Apuesta a la esperanza

Análisis. Por Christian Fuerst.

07 Marzo 2006
VIENA.- Mohammed el Baradei sorprendió a sus oyentes. “La semana que viene podría alcanzarse una solución política en la disputa nuclear con Irán”, dijo. Pero casi nadie acompaña al Premio Nobel de la Paz en su estimación.
El optimismo de El Baradei se basa, según se dijo en círculos de la AIEA, en informes según los cuales Teherán está dispuesto a hacer concesiones en lo que se refiere a su programa de investigación atómica. Pero también en este punto divergen las posturas: mientras que Irán exige también en el futuro el enriquecimiento de uranio con hasta 3.000 centrifugadoras, para los negociadores de la UE y de Rusia es algo que no se puede ni discutir. Con 3.000 centrifugadoras se podría enriquecer suficiente uranio como para construir dos bombas atómicas por año. “Ni con la mejor voluntad se puede calificar esto de investigación y desarrollo”, comentó un funcionario norteamericano.
Otro motivo de esperanza llegó del jefe negociador iraní. El domingo dijo -escondido en una frase- que la investigación atómica no es cuestión de cantidad, sino de calidad. Esto condujo a especulaciones sobre la posibilidad de que Teherán podría finalmente darse por contento con el enriquecimiento de pequeñas cantidades de uranio. (DPA)


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