recordó que había estado parando en la casa de Periné una semana antes del crimen, por lo que tenía un juego de llaves, aunque recién se enteró de lo sucedido con su amiga cuando se hallaba de paseo en Mendoza.
Los dichos de los amigos fueron escuchados con atención por la madre de Periné, quien en varias ocasiones lloró.
Para esta jornada está prevista la declaración de otros 19 testigos convocados por las partes.
El juicio por el homicidio cometido en abril del 2004 comenzó ayer, ocasión en la que el acusado Olivares aceptó declarar ante los jueces para clamar su inocencia.
El acusado se defendió de la acusación al asegurar que jamás podría haber abusado de la joven porque a los 13 años fue violado y, desde entonces, no puede tener relaciones sexuales.
El vigilador llegó a juicio acusado de "abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio calificado criminis causa", delito por el cual podría recibir una pena de prisión o reclusión perpetua.
Periné, de 25 años, fue hallada asesinada el 12 de abril de 2004, cuando la policía llegó al departamento que ocupaba en el octavo piso 36 de ese edificio, a raíz del aviso de unas amigas, también francesas, que estaban preocupadas porque no tenían noticias suyas.
La joven, que estudiaba Administración de Empresas en la Universidad Católica, estaba tendida en el piso junto a la cama, vestida con un pijamas y con un cuchillo clavado en la garganta.
La autopsia determinó que la chica había muerto asfixiada luego de ser golpeada y detectó que tenía restos de semen en los genitales, aunque no había signos de defensa en su cuerpo. (Télam)







