20 Marzo 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La posibilidad de que los precios de la carne acentúen las bajas de los últimos días, dependerá exclusivamente de que esta semana ingresen más animales en el Mercado de Hacienda de Liniers, sostuvo el titular de la Asociación de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams. El dirigente remarcó que en la última semana las carnicerías de Capital Federal redujeron los precios de venta al público en hasta un 10%.
Sin embargo, advirtió que si en el mercado de Hacienda de Liniers no ingresan al menos 10.000 animales por día será imposible mantener la rebaja de precios. El empresario dijo que para los próximos días se espera el ingreso en el mercado de los animales que estaban preparados para exportación, pero que por la prohibición dispuesta por el Gobierno no pudieron ser vendidos al exterior.
No obstante, Williams expresó su preocupación por las lluvias permanentes que están afectando a diversas regiones del interior bonaerense que imposibilitan el transporte de los animales.
En cuanto al llamado del presidente Néstor Kirchner a no comprar carne si no bajan los precios, Williams destacó que el consumo venía bajando casi un 30% en comparación con el año pasado, pero no por la convocatoria del Jefe de Estado sino por los elevados valores de los cortes cárnicos. "Para la gente es difícil, de un momento para otro, reemplazar la carne por otro alimento", señaló.
Según datos oficiales, el consumo per cápita de carne es de 61 kilos, mientras que la de pollo llega a 25 kilos y la de cerdo, apenas 8 kilos. En el marco de la disputa originada por la fuerte suba de precios en la carne que llevó al Gobierno a prohibir las exportaciones, el viernes pasado el Ministerio de Economía resolvió suspender a 11 firmas de rematadores para operar en el mercado. (NA)
Sin embargo, advirtió que si en el mercado de Hacienda de Liniers no ingresan al menos 10.000 animales por día será imposible mantener la rebaja de precios. El empresario dijo que para los próximos días se espera el ingreso en el mercado de los animales que estaban preparados para exportación, pero que por la prohibición dispuesta por el Gobierno no pudieron ser vendidos al exterior.
No obstante, Williams expresó su preocupación por las lluvias permanentes que están afectando a diversas regiones del interior bonaerense que imposibilitan el transporte de los animales.
En cuanto al llamado del presidente Néstor Kirchner a no comprar carne si no bajan los precios, Williams destacó que el consumo venía bajando casi un 30% en comparación con el año pasado, pero no por la convocatoria del Jefe de Estado sino por los elevados valores de los cortes cárnicos. "Para la gente es difícil, de un momento para otro, reemplazar la carne por otro alimento", señaló.
Según datos oficiales, el consumo per cápita de carne es de 61 kilos, mientras que la de pollo llega a 25 kilos y la de cerdo, apenas 8 kilos. En el marco de la disputa originada por la fuerte suba de precios en la carne que llevó al Gobierno a prohibir las exportaciones, el viernes pasado el Ministerio de Economía resolvió suspender a 11 firmas de rematadores para operar en el mercado. (NA)







