16 Marzo 2006 Seguir en 
La Justicia pidió la detención de cuatro policías en actividad, entre ellos una mujer, sospechosos de haber quemado a un hombre en la comisaría de Trancas, que luego falleció en el hospital Centro de Salud. El hecho ocurrió hace casi cuatro años.
El fiscal Guillermo Herrera y el secretario Carlos López pidieron al juez Alfonso Zóttoli que se detenga a Fabio Marcial, Sixto Gamboa, Walter Vallejo y Norma Risso Patrón, acusados de los delitos de lesiones graves seguidas de muerte y abandono de persona, ambos agravados por ser policías.
El 30 de junio de 2002, Gamboa y Vallejo, después de haber estado en una bailanta, detuvieron a Carlos Medina, acusado de haber estado tomando bebidas de alcohólicas en la vía pública. La versión de los uniformados fue que el aprehendido, después de protagonizar incidentes, prendió fuego en el calabozo y sufrió heridas que le provocaron la muerte días después.
En un principio, la causa había sido calificada de muerte dudosa y los policías, acusados de violación a los deberes de funcionarios públicos. Sin embargo, cuando Herrera y López se hicieron cargo de la causa comenzaron a sumar pruebas contra los acusados.
El primer elemento con el que se encontraron fue que, según las pericias médicas, Medina había sufrido un fuerte golpe en la cabeza que le provocó un desmayo. Además, el médico que atendió a la víctima señaló que, a juzgar por el tipo de heridas que presentaba el paciente, este tenía que haber estado inconsciente al momento del incendio, ya que las lesiones evidenciaban que estuvo entre cuatro y cinco minutos entre las llamas. También el facultativo aclaró que es muy probable que, en el momento de haberse quemado, haya estado desnudo.
Según Bomberos, en la celda de Medina no había elementos con los que hubiera podido haber iniciar el fuego. Además, según algunos allegados, antes de morir, la víctima les dijo que los uniformados lo habían quemado
Herrera y López, en base a estas pruebas, manejan la hipótesis de que Medina fue golpeado por los policías y que cuando estos vieron que la víctima había perdido el conocimiento decidieron prenderle fuego, según trascendió. Ahora tendrán que determinar qué responsabilidad le cabe a cada uno de los acusados.
El fiscal Guillermo Herrera y el secretario Carlos López pidieron al juez Alfonso Zóttoli que se detenga a Fabio Marcial, Sixto Gamboa, Walter Vallejo y Norma Risso Patrón, acusados de los delitos de lesiones graves seguidas de muerte y abandono de persona, ambos agravados por ser policías.
El 30 de junio de 2002, Gamboa y Vallejo, después de haber estado en una bailanta, detuvieron a Carlos Medina, acusado de haber estado tomando bebidas de alcohólicas en la vía pública. La versión de los uniformados fue que el aprehendido, después de protagonizar incidentes, prendió fuego en el calabozo y sufrió heridas que le provocaron la muerte días después.
En un principio, la causa había sido calificada de muerte dudosa y los policías, acusados de violación a los deberes de funcionarios públicos. Sin embargo, cuando Herrera y López se hicieron cargo de la causa comenzaron a sumar pruebas contra los acusados.
El primer elemento con el que se encontraron fue que, según las pericias médicas, Medina había sufrido un fuerte golpe en la cabeza que le provocó un desmayo. Además, el médico que atendió a la víctima señaló que, a juzgar por el tipo de heridas que presentaba el paciente, este tenía que haber estado inconsciente al momento del incendio, ya que las lesiones evidenciaban que estuvo entre cuatro y cinco minutos entre las llamas. También el facultativo aclaró que es muy probable que, en el momento de haberse quemado, haya estado desnudo.
Según Bomberos, en la celda de Medina no había elementos con los que hubiera podido haber iniciar el fuego. Además, según algunos allegados, antes de morir, la víctima les dijo que los uniformados lo habían quemado
Herrera y López, en base a estas pruebas, manejan la hipótesis de que Medina fue golpeado por los policías y que cuando estos vieron que la víctima había perdido el conocimiento decidieron prenderle fuego, según trascendió. Ahora tendrán que determinar qué responsabilidad le cabe a cada uno de los acusados.







