08 Marzo 2006 Seguir en 
Las buenas perspectivas presentes y futuras del sector azucarero; la crisis del sector citrícola; el interés que despierta el arándano, y las sostenidas buenas cotizaciones internacionales de la soja, repercuten sistemáticamene en el sector inmobiliario rural de Tucumán. Operadores de la actividad y productores agropecuarios confirmaron que se revirtió definitivamente el proceso expansivo de la citricultura en la provincia y que se está generando una transferencia de tierras del limón a la caña.
Los buenos precios internacionales del azúcar, el mayor consumo mundial de etanol para naftas abren un abanico de nuevas posibilidades para la caña de azúcar. En cambio, el mercado industrial del limón sigue sobreofertado y es posible que la demanda mundial del citrus en fresco sea restringida este año.
"El movimiento inmobiliario en el campo está directamente vinculado al momento que vive cada cultivo. Lamentablemente, no hay ni coordinación ni plan por parte del Estado para el desarrollo de las actividades, y en muchos casos se desperdician inversiones por falta de información", comentó a LA GACETA el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Tucumán, José Gordillo. Reveló que el interés de los inversionistas por las tierras aptas para la soja se mantiene, como en los últimos años. "Si bien el precio en dólares de la soja vino bajando, el cultivo sigue siendo rentable", subrayó. Sostuvo que en la citricultura hay un evidente traspaso de superficie en favor de la caña, el arándano e incluso de la papa. "Hay sectores en plena expansión, como la caña de azúcar, que volvió a ser interesante", remarcó Gordillo.
Pérdidas
Según el agente inmobiliario Marcelo Stagnetto, los casos de ventas de campos con citrus no son generalizados, sino específicos. "La tendencia es a la vuelta a la caña, porque las perspectivas de este cultivo son buenas", apuntó. Recalcó que la fiebre del arándano bajó un poco, y comentó que aquellos que pagaron altos valores por tierras para este cultivo terminaron perdiendo. "En estos últimos meses hubo un parate en las operaciones inmobiliarias rurales, pero a partir de ahora comenzaría a movilizarse de nuevo", agregó Stagnetto.
El operador Manuel Azar resaltó que la demanda por campos para soja sigue siendo sostenida, como hace un par de años. "Pero no hay quien venda", aclaró. Coincidió con los otros inmobiliarios consultados en que hay solicitudes de lotes para caña. "Se compran fincas con limones para hacer caña", dijo. Aseguró que se observa una tendencia a la inversa a la registrada desde hace un par de décadas, cuando la citricultura le ganó terreno a la caña. "La realidad parece indicar que la tendencia será bastante larga, y que en los próximos tres años seguirá el achicamiento del área con limoneros", añadió.
Azar señaló que el año pasado hubo malos negocios con la compra de terrenos para el cultivo del arándano. "Los que querían comprar llegaron a pagar hasta U$S 9.000 la hectárea, lo que fue una locura. Hoy se pagan entre U$S 3.000 y U$S 3.500", afirmó. Sostuvo que la frontera agropecuaria de Tucumán sigue en expansión hacia las provincias vecinas. "Ahora lo que se busca bastante son campos para ganadería", concluyó Azar.
Los productores agropecuarios de la provincia admiten que no hay oferta de campos para la venta, pese al crecimiento permanente de la demanda. En el sur tucumano, se observa un marcado interés por las tierras para caña y para arándanos. "El año pasado, hubo grupos de inversores chilenos que no llegaron a pagar U$S 2.400 por hectáreas para arándanos; sin embargo, luego vinieron otros grupos de Buenos Aires que terminaron pagando U$S 5.000", comentó un productor de la zona de Aguilares.
El agricultor Antonio Jalil, productor de arándanos, caña y soja, de Alberdi, dijo que se sigue el interés por lotes para arándanos en la zona del pedemonte, pero aclaró que no hay oferta.
Por su parte, el presidente del Centro de Defensa Comercial del Sur, Miguel Abboud, admitió que nadie quiere vender sus campos en el sur. "Los valores de las tierras hasta se cuadruplicaron en dólares desde la salida de la convertibilidad", subrayó. Sostuvo que, en muchos casos, en lugar de vender, los propietarios prefieren arrendar sus tierras, y piden un 15% sobre la rentabilidad que arroje la explotación de ese campo", precisó. Jalil dijo que en Alberdi se llega a pedir hasta un 25% del resultado de la cosecha por un arriendo.
LIMON
Entre 3.000 y 10.000 dólares la hectárea. Los precios varían de acuerdo con la zona y segun los años que acumulen los árboles.
CAÑA
Entre 2.500 y 4.000 dólares la hectárea. Se estima que crecerá el área con el cultivo, que en 2005 era de 193.000 hectáreas.
SOJA
Entre 500 y 3.000 dólares la hectárea. Los campos ubicados en las zonas marginales -al este- son los mas económicos.
