10 Marzo 2006 Seguir en 
Paranoia. Esa es la palabra que mejor define el estado en el que se encuentran los investigadores de la desaparición de Paulina Lebbos. Ayer, durante un operativo de la Dirección de Transporte de la Municipalidad capitalina se secuestró un remise Fiat Duna, color bordó, similar al que, según la versión dada por su amiga, abordó la estudiante en la madrugada del 26 de febrero, en la zona del ex Abasto. Esto motivó un impresionante operativo policial, teniendo en cuenta que podría tratarse de la presencia de un elemento considerado clave para resolver el caso.
El vehículo es un Fiat Duna bordó, chapa VBP 467, con vidrios polarizados y con una calcomanía circular pegada en el parabrisas. Según el Registro Nacional del Automotor, el vehículo está registrado en Córdoba.
Al mediodía de ayer, en medio de un embotellamiento generado en Entre Ríos primera cuadra, dos agentes de tránsito advirtieron que este automóvil circulaba con un pasajero a bordo y procedieron a interceptarlo. Le pidieron entonces al pasajero que siguiera en otro auto, ya que ese iba a ser secuestrado. Además de multarlo y depositarlo en el Corralón Municipal, ya que se trataba de un transportista ilegal, los agentes informaron de lo ocurrido a la Policía, cuyos integrantes, desde hace 11 días, vienen realizando distintos operativos para encontrar a la joven.
“No podemos afirmar nada. Debemos seguir investigando”, comentó Hugo Sánchez, jefe de la Policía, luego de que el rodado fue trasladado hasta la sede de la Dirección General de Investigaciones. Cómo habrá sido el estado de tensión de los investigadores que, en el momento de la detención del automóvil, otro con características similares pasó rápidamente por detrás de ellos y, a pesar de que intentarlo frenarlo, el conductor logró escapar por calle 24 de Septiembre, aunque los agentes lograron tomarle la chapa patente.
La descripción
Virginia Mercado, amiga de Paulina, fue la única persona capaz de describir el auto en el que se subió, junto con su amiga. Ella se bajó en su casa y Lebbos continuó, según su relato, en el vehículo. Hasta ahora, nunca más la vieron. Según las descripciones de Mercado, el remise llevaba tres círculos pegados sobre el parabrisas.
“Se multó al remisero, que fue identificado como J.C.A, y lo trajimos hasta el Corralón. Cuando el conductor se retiró, según él para buscar el dinero para abonar la multa, encontramos debajo del auto un círculo que decía ‘Móvil’. Esto nos hace pensar que el hombre, al bajarse del vehículo, habría despegado el círculo del vidrio antes de arrojarlo al piso. Este remise, como todos los que venimos multando (2.800, en menos de diez días) quedará a disposición del fiscal Alejandro Noguera”, aseguró uno de los agentes municipales.
El remisero, cuyo nombre completo se preserva por razones legales, habló con la Policía y dijo que no tenía nada que ver con el caso. Igualmente hoy deberá declarar ante el fiscal.
Noguera, al tomar conocimiento de lo sucedido, ordenó que se le realicen distintas pericias al auto para tratar de determinar si en su interior estuvo Paulina Lebbos. En consecuencia, se buscarán cabellos o rastros de sangre. Sin embargo, según dejaron trascender algunos de los investigadores, hay pocas posibilidades de que ese sea el vehículo buscado. No es el primer auto que se secuestra durante la investigación, ya que se impartió la orden de que todos los autos parecidos sean llevados a la Policía para su verificación.
Mientras tanto, el paradero de la joven de 23 años sigue siendo un misterio. Hasta el momento, el remisero que trasladó a Paulina es el principal acusado del caso.
Estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UNT, compañeros de Paulina Lebbos, realizarán hoy una nueva marcha para reclamar por la pronta aparición de la joven.
