El municipio identificará con bandas reflectivas a los remises legales

Una medida de emergencia para garantizar seguridad a quienes abordan autos en las calles de la capital tucumana. Unos 5.000 truchos.

SIN IDENTIFICACION. La mayoría de los remises que circula por la capital, sólo cuenta con una cinta roja en la antena. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
SIN IDENTIFICACION. La mayoría de los remises que circula por la capital, sólo cuenta con una cinta roja en la antena. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
17 Marzo 2006
Como una medida de emergencia, la Municipalidad capitalina decidió identificar a los 147 remises legales que circulan por la ciudad. Con una gran calcomanía en el parabrisas y con una banda reflectiva ubicada en los laterales de los vehículos, las autoridades de Transporte intentarán que la gente pueda distinguir los autos que circulan con licencia entre unos 5.000 truchos.
El anuncio lo realizó el director de Transporte, Julio Rocha. Aunque no precisó cuándo se pondrá en marcha el plan, no descartó que sea dentro de pocos días.
Rocha remarcó que desde 1999 no se hacen inspecciones técnicas a los autos de alquiler y que durante los últimos dos años hubo demasiada flexibilidad para con los choferes. Por esto anunció que no habrá más tolerancia.
"En los próximos días, todos los remises serán inspeccionados. La gente se sorprenderá, porque no serán más de 30 los que pasen el control. La mayoría de estos vehículos está en estado deplorable. Es una inseguridad permanente", señaló.
Después del crimen de Paulina Lebbos y, ante el temor generalizado que se instaló en la sociedad, Rocha dijo que se decidió identificar a los remises legales. "Técnicos harán obleas numeradas y bandas reflectivas que no podrán adulterarse. La medida se dictaminará a través de un decreto de necesidad y urgencia, que ya fue consensuado con el Departamento Ejecutivo", contó.
"La gente podrá diferenciar a los pocos autorizados. Hay 5.000 ilegales en la ciudad. No damos abasto para controlar a todos. Hay muy pocos inspectores, que trabajan en tres turnos", recalcó el funcionario. Añadió que a pesar de que hacen más de 10 secuestros diarios, en más de la mitad de los casos se trata de infractores reincidentes. "Los dueños pagan las multas y al otro día ya están trabajando de nuevo", se quejó.
Rocha señaló que el problema con los remises es que el servicio se desvirtuó y que los choferes no quieren cumplir con la norma de trabajar solamente puerta a puerta. "Ya ni siquiera tienen radio. Esta es una realidad que debe aceptarse. Por eso planteé la necesidad de la unificación de taxis y remises. Estos nunca fueron coches diferenciales, como plantean las normas", explicó. Agregó que las inspecciones también se realizarán a los taxis, a fin de detectar los autos de alquiler mellizos que trabajan en la capital.

"Tolerancia cero"
Por su parte, desde el Ministerio de Seguridad Ciudadana se informó que en los operativos de control habrá "tolerancia cero". Funcionarios indicaron que se continuará con la política de reordenar el tránsito para que nunca más resulte difícil identificar un remise o a una persona, como ocurrió en el caso Lebbos. Según trascendió ayer, el ministerio nombró al ex comisario Guillermo del Lugo subdirector de Transporte.


La tecnología también es necesaria en el control

La inseguridad en el transporte ilegal de pasajeros no se detiene solamente con más controles. También hace falta más tecnología, considera el comandante Adolfo Maley, jefe del Escuadrón 55 Tucumán de Gendarmería Nacional. Según el titular de la Fuerza mejor preparada para el control de vehículos en las rutas, si se contara con cámaras filmadoras en los semáforos podrían registrarse infracciones que luego ayudarían a esclarecer un crimen. Según Maley, la inseguridad de los truchos no sólo se manifiesta en los casos de homicidios o de violaciones, sino en los constantes accidentes de tránsito provocados por los ilegales, que en muchos casos no están en condiciones mecánicas de funcionar y no cuentan con seguros para proteger a los pasajeros.
Maley explicó que los controles en las rutas no alcanzan, porque si bien Tucumán tiene poca extensión territorial, cuenta con muchos caminos alternativos, lo que facilita salir de la provincia.