Dos jóvenes, bajo la lupa de los pesquisas

Serían remiseros parecidos al único sospechoso. Los policías investigan si tienen alguna vinculación con el caso. Aún no hay detenidos.

19 Marzo 2006
La única coincidencia es el parecido físico con el retrato hablado del supuesto asesino. En las últimas 24 horas, los pesquisas lograron ubicar a dos jóvenes -supuestamente remiseros-,  en el marco de la investigación del crimen de Paulina Lebbos. Ninguno de los dos fue demorado; simplemente, quedaron a disposición de los investigadores y del fiscal Alejandro Noguera, que lleva adelante la causa.
Ayer, en El Manantial, fue identificado un joven de 25 años que, según las fuentes policiales consultadas, tiene un gran parecido físico con el conductor que describió Virginia Mercado y cuyo rostro fue plasmado en un retrato hablado.
El joven reconoció ser remisero, aunque aclaró que habitualmente trabaja en un Fiat Regatta blanco. También señaló que presta servicios en una empresa que funciona cerca de la ex zona del Abasto.
El otro joven, de 26 años, fue ubicado el viernes y, además de algunas similitudes físicas con el buscado por la Policía, en su vivienda se encontró un VW Zenda bordó que, según el testimonio de algunos vecinos, hace no mucho tiempo era utilizado como remise.
En el interior del vehículo, de acuerdo con la versión proporcionada por una fuente cercana a la investigación, se hallaron cabellos y manchas, que podrían ser de sangre. Estos elementos serán sometido a una serie de pericias fundamentales para determinar la situación procesal del muchacho.
A pesar de que no se ordenó ninguna medida en contra de los dos identificados, los pesquisas investigan el entorno de los jóvenes, si tienen antecedentes penales y lo que hicieron el domingo 26 de febrero, día en el que desapareció la joven. Es probable que en las próximas horas el fiscal Noguera los cite a declarar.
“No podemos descartar absolutamente nada. Estamos buscando a los sospechosos y cualquier elemento que se consiga será analizado”, aseguró un vocero de la Policía.

Confirmación
Por otra parte, el testigo que dijo haber visto a un hombre discutiendo con una mujer similar a Paulina en un Fiat Duna bordó con vidrios polarizados ratificó ante la Policía su versión.
Esta persona, que sería conductor de un auto pirata y cuyo nombre no trascendió por cuestiones legales, jura haber visto el lunes, a las 11 de la mañana, a un joven discutiendo con una chica de pelo largo en una zona cercana a El Cadillal. Dijo además que la mujer se resistía a que su acompañante la besara y la abrazara.
Siempre de acuerdo con la versión aportada por una fuente cercana a la investigación, el conductor de otro vehículo que pasaba por el lugar le tocó bocina para que el supuesto atacante depusiera su actitud. Señaló que eso fue suficiente para que el Duna partiera raudamente del lugar.
El testimonio obligó a los investigadores a realizar una serie de tareas de inteligencia en la zona, ya que es la única versión en la que se establece que la estudiante estuvo viva 24 horas después de haber desaparecido.
Según trascendió, se chequea esta información entre los vecinos de El Cadillal, Tapia y Ticucho  para tratar de confirmarla. Sin embargo, hasta el momento, no pudieron conseguir ningún elemento que confirme la veracidad de la información proporcionada por este testigo.

Más rastrillajes
Aunque todo se maneja en el mayor secreto, en las últimas horas trascendió que la Policía, bajo las órdenes de los comisarios Raúl Ferreyra y Julio López, supervisados por el jefe de Policía, Hugo Sánchez, intensificó los rastrillajes en busca del vehículo en el que desapareció Paulina.
Como ocurrió antes de que se hallara el cuerpo de la joven en la localidad de Tapia, la prioridad para la pesquisa es hallar el Fiat Duna bordó.
Claro que son perfectamente conscientes de que el asesino tuvo tiempo suficiente para modificar totalmente el aspecto del vehículo, ya que han pasado exactamente tres semanas desde que Lebbos fue vista por última vez con vida.

LAS HIPOTESIS QUE MANEJAN LOS INVESTIGADORES
EL REMISERO
Es una de las teorías más simples que manejan los investigadores. Paulina Lebbos y Virginia Mercado subieron a un remise común y corriente. Después de que se bajó la amiga de la víctima, el chofer, que no conocía a la joven, intentó abusar sexualmente de ella pero, como se resistió, terminó ahorcándola con una mano.
La gran pregunta es si el ataque se concretó en algún lugar de esta ciudad o si fue en las proximidades de donde se halló el cadáver.
Si se verifica la segunda posibilidad, los pesquisas deberán descifrar cómo hizo el conductor del vehículo para trasladar a Paulina hasta Tapia, localidad ubicada a más de 40 kilómetros de la capital.

EL PSICOPATA
Esta hipótesis resuena desde hace ya varios días y genera preocupación entre los investigadores. Los pesquisas sospechan que el asesino puede ser un hombre que simula ser remisero para abusar de mujeres, especialmente jovencitas.
Esta pista surgió luego de que una persona se comunicó con Alberto Lebbos para contarle que su hija habría sufrido un intento de abuso por parte de un conductor de un remise Fiat Duna bordó. Con el correr de los días, siempre de acuerdo con las versiones aportadas por los allegados a la víctima, aparecieron nuevas denuncias de este tipo. Sin embargo, ninguna fue realizada oficialmente, lo que complica enormemente el trabajo de los investigadores.

EL CRIMEN PASIONAL
Es quizás la teoría más difícil de comprobar. Según las sospechas, Paulina Lebbos, en realidad, después de haber dejado a su amiga Virginia Mercado, no se habría dirigido a la casa de su novio, César Soto, sino que en el camino se encontró con otra persona a la que, por lo menos, conocía de vista, y esta sería la que la habría asesinado después de haber mantenido una dura discusión.
La Policía decidió investigar a todo el entorno de la joven, entre ellos a Soto y a sus amistades. La Policía, siempre según las versiones oficiales, no descarta que el autor del salvaje hecho haya sido otra persona, por lo que ahora hacen averiguaciones sobre los amigos que tuvo Paulina en los últimos tiempos.

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