Los manifestantes, tal como lo hicieron en anteriores ocasiones, pedirán también que se incrementen los controles de bares y de remises, ya que advierten que la falta de inspección promueve la inseguridad.
La concentración se realizará a las 18 frente a la Facultad de Filosofía y Letras, en avenida Benjamín Aráoz al 800. Desde allí se movilizarán hasta la plaza Independencia.
El vehículo es un Fiat Duna bordó, chapa VBP 467, con vidrios polarizados y con una calcomanía circular pegada en el parabrisas. Según el Registro Nacional del Automotor, el vehículo está registrado en Córdoba.
Al mediodía de ayer, en medio de un embotellamiento generado en Entre Ríos primera cuadra, dos agentes de tránsito advirtieron que este automóvil circulaba con un pasajero a bordo y procedieron a interceptarlo. Le pidieron entonces al pasajero que siguiera en otro auto, ya que ese iba a ser secuestrado. Además de multarlo y depositarlo en el Corralón Municipal, ya que se trataba de un transportista ilegal, los agentes informaron de lo ocurrido a la Policía, cuyos integrantes, desde hace 11 días, vienen realizando distintos operativos para encontrar a la joven.
“No podemos afirmar nada. Debemos seguir investigando”, comentó Hugo Sánchez, jefe de la Policía, luego de que el rodado fue trasladado hasta la sede de la Dirección General de Investigaciones. Cómo habrá sido el estado de tensión de los investigadores que, en el momento de la detención del automóvil, otro con características similares pasó rápidamente por detrás de ellos y, a pesar de que intentarlo frenarlo, el conductor logró escapar por calle 24 de Septiembre, aunque los agentes lograron tomarle la chapa patente.
La descripción
Virginia Mercado, amiga de Paulina, fue la única persona capaz de describir el auto en el que se subió, junto con su amiga. Ella se bajó en su casa y Lebbos continuó, según su relato, en el vehículo. Hasta ahora, nunca más la vieron. Según las descripciones de Mercado, el remise llevaba tres círculos pegados sobre el parabrisas.
“Se multó al remisero, que fue identificado como J.C.A, y lo trajimos hasta el Corralón. Cuando el conductor se retiró, según él para buscar el dinero para abonar la multa, encontramos debajo del auto un círculo que decía ‘Móvil’. Esto nos hace pensar que el hombre, al bajarse del vehículo, habría despegado el círculo del vidrio antes de arrojarlo al piso. Este remise, como todos los que venimos multando (2.800, en menos de diez días) quedará a disposición del fiscal Alejandro Noguera”, aseguró uno de los agentes municipales.
El remisero, cuyo nombre completo se preserva por razones legales, habló con la Policía y dijo que no tenía nada que ver con el caso. Igualmente hoy deberá declarar ante el fiscal.
Noguera, al tomar conocimiento de lo sucedido, ordenó que se le realicen distintas pericias al auto para tratar de determinar si en su interior estuvo Paulina Lebbos. En consecuencia, se buscarán cabellos o rastros de sangre. Sin embargo, según dejaron trascender algunos de los investigadores, hay pocas posibilidades de que ese sea el vehículo buscado. No es el primer auto que se secuestra durante la investigación, ya que se impartió la orden de que todos los autos parecidos sean llevados a la Policía para su verificación.
Mientras tanto, el paradero de la joven de 23 años sigue siendo un misterio. Hasta el momento, el remisero que trasladó a Paulina es el principal acusado del caso.
Una nueva marcha
Estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UNT, compañeros de Paulina Lebbos, realizarán hoy una nueva marcha para reclamar por la pronta aparición de la joven.
Los manifestantes, tal como lo hicieron en anteriores ocasiones, pedirán también que se incrementen los controles de bares y de remises, ya que advierten que la falta de inspección promueve la inseguridad.
La concentración se realizará a las 18 frente a la Facultad de Filosofía y Letras, en avenida Benjamín Aráoz al 800. Desde allí se movilizarán hasta la plaza Independencia.
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