ARANDANO
Entre 3.000 y 7.000 dólares la hectárea. Los valores de estas tierras se "desinflaron" un poco en los últimos meses.
Los buenos precios internacionales del azúcar, el mayor consumo mundial de etanol para naftas abren un abanico de nuevas posibilidades para la caña de azúcar. En cambio, el mercado industrial del limón sigue sobreofertado y es posible que la demanda mundial del citrus en fresco sea restringida este año.
"El movimiento inmobiliario en el campo está directamente vinculado al momento que vive cada cultivo. Lamentablemente, no hay ni coordinación ni plan por parte del Estado para el desarrollo de las actividades, y en muchos casos se desperdician inversiones por falta de información", comentó a LA GACETA el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Tucumán, José Gordillo. Reveló que el interés de los inversionistas por las tierras aptas para la soja se mantiene, como en los últimos años. "Si bien el precio en dólares de la soja vino bajando, el cultivo sigue siendo rentable", subrayó. Sostuvo que en la citricultura hay un evidente traspaso de superficie en favor de la caña, el arándano e incluso de la papa. "Hay sectores en plena expansión, como la caña de azúcar, que volvió a ser interesante", remarcó Gordillo.
Pérdidas
Según el agente inmobiliario Marcelo Stagnetto, los casos de ventas de campos con citrus no son generalizados, sino específicos. "La tendencia es a la vuelta a la caña, porque las perspectivas de este cultivo son buenas", apuntó. Recalcó que la fiebre del arándano bajó un poco, y comentó que aquellos que pagaron altos valores por tierras para este cultivo terminaron perdiendo. "En estos últimos meses hubo un parate en las operaciones inmobiliarias rurales, pero a partir de ahora comenzaría a movilizarse de nuevo", agregó Stagnetto.
El operador Manuel Azar resaltó que la demanda por campos para soja sigue siendo sostenida, como hace un par de años. "Pero no hay quien venda", aclaró. Coincidió con los otros inmobiliarios consultados en que hay solicitudes de lotes para caña. "Se compran fincas con limones para hacer caña", dijo. Aseguró que se observa una tendencia a la inversa a la registrada desde hace un par de décadas, cuando la citricultura le ganó terreno a la caña. "La realidad parece indicar que la tendencia será bastante larga, y que en los próximos tres años seguirá el achicamiento del área con limoneros", añadió.
Azar señaló que el año pasado hubo malos negocios con la compra de terrenos para el cultivo del arándano. "Los que querían comprar llegaron a pagar hasta U$S 9.000 la hectárea, lo que fue una locura. Hoy se pagan entre U$S 3.000 y U$S 3.500", afirmó. Sostuvo que la frontera agropecuaria de Tucumán sigue en expansión hacia las provincias vecinas. "Ahora lo que se busca bastante son campos para ganadería", concluyó Azar.
Escasea la oferta de campos en el sur
Los productores agropecuarios de la provincia admiten que no hay oferta de campos para la venta, pese al crecimiento permanente de la demanda. En el sur tucumano, se observa un marcado interés por las tierras para caña y para arándanos. "El año pasado, hubo grupos de inversores chilenos que no llegaron a pagar U$S 2.400 por hectáreas para arándanos; sin embargo, luego vinieron otros grupos de Buenos Aires que terminaron pagando U$S 5.000", comentó un productor de la zona de Aguilares.
El agricultor Antonio Jalil, productor de arándanos, caña y soja, de Alberdi, dijo que se sigue el interés por lotes para arándanos en la zona del pedemonte, pero aclaró que no hay oferta.
Por su parte, el presidente del Centro de Defensa Comercial del Sur, Miguel Abboud, admitió que nadie quiere vender sus campos en el sur. "Los valores de las tierras hasta se cuadruplicaron en dólares desde la salida de la convertibilidad", subrayó. Sostuvo que, en muchos casos, en lugar de vender, los propietarios prefieren arrendar sus tierras, y piden un 15% sobre la rentabilidad que arroje la explotación de ese campo", precisó. Jalil dijo que en Alberdi se llega a pedir hasta un 25% del resultado de la cosecha por un arriendo.
LOS PRECIOS DE LA TIERRA
LIMON
Entre 3.000 y 10.000 dólares la hectárea. Los precios varían de acuerdo con la zona y segun los años que acumulen los árboles.
CAÑA
Entre 2.500 y 4.000 dólares la hectárea. Se estima que crecerá el área con el cultivo, que en 2005 era de 193.000 hectáreas.
SOJA
Entre 500 y 3.000 dólares la hectárea. Los campos ubicados en las zonas marginales -al este- son los mas económicos.
ARANDANO
Entre 3.000 y 7.000 dólares la hectárea. Los valores de estas tierras se "desinflaron" un poco en los últimos meses.







