17 Marzo 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El aumento del mínimo no imponible de Ganancias permitirá morigerar los reclamos de aumentos salariales que se realicen en las negociaciones paritarias, afirmó el secretario adjunto de la CGT, José Luis Lingeri. "Cuando haya que discutir futuros aumentos salariales, se tendrá en cuenta el reembolso que percibirá el trabajador por este aumento en el mínimo de Ganancias. Por eso, las expectativas salariales podrán controlarse de otra forma", señaló.
Lingeri sostuvo: "si la expectativa era pedir un 20% o un 30% de mejora salarial y hoy el trabajador tiene en el bolsillo $ 200 más, porque paga menos de Ganancias, está claro que las expectativas son diferentes".
Por otra parte, las autoridades del Ministerio de Economía aseguraron que no tienen previsto introducir cambios en el impuesto a los Bienes Personales, tras la decisión anunciada ayer de elevar el monto del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias. "Hoy no está en estudio realizar cambios en Bienes Personales", aseguró una alta fuente del Palacio de Hacienda a la agencia Télam. Economía salió de esta forma al cruce de las versiones surgidas durante las últimas horas respecto de que el Gobierno podría elevar el impuesto que pagan los contribuyentes que poseen bienes por encima de los $ 102.300.
En Tucumán
La medida del Gobierno nacional de aumentar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias para los asalariados y autónomos cayó bien en el ámbito gremial de la provincia, aunque algunos dirigentes advirtieron que los topes no se corresponden con el alto costo de vida. "Estamos de acuerdo con la medida impositiva, pero no con el techo que se fijó, ya que debe llegar a los $ 10.000 para que esté acorde al costo de vida", explicó Eduardo Bourlé, secretario general de la Asociación Bancaria de Tucumán.
Según el dirigente, el beneficio tributario alcanzará al 50% de los empleados bancarios que trabajan en la City tucumana, que totalizan más de 2.000 personas, cuyo sueldo promedio ronda los $1.800. "El Gobierno nacional no fue generoso con los topes, puesto que hoy la clase trabajadora tiene un salario promedio muy bajo, si se tiene en cuenta el avance de la inflación", agregó Bourlé.
Por su parte, el titular de la Asociación de Empleados de la DGI, Raúl Soraire, alertó que pese a que en este sector se registran buenos sueldos, la medida impositiva, que regirá a partir del 1 de abril, alcanza a un bajo porcentaje de los 400 empleados que trabajan en el organismo recaudador. Apoyó el cambio tributario, aunque dijo que el Estado nacional no debería cobrar impuestos sobre los sueldos de la clase trabajadora. El salario promedio de los empleados de la DGI es de $ 2.500.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, anunció el miércoles que los mínimos se elevan de $ 1.835 a $ 2.400 para los asalariados solteros, y de $ 2.235 a $ 3.200 para los casados. En el caso de los autónomos, el mínimo pasa de $ 835 a $ 1.000 para los solteros y, de $ 1.235 a $ 1.800 para los casados.
Lingeri sostuvo: "si la expectativa era pedir un 20% o un 30% de mejora salarial y hoy el trabajador tiene en el bolsillo $ 200 más, porque paga menos de Ganancias, está claro que las expectativas son diferentes".
Por otra parte, las autoridades del Ministerio de Economía aseguraron que no tienen previsto introducir cambios en el impuesto a los Bienes Personales, tras la decisión anunciada ayer de elevar el monto del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias. "Hoy no está en estudio realizar cambios en Bienes Personales", aseguró una alta fuente del Palacio de Hacienda a la agencia Télam. Economía salió de esta forma al cruce de las versiones surgidas durante las últimas horas respecto de que el Gobierno podría elevar el impuesto que pagan los contribuyentes que poseen bienes por encima de los $ 102.300.
En Tucumán
La medida del Gobierno nacional de aumentar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias para los asalariados y autónomos cayó bien en el ámbito gremial de la provincia, aunque algunos dirigentes advirtieron que los topes no se corresponden con el alto costo de vida. "Estamos de acuerdo con la medida impositiva, pero no con el techo que se fijó, ya que debe llegar a los $ 10.000 para que esté acorde al costo de vida", explicó Eduardo Bourlé, secretario general de la Asociación Bancaria de Tucumán.
Según el dirigente, el beneficio tributario alcanzará al 50% de los empleados bancarios que trabajan en la City tucumana, que totalizan más de 2.000 personas, cuyo sueldo promedio ronda los $1.800. "El Gobierno nacional no fue generoso con los topes, puesto que hoy la clase trabajadora tiene un salario promedio muy bajo, si se tiene en cuenta el avance de la inflación", agregó Bourlé.
Por su parte, el titular de la Asociación de Empleados de la DGI, Raúl Soraire, alertó que pese a que en este sector se registran buenos sueldos, la medida impositiva, que regirá a partir del 1 de abril, alcanza a un bajo porcentaje de los 400 empleados que trabajan en el organismo recaudador. Apoyó el cambio tributario, aunque dijo que el Estado nacional no debería cobrar impuestos sobre los sueldos de la clase trabajadora. El salario promedio de los empleados de la DGI es de $ 2.500.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, anunció el miércoles que los mínimos se elevan de $ 1.835 a $ 2.400 para los asalariados solteros, y de $ 2.235 a $ 3.200 para los casados. En el caso de los autónomos, el mínimo pasa de $ 835 a $ 1.000 para los solteros y, de $ 1.235 a $ 1.800 para los casados.







