22 Marzo 2006 Seguir en 
La Justicia rechazó una serie de medidas planteadas por los defensores de los principales sospechosos de haber asesinado al juez de Menores Héctor Aráoz, por lo que, en los próximos días, el fiscal Guillermo Herrera podrá pedir su elevación a juicio oral.
Meses atrás, Herrera había apelado un fallo del juez Francisco Pisa, en el que declaraba nulas las pericias en las que confirmaba que los disparos que acabaron con la vida del magistrado habían salido del arma del oficial Darío Pérez y, al mismo tiempo, autorizaba que la pistola reglamentaria del ex policía sea sometida a otro estudio. La Cámara, después de haber estudiado el planteo, le dio la razón al fiscal. Por otra parte, la Justicia también rechazó los pedidos de cese de prisión planteados por los defensores de Ema Gómez, la otra acusada de haber cometido el homicidio y de Pérez.
Ahora, Herrera estará en condición de solicitar la elevación a juicio de la causa. El 26 de noviembre de 2004, Aráoz fue asesinado de nueve disparos en su casa de Yerba Buena. Gómez y Pérez fueron acusados del crimen, aunque también fueron imputados otras personas, entre ellas el ex oficial Andrés Faversani, el ex comisario Rodolfo Domínguez y el agente Raúl Albornoz. Cuando la causa sea elevada a juicio, también se sabrá con exactitud cuáles serán los cargos que se le imputarán a estos tres sospechosos y a otras personas que aparecen en la causa.
A la cárcel
Gómez ya fue trasladada el lunes a la cárcel de mujeres, ubicada en Banda del Río Salí.
La decisión la tomó Herrera después de que la ex policía amenazara con quitarse la vida en la Comisaría de la Mujer el miércoles pasado, lugar donde se encontraba detenida desde la noche que fue asesinado el juez Aráoz. Después fue trasladada al hospicio Nuestra Señora del Carmen, donde fue tratada por una crisis de nervios.
Meses atrás, Herrera había apelado un fallo del juez Francisco Pisa, en el que declaraba nulas las pericias en las que confirmaba que los disparos que acabaron con la vida del magistrado habían salido del arma del oficial Darío Pérez y, al mismo tiempo, autorizaba que la pistola reglamentaria del ex policía sea sometida a otro estudio. La Cámara, después de haber estudiado el planteo, le dio la razón al fiscal. Por otra parte, la Justicia también rechazó los pedidos de cese de prisión planteados por los defensores de Ema Gómez, la otra acusada de haber cometido el homicidio y de Pérez.
Ahora, Herrera estará en condición de solicitar la elevación a juicio de la causa. El 26 de noviembre de 2004, Aráoz fue asesinado de nueve disparos en su casa de Yerba Buena. Gómez y Pérez fueron acusados del crimen, aunque también fueron imputados otras personas, entre ellas el ex oficial Andrés Faversani, el ex comisario Rodolfo Domínguez y el agente Raúl Albornoz. Cuando la causa sea elevada a juicio, también se sabrá con exactitud cuáles serán los cargos que se le imputarán a estos tres sospechosos y a otras personas que aparecen en la causa.
A la cárcel
Gómez ya fue trasladada el lunes a la cárcel de mujeres, ubicada en Banda del Río Salí.
La decisión la tomó Herrera después de que la ex policía amenazara con quitarse la vida en la Comisaría de la Mujer el miércoles pasado, lugar donde se encontraba detenida desde la noche que fue asesinado el juez Aráoz. Después fue trasladada al hospicio Nuestra Señora del Carmen, donde fue tratada por una crisis de nervios.







