12 Marzo 2006 Seguir en 
Las organizaciones que representan a los trabajadores de las principales actividades de la agroindustria tucumana establecieron en sus agendas para este año la discusión salarial como punto fundamental. Pero lo más destacable es que la Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera (Fotia), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) y la Asociación Obrera Textil (AOT) proponen -cada una por su cuenta- que se reformulen sus convenios colectivos de trabajo.
"El azúcar se vende a 85 centavos el kilo en el mercado interno, y hoy se exporta a valores superiores a los de la plaza nacional. Eso significa que el sector empresario azucarero recuperó su poder adquisitivo, pero nosotros aún no", diagnosticó el secretario general de Fotia, Roberto Palina. La entidad gremial se fijó como objetivos abrir las discusiones para lograr mejoras salariales, nuevas condiciones de trabajo y la discusión de un nuevo convenio colectivo de trabajo. "No pedimos renovar el convenio 12/88 (que rige en la actividad azucarera) sino que queremos discutir otro nuevo, con base en otros números, que contemple la nueva realidad laboral, en la que muchas funciones desaparecieron y se crearon otras nuevas, con la incorporación de la tecnología", destacó Palina.
El titular de Uatre, Jesús Pellasio, comentó que esta institución sindical solicitó una apertura de las negociaciones salariales con la patronal de empaque y cosecha de citrus. "Tenemos que firmar nuevos convenios, así que esperamos que en los próximos días podamos tener una primera reunión con la ATC, tomando en cuenta que durante los primeros días de abril comenzaría la zafra del limón", remarcó el dirigente. Dejó en claro que todos los salarios del sector citrícola quedaron desfasados por la escalada inflacionaria de 2005. "Queremos discutir no sólo lo salarial sino también los cambios que se produjeron en las categorías, en especial las que surgieron por las innovaciones tecnológicas. En definitiva, planteamos un nuevo convenio colectivo de trabajo", apuntó.
Pellasio adelantó que Uatre se propone alcanzar un poder adquisitivo que se condiga con la realidad, y no que se base en los fríos números de la canasta básica total. "Queremos evitar conflictos como el del año pasado, lo que no quiere decir que los descartemos. Exhortamos a que la ATC muestre responsabilidad solidaria con los trabajadores", resaltó.
Aunque los empresarios citrícolas se esfuerzan en mostrar que la situación del sector es muy delicada, por la caída de los precios de los productos para industria y por las dudas que tienen sobre la forma en que se comportará este año el mercado externo, Pellasio advirtió que habrá que discutir salarios. "Hay mayor producción y buena calidad de la fruta que se exporta. Hablamos de un área que anda bien, que exporta todo; entonces, si están en condiciones de darnos una respuesta salarial", concluyó.
Discusiones
La AOT agrupa a 4.200 trabajadores de la industria textil en Tucumán. "A partir del 1 de abril comenzará las negociaciones salariales con las empresas, que luego se homologarán en el Ministerio de Trabajo", comentó a LA GACETA el apoderado de la AOT, Luis Salado. "Queremos discutir un convenio colectivo nuevo, porque el que nos rige ya tiene 25 años", precisó.
La Asociación Tucumana del Citrus (ATC) destacó el buen diálogo que históricamente mantuvo con el sector laboral del limón, pero se mostró contraria a los aumentos de salarios que surgen por presiones, y advirtió que las mejoras en las remuneraciones a los trabajadores deberán ser resultado de la productividad. "Los integrantes de la ATC siempre hemos tenido con la parte trabajadora un diálogo ininterrumpido; fue una tradición en este sector el intercambio de opiniones. Salvo algunas cosas que han ocurrido, a lo largo de la historia hubo un buen entendimiento entre las partes", dijo el vicepresidente de la entidad, Roberto Sánchez Loria.
"Sin embargo -aclaró-, se está acabando el tiempo de los aumentos por compulsión, los que se logran por presión, porque se cortan las rutas, o porque se impide que vuelen los aviones, etc. A partir de ahora, las mejoras salariales tendrán que ser un resultado de la productividad".
Destacó que en el sector citrícola se viene un año con muchas incertidumbres, similar a la situación de arranque de 2005. "No están claras las posibilidades de colocar el producto en Europa. Por eso es hora de que las partes sean conscientes de las posibilidades reales que tiene la actividad. Todos queremos vivir mejor pero la realidad es la que nos debe marcar el camino", subrayó. Instó a llegar a un entendimiento salarial antes de que comience la cosecha. "En la citricultura, el salario real-dólar de los trabajadores es mayor que en 2001. Por lo tanto, hay que ser cuidadoso con lo que se pide para no poner en peligro la fuente que nos da ingresos a todos", concluyó Sánchez Loria.
