14 Marzo 2006 Seguir en 
WASHINGTON.- A pocos días de que se cumplan tres años de la invasión, y en momentos en que la campaña militar pierde respaldo popular en su país, el presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo ayer que las bombas caseras que utiliza la resistencia iraquí contienen piezas procedentes de Irán. "Algunos de los más poderosos dispositivos explosivos que estamos viendo en Irak incluyen componentes que vinieron de Irán", aseguró, en un nuevo intento de responsabilizar a Teherán por la creciente desestabilización del país ocupado.
La misión
Bush inició ayer, en la universidad George Washington, una serie de discursos con el propósito de recuperar el apoyo de los estadounidenses a la campaña militar en Irak. "La lucha contra el terrorismo es la misión de mi gobierno", subrayó, y admitió que vendrán momentos más difíciles en Irak, donde las andanadas de ataques y de atentados dejó más de 80 muertos y centenares de heridos en las últimas 48 horas, y donde la cifra de soldados estadounidenses muertos ya superó holgadamente la barrera de los 2.000. El clérigo chiíta Moqtada al Sadr dijo ayer chiítas y sunnitas ya entraron en una guerra civil después del atentado que dañó el templo chiíta de Samarra (norte), hace 20 días. En este marco, Gran Bretaña anunció el retiro de unos 800 soldados del contingente establecido en Basora, al sur del país. La cifra representa el 10% de las tropas británicas en Irak. (Reuter-Télam-SNI)
La misión
Bush inició ayer, en la universidad George Washington, una serie de discursos con el propósito de recuperar el apoyo de los estadounidenses a la campaña militar en Irak. "La lucha contra el terrorismo es la misión de mi gobierno", subrayó, y admitió que vendrán momentos más difíciles en Irak, donde las andanadas de ataques y de atentados dejó más de 80 muertos y centenares de heridos en las últimas 48 horas, y donde la cifra de soldados estadounidenses muertos ya superó holgadamente la barrera de los 2.000. El clérigo chiíta Moqtada al Sadr dijo ayer chiítas y sunnitas ya entraron en una guerra civil después del atentado que dañó el templo chiíta de Samarra (norte), hace 20 días. En este marco, Gran Bretaña anunció el retiro de unos 800 soldados del contingente establecido en Basora, al sur del país. La cifra representa el 10% de las tropas británicas en Irak. (Reuter-Télam-SNI)







