La mujer que cocinó el guiso, bajo la lupa

Investigan si fue intencional el envenenamiento. A dos meses de la muerte de cuatro personas, los análisis demostraron que en la comida había un pesticida poderoso.

CONMOCIONADA. Antonia Herrera, madre de dos víctimas, aseguró que en su casa nunca hubo veneno. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
CONMOCIONADA. Antonia Herrera, madre de dos víctimas, aseguró que en su casa nunca hubo veneno. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
04 Marzo 2006
CONCEPCION.- “Este hecho no puede quedar sin esclarecerse. Personalmente me cuesta concebir que se trate de algo intencional”, dijo Germán Vildoza, luego de enterarse de que en el guiso que consumieron antes de morir sus hijos Daniel (13 años) y Nancy Vildoza (9 años) había un poderoso veneno.
El pasado 7 de enero, en Villa Quinteros, también fallecieron tras ingerir la comida, Carlos Ledesma, de 1 año, y José Herrera, de 64, abuelo de los niños. Una quinta niña, de 12 años, sobrevivió a la ingestión del mismo guiso tras permanecer en estado delicado durante varios días.
Después de dos meses de ocurrida la tragedia que enlutó al sur de la provincia, una prueba determinó que el guiso contenía el poderoso pesticida conocido como parathión, cuya comercialización está prohibida en nuestro país. El análisis químico se practicó en un laboratorio de alta complejidad de Capital Federal, y los resultados del estudio fueron remitidos esta semana a la Fiscalía Penal de Monteros, que interviene en el caso. El informe, que fue conocido extraoficialmente, no fue desmentido en tribunales.
La Justicia estudia ahora la adopción de varias medidas, para los próximos días, tendientes a imprimirle un avance decisivo a la investigación de esta tragedia. Según informaron, la fiscal Mónica García de Targa está abocada a establecer si el mortífero plaguicida fue utilizado accidentalmente o a propósito.
Entre los principales sospechosos aparecen la abuela de los tres menores fallecidos, Nora Rivadeneira, quien preparó el guiso de fideo con pollo, y su nuera, Rosa Albornoz. Ambas fueron las únicas adultas que estaban en la casa y que no quisieron comer.
La angustia por la pérdida de sus hijos y un nieto se revela en el rostro desencajado de Antonia Herrera, madre de los niños Nancy y Daniel. En la humilde vivienda de Villa Quinteros, en la que vive con su madre Nora, espera noticias sobre la tragedia. “Quiero saber qué pasó. Hay muchas cosas que se dicen en el pueblo, pero yo no puedo acusar a nadie sin pruebas. La cuestión es que si detrás de esto hay una conducta criminal, que se castigue al verdadero responsable y no a un inocente”, dijo la mujer.
Antonia tiene conocimiento de que su madre Nora está en la mira de la Justicia al ser quien cocinó el guiso. Por ello se lanzó con una firme defensa a favor de la sospechosa. “Ella fue una sobreprotectora de mis chicos y siempre nos daba una mano cuando nos faltaba alimentos. Estoy segura de que lo que se puso en la comida vino de afuera. Alguien lo trajo. Confío en que la Justicia deje esto en claro”, dijo. Nora, quien sostiene con vehemencia su inocencia, ayer no quiso conversar con LA GACETA. “Ella, como yo, está destrozada, muy enferma”, apuntó Antonia. La abuela en estos días fue sometida a una pericia psicológica ordenada por la Justicia. Un examen complementario que le realizarán el lunes permitirá a los profesionales disponer de un informe final. (C)