"El azúcar se vende a 85 centavos el kilo en el mercado interno, y hoy se exporta a valores superiores a los de la plaza nacional. Eso significa que el sector empresario azucarero recuperó su poder adquisitivo, pero nosotros aún no", diagnosticó el secretario general de Fotia, Roberto Palina. La entidad gremial se fijó como objetivos abrir las discusiones para lograr mejoras salariales, nuevas condiciones de trabajo y la discusión de un nuevo convenio colectivo de trabajo. "No pedimos renovar el convenio 12/88 (que rige en la actividad azucarera) sino que queremos discutir otro nuevo, con base en otros números, que contemple la nueva realidad laboral, en la que muchas funciones desaparecieron y se crearon otras nuevas, con la incorporación de la tecnología", destacó Palina.
El titular de Uatre, Jesús Pellasio, comentó que esta institución sindical solicitó una apertura de las negociaciones salariales con la patronal de empaque y cosecha de citrus. "Tenemos que firmar nuevos convenios, así que esperamos que en los próximos días podamos tener una primera reunión con la ATC, tomando en cuenta que durante los primeros días de abril comenzaría la zafra del limón", remarcó el dirigente. Dejó en claro que todos los salarios del sector citrícola quedaron desfasados por la escalada inflacionaria de 2005. "Queremos discutir no sólo lo salarial sino también los cambios que se produjeron en las categorías, en especial las que surgieron por las innovaciones tecnológicas. En definitiva, planteamos un nuevo convenio colectivo de trabajo", apuntó.
Pellasio adelantó que Uatre se propone alcanzar un poder adquisitivo que se condiga con la realidad, y no que se base en los fríos números de la canasta básica total. "Queremos evitar conflictos como el del año pasado, lo que no quiere decir que los descartemos. Exhortamos a que la ATC muestre responsabilidad solidaria con los trabajadores", resaltó.
Aunque los empresarios citrícolas se esfuerzan en mostrar que la situación del sector es muy delicada, por la caída de los precios de los productos para industria y por las dudas que tienen sobre la forma en que se comportará este año el mercado externo, Pellasio advirtió que habrá que discutir salarios. "Hay mayor producción y buena calidad de la fruta que se exporta. Hablamos de un área que anda bien, que exporta todo; entonces, si están en condiciones de darnos una respuesta salarial", concluyó.
Discusiones
La AOT agrupa a 4.200 trabajadores de la industria textil en Tucumán. "A partir del 1 de abril comenzará las negociaciones salariales con las empresas, que luego se homologarán en el Ministerio de Trabajo", comentó a LA GACETA el apoderado de la AOT, Luis Salado. "Queremos discutir un convenio colectivo nuevo, porque el que nos rige ya tiene 25 años", precisó.
La ATC condiciona las subas de sueldos
La Asociación Tucumana del Citrus (ATC) destacó el buen diálogo que históricamente mantuvo con el sector laboral del limón, pero se mostró contraria a los aumentos de salarios que surgen por presiones, y advirtió que las mejoras en las remuneraciones a los trabajadores deberán ser resultado de la productividad. "Los integrantes de la ATC siempre hemos tenido con la parte trabajadora un diálogo ininterrumpido; fue una tradición en este sector el intercambio de opiniones. Salvo algunas cosas que han ocurrido, a lo largo de la historia hubo un buen entendimiento entre las partes", dijo el vicepresidente de la entidad, Roberto Sánchez Loria.
"Sin embargo -aclaró-, se está acabando el tiempo de los aumentos por compulsión, los que se logran por presión, porque se cortan las rutas, o porque se impide que vuelen los aviones, etc. A partir de ahora, las mejoras salariales tendrán que ser un resultado de la productividad".
Destacó que en el sector citrícola se viene un año con muchas incertidumbres, similar a la situación de arranque de 2005. "No están claras las posibilidades de colocar el producto en Europa. Por eso es hora de que las partes sean conscientes de las posibilidades reales que tiene la actividad. Todos queremos vivir mejor pero la realidad es la que nos debe marcar el camino", subrayó. Instó a llegar a un entendimiento salarial antes de que comience la cosecha. "En la citricultura, el salario real-dólar de los trabajadores es mayor que en 2001. Por lo tanto, hay que ser cuidadoso con lo que se pide para no poner en peligro la fuente que nos da ingresos a todos", concluyó Sánchez Loria.







