21 Marzo 2006 Seguir en 
El Gran Tucumán-Tafí Viejo sigue siendo, entre los conglomerados urbanos del país con más densidad de población, el que registra la mayor tasa de trabajo no registrado de la Argentina. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al 55,4% de los asalariados de la provincia no se les realizan los aportes jubilatorios, ni cuentan con obra social ni otros beneficios previsionales.
La medición fue realizada al cuarto trimestre del año pasado. Según el Indec, aunque hay un leve descenso respecto del informe anterior, el índice del Gran San Miguel de Tucumán está casi 10 puntos por encima del promedio de los 28 conglomerados urbanos del país.
El organismo oficial también dio detalles sobre el comportamiento del empleo en negro durante el segundo semestre. En ese informe, el Gran Tucumán-Tafí Viejo aparece en el tercer lugar entre las poblaciones con mayor trabajo no registrado, con un 54,5%. Sólo es superado por Corrientes (55,5%) y por Jujuy-Palpalá (55,1%).
Estacionalidad
El director de Estadística, Juan Carlos Abril, admitió que faltan informes que expliquen detalladamente el elevado índice de trabajo en negro en la provincia. Sin embargo, consideró que el hecho de que las dos principales actividades económicas de la provincia -azucarera y citrícola- son estacionales (en general no superan los seis meses de salario para la mayoría de los trabajadores) es un factor que incide negativamente en la falta de regularización laboral. “Cuando termina la zafra, tanto los obreros azucareros como los citrícolas se ven obligados a buscar la alternativa de conseguir algún trabajo en negro. La falta de capacitación en muchos casos es el factor preponderante para que así ocurra”, señaló Abril. Anticipó que, para obtener datos fehacientes sobre esa característica del mercado de trabajo, la Dirección de Estadística analiza la posibilidad de tomar una muestra importante de trabajadores temporarios y registrar que hacen durante los meses interzafra.
“En un contexto de fuerte crecimiento, era previsible una caída en el nivel de pobreza, pero tendría que haber bajado mucho más si se tienen en cuenta las sustanciales mejoras en el superávit fiscal y en la recaudación impositiva”. De esta manera, el economista Hugo Ferullo opinó respecto de los últimos datos que se difundieron sobre la pobreza en el Gran Tucumán.
Según el profesor de la UNT y la UNSTA, el Gobierno provincial tendría que dejar de gastar “sumas exóticas” en propagandas oficiales, aviones, en subas salariales y en viáticos para sus funcionarios. Y, en cambio, debería implementar políticas activas y agresivas para combatir la pobreza.
“Un nivel de pobreza del 47% es escandaloso. Tendría que estar en el orden del 20% como en la década del 60. Desde ese entonces, la hiperinflación y los efectos nefastos de la década del 90 hicieron trepar la tasa por arriba del 60%. Pero, en el actual contexto, de fiesta financiera, no tiene por qué haber tantos pobres”, dijo Ferullo. “No veo que este Gobierno priorice la asignación de recursos para afrontar la pobreza. Esto implica destinar menos fondos al gasto político y volcarlos, por ejemplo, a los salarios de maestros y a comedores escolares”, alertó Ferullo. Insistió en que debe producirse una discusión respecto de las prioridades que se dan en el manejo público de los recursos.
La educación
El especialista en macroeconomía sostuvo que gran parte de la pobreza se debe a problemas estructurales, principalmente, referidos a la educación. “Esto tiene que ver con la difícil empleabilidad de las personas y de su dependencia del ingreso monetario para comer”, explicó finalmente Ferullo.
La medición fue realizada al cuarto trimestre del año pasado. Según el Indec, aunque hay un leve descenso respecto del informe anterior, el índice del Gran San Miguel de Tucumán está casi 10 puntos por encima del promedio de los 28 conglomerados urbanos del país.
El organismo oficial también dio detalles sobre el comportamiento del empleo en negro durante el segundo semestre. En ese informe, el Gran Tucumán-Tafí Viejo aparece en el tercer lugar entre las poblaciones con mayor trabajo no registrado, con un 54,5%. Sólo es superado por Corrientes (55,5%) y por Jujuy-Palpalá (55,1%).
Estacionalidad
El director de Estadística, Juan Carlos Abril, admitió que faltan informes que expliquen detalladamente el elevado índice de trabajo en negro en la provincia. Sin embargo, consideró que el hecho de que las dos principales actividades económicas de la provincia -azucarera y citrícola- son estacionales (en general no superan los seis meses de salario para la mayoría de los trabajadores) es un factor que incide negativamente en la falta de regularización laboral. “Cuando termina la zafra, tanto los obreros azucareros como los citrícolas se ven obligados a buscar la alternativa de conseguir algún trabajo en negro. La falta de capacitación en muchos casos es el factor preponderante para que así ocurra”, señaló Abril. Anticipó que, para obtener datos fehacientes sobre esa característica del mercado de trabajo, la Dirección de Estadística analiza la posibilidad de tomar una muestra importante de trabajadores temporarios y registrar que hacen durante los meses interzafra.
“Es escandaloso el nivel de pobreza”
“En un contexto de fuerte crecimiento, era previsible una caída en el nivel de pobreza, pero tendría que haber bajado mucho más si se tienen en cuenta las sustanciales mejoras en el superávit fiscal y en la recaudación impositiva”. De esta manera, el economista Hugo Ferullo opinó respecto de los últimos datos que se difundieron sobre la pobreza en el Gran Tucumán.
Según el profesor de la UNT y la UNSTA, el Gobierno provincial tendría que dejar de gastar “sumas exóticas” en propagandas oficiales, aviones, en subas salariales y en viáticos para sus funcionarios. Y, en cambio, debería implementar políticas activas y agresivas para combatir la pobreza.
“Un nivel de pobreza del 47% es escandaloso. Tendría que estar en el orden del 20% como en la década del 60. Desde ese entonces, la hiperinflación y los efectos nefastos de la década del 90 hicieron trepar la tasa por arriba del 60%. Pero, en el actual contexto, de fiesta financiera, no tiene por qué haber tantos pobres”, dijo Ferullo. “No veo que este Gobierno priorice la asignación de recursos para afrontar la pobreza. Esto implica destinar menos fondos al gasto político y volcarlos, por ejemplo, a los salarios de maestros y a comedores escolares”, alertó Ferullo. Insistió en que debe producirse una discusión respecto de las prioridades que se dan en el manejo público de los recursos.
La educación
El especialista en macroeconomía sostuvo que gran parte de la pobreza se debe a problemas estructurales, principalmente, referidos a la educación. “Esto tiene que ver con la difícil empleabilidad de las personas y de su dependencia del ingreso monetario para comer”, explicó finalmente Ferullo.
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