11 Marzo 2006 Seguir en 
La Bolsa porteña fue afectada esta semana por la suba en las tasas estadounidenses, que llevó el rendimiento de los bonos a 10 años a 4,75%, menos inflación. En consecuencia, la deuda emergente se vio afectada. En Argentina, los bonos de Descuento cayeron hasta un 5% y los bonos Par un 3,38%; también cedieron los cupones de títulos atados al crecimiento (PBI). Hasta ayer, el impacto se vio en la toma de ganancias de los inversores. También impactaron en la Bolsa la reducción en la exportación de carne y los datos domésticos; por ejemplo, el congelamiento del precio del GNC (gas natural comprimido).
Congelar el precio de GNC no parece la misma política que alentó en 2005 el arranque del Mercado Electrónico de Gas. Es un buen mecanismo que puede funcionar, incluso con esta variable, aunque no sea lo ideal.
En tanto, la pizarra de azúcar en Nueva York tiene el Contrato 14 doméstico, que asimila en todas las ruedas la política de precios de intervención y el cupo de los EE.UU., como un dato más para la formación del precio.
Ignorancia
El tema de la carne, en tanto, apunta a reducir el costo de vida. La medida no tiene precedentes, porque la Argentina -tercer exportador mundial- sólo cumplirá con la Cuota Hilton, con los convenios bilaterales, y volcará 600.000 toneladas más al consumo interno. El Gobierno ignora lo que cuesta conquistar un mercado, cuando el vecino Brasil es el primer productor de carne en el mundo y tiene problemas de aftosa.
El gran ingreso de hacienda a Liniers ayer, con la ligera baja del precio, muestra una economía de impulsos y de amenazas, en vez de objetivos.
En este escenario, también habrá que seguir de cerca la evolución de la productividad, del empleo y de las tasas de interés en los EE.UU. En el contexto nacional, habrá que controlar si hay más intervención del Estado con nuevos impuestos.
Congelar el precio de GNC no parece la misma política que alentó en 2005 el arranque del Mercado Electrónico de Gas. Es un buen mecanismo que puede funcionar, incluso con esta variable, aunque no sea lo ideal.
En tanto, la pizarra de azúcar en Nueva York tiene el Contrato 14 doméstico, que asimila en todas las ruedas la política de precios de intervención y el cupo de los EE.UU., como un dato más para la formación del precio.
Ignorancia
El tema de la carne, en tanto, apunta a reducir el costo de vida. La medida no tiene precedentes, porque la Argentina -tercer exportador mundial- sólo cumplirá con la Cuota Hilton, con los convenios bilaterales, y volcará 600.000 toneladas más al consumo interno. El Gobierno ignora lo que cuesta conquistar un mercado, cuando el vecino Brasil es el primer productor de carne en el mundo y tiene problemas de aftosa.
El gran ingreso de hacienda a Liniers ayer, con la ligera baja del precio, muestra una economía de impulsos y de amenazas, en vez de objetivos.
En este escenario, también habrá que seguir de cerca la evolución de la productividad, del empleo y de las tasas de interés en los EE.UU. En el contexto nacional, habrá que controlar si hay más intervención del Estado con nuevos impuestos.







