12 Marzo 2006 Seguir en 
El avance de la inflación y, por consiguiente, el paulatino aumento de los precios de los productos de la canasta familiar constituye una piedra en el camino del Estado y de las empresas en la discusión por las constantes demandas de reajustes salariales por parte de los gremios. Se descuenta qu este año se caracterizará por las contínuas negociaciones salariales. Mientras los trabajadores buscan recuperar el terreno perdido en el poder adquisitivo por los efectos de la devaluación del peso, ocurrida en 2002, las compañías y hasta los propios gobiernos (nacional y provinciales) tratan de amortiguar esos planteos, concediendo aumentos sin que esa decisión signifique poner en riesgo los balances y perspectivas.
En Tucumán, los sectores empresarios están preparándose para encarar las discusiones salariales que se vienen, dado que las agremiaciones que representan a las principales actividades del sector privado ya manifestaron sus intenciones de solicitar mejoras en sus ingresos. En los sindicatos están convencidos de que los sectores pasan por buenos momentos, y que eso abre las puertas para negociar sueldos. Pero un objetivo central de los sindicatos Fotia, Uatre y Asociación Obrera Textil es plantear la necesidad de establecer nuevos convenios colectivos de trabajo, superadores de las normas que los regían hasta ahora. Argumentan que las disposiciones actuales no contemplan la creación de nuevas categorías que reemplazaron a otras, a partir de las innovaciones tecnológicas.
En los sectores azucarero y citrícola las reacciones son disímiles frente a los planteos de los trabajadores. Mientras los productores de azúcar están a favor de adaptarse de la mejor manera posible a los reclamos de los obreros, en la citricultura piden prudencia frente al momento delicado por el que atraviesa la actividad. Incluso, la Asociación Tucumana del Citrus propone pagar incrementos salariales por productividad.
"Cuando la economía crece, los salarios suelen subir en el mercado como efecto del aumento de la demanda de trabajadores", dice el economista Franco Nanni. "Cuando el mercado de trabajo está ?demandado? se genera un beneficio doble: los salarios aumentan y el desempleo baja (lo contrario ocurre en las recesiones)", agrega. "El mejor remedio para un crecimiento sustentable de los salarios es promover el crecimiento de la economía", subraya. En 2005, los salarios de los trabajadores privados "en blanco" registraron un crecimiento del 25,9%, que duplicó la inflación. En cambio, los sueldosde los trabajadores estatales sólo crecieron un 12,8%.
En el sector público, el Gobierno viene dando paliativos para tratar de mejorar el poder adquisitivo de los estatales. Sin embargo, los gremios consideran que, con la bonanza fiscal existente, el Poder Ejecutivo está en condiciones de recomponer -más que aumentar- el salario básico a los niveles predevaluación.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, condiciona futuros aumentos a la evolución de la recaudación. En el medio se debate la incidencia de la inflación (que en 2005 fue del 12,3%) y las posibilidades de que el Gobierno nacional disponga otras subas salariales. El escenario de discusión se reavivaría en el segundo semestre del año, cuando los indicadores socioeconómicos del país marquen tendencias sobre el costo de vida y, en particular, sobre el valor de la canasta básica total, que incluye los alimentos y el gasto en servicios.
En Tucumán, los sectores empresarios están preparándose para encarar las discusiones salariales que se vienen, dado que las agremiaciones que representan a las principales actividades del sector privado ya manifestaron sus intenciones de solicitar mejoras en sus ingresos. En los sindicatos están convencidos de que los sectores pasan por buenos momentos, y que eso abre las puertas para negociar sueldos. Pero un objetivo central de los sindicatos Fotia, Uatre y Asociación Obrera Textil es plantear la necesidad de establecer nuevos convenios colectivos de trabajo, superadores de las normas que los regían hasta ahora. Argumentan que las disposiciones actuales no contemplan la creación de nuevas categorías que reemplazaron a otras, a partir de las innovaciones tecnológicas.
En los sectores azucarero y citrícola las reacciones son disímiles frente a los planteos de los trabajadores. Mientras los productores de azúcar están a favor de adaptarse de la mejor manera posible a los reclamos de los obreros, en la citricultura piden prudencia frente al momento delicado por el que atraviesa la actividad. Incluso, la Asociación Tucumana del Citrus propone pagar incrementos salariales por productividad.
"Cuando la economía crece, los salarios suelen subir en el mercado como efecto del aumento de la demanda de trabajadores", dice el economista Franco Nanni. "Cuando el mercado de trabajo está ?demandado? se genera un beneficio doble: los salarios aumentan y el desempleo baja (lo contrario ocurre en las recesiones)", agrega. "El mejor remedio para un crecimiento sustentable de los salarios es promover el crecimiento de la economía", subraya. En 2005, los salarios de los trabajadores privados "en blanco" registraron un crecimiento del 25,9%, que duplicó la inflación. En cambio, los sueldosde los trabajadores estatales sólo crecieron un 12,8%.
En el sector público, el Gobierno viene dando paliativos para tratar de mejorar el poder adquisitivo de los estatales. Sin embargo, los gremios consideran que, con la bonanza fiscal existente, el Poder Ejecutivo está en condiciones de recomponer -más que aumentar- el salario básico a los niveles predevaluación.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, condiciona futuros aumentos a la evolución de la recaudación. En el medio se debate la incidencia de la inflación (que en 2005 fue del 12,3%) y las posibilidades de que el Gobierno nacional disponga otras subas salariales. El escenario de discusión se reavivaría en el segundo semestre del año, cuando los indicadores socioeconómicos del país marquen tendencias sobre el costo de vida y, en particular, sobre el valor de la canasta básica total, que incluye los alimentos y el gasto en servicios.







