La presión fiscal aumenta con la suba de salarios

Un abogado opinó sobre la realidad laboral. Un capitalismo sin sensibilidad social. Para Ackerman la situación de los trabajadores está mejorando.

20 Marzo 2006
Convencido de que en los suburbios de Occidente (categoría en la que incluyó a la Argentina) los trabajadores están sumergidos en un capitalismo sin sensibilidad social, el profesor titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UBA, Mario Ackerman, aseguró que la situación de la clase trabajadora está mejorando, después de que quedó desprotegida por la flexibilización laboral de los años 90. El abogado laborista dialogó en estos términos con LA GACETA:

- ¿Cómo califica la legislación laboral argentina en relación con la de los países desarrollados?
- En general, creo que es razonable. Durante los 90, vivimos un proceso de regulación y de desprotección de los trabajadores. En el sector privado, las empresas, con el propósito de bajar el llamado costo laboral y de mejorar su rentabilidad, bajaron el nivel de protección de los trabajadores; eso es injusto. Desde 2000 a esta parte, con el cambio de gobierno, la situación mejoró y sigue en alza. Estamos próximos a tener una nueva ley de Riesgos de Trabajo, que será de mejor calidad y más equitativa que la anterior. Las empresas, que siguen teniendo rentabilidad, hoy se quejan más de la política fiscal que de la legislación laboral.

- ¿El mínimo no imponible en el impuesto a las Ganancias es importante para los trabajadores?
- Es una realidad que el mínimo no imponible para el impuesto a las Ganancias es un poco bajo. Con el incremento de los salarios, cada vez más trabajadores empiezan a aproximarse a ese valor mínimo y deben pagar el impuesto. Lo que tendría que plantearse la sociedad argentina -es un debate pendiente- es si el país tiene una política fiscal justa. Creo que no. La sensación que se tiene en la Argentina es que uno paga muchos impuestos y que la presión impositiva es muy fuerte. Y es lamentable que los ciudadanos no recibamos del Estado servicios en la misma proporción. Esto irrita, porque aparece como injusto para los trabajadores que el Estado no devuelva a la sociedad lo que recibe en pago de impuestos.

-En Francia está produciéndose una reacción en contra de una reforma laboral que afecta a los más jóvenes
- Está ocurriendo algo similar a lo de 1968. Francia es un caso especial, pero con estas reformas no destruyó el estado de bienestar, como tampoco Europa. Francia tiene seguridad social.

Tamaño texto
Comentarios