04 Marzo 2006 Seguir en 
El hallazgo les causó alegría y, a la vez, un susto tremendo. Mientras una de las hermanas de Paulina Lebbos ordenaba la casa, encontró el DNI y el inhalador de la muchacha, que tenía problemas respiratorios. Esto, según la familia, reafirmaría la hipótesis de que la muchacha no se fue por sus propios medios, pero al mismo tiempo aumenta las posibilidades de que haya sido víctima de un hecho delictivo.
Ante esto, y por pedido del padre de la joven, el funcionario Alberto Lebbos, la Policía intensifica la búsqueda de la joven en las zonas conflictivas de la provincia. "Son los sectores donde un sospechoso puede esconderse más fácilmente", consideró Lebbos, subsecretario de la Juventud de la provincia. De acuerdo con fuentes de la investigación, Lebbos habría solicitado que traten de encontrar pistas en el barrio Costanera, lugar donde reside el novio de la joven, César Soto, y adonde se dirigía Paulina antes de desaparecer.
"Mi hija tenía problemas respiratorios. No se habría ido por mucho tiempo sin su inhalador y menos sin su DNI. Esto nos angustia mucho. Pido a la comunidad que nos ayude, que si alguien vio algo que avise", solicitó el padre. Lebbos consideró, además, que tanto su hija como muchos jóvenes de la provincia no tienen conductas arriesgadas ni temerarias, sino que son víctimas de una sociedad insegura.
El jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, confirmó que se están realizando rastrillajes en zonas conflictivas y se están obteniendo importantes datos para acercarse al remise que abordó la víctima. El comisario dijo que aunque la Policía duda de todas las personas vinculadas a Paulina, la principal sospecha recae en el chofer del remise. "Si no estuviera relacionado con el hecho, ya habría aparecido", precisó.
Una de las pistas más importantes que sigue la Policía es la posibilidad de que Paulina esté en Jujuy. Un testigo informó que vio a la muchacha en esa provincia, por lo que Sánchez se comunicó con la Fuerza de Jujuy y ya se inició el rastrillaje en el lugar.
En Tribunales
Angustiada y aterrorizada por la suerte que corrió su amiga Paulina, Virginia Mercado declaró por más de dos horas ante el fiscal Alejandro Noguera y no aportó ningún dato preciso que ayude a ubicar a la joven que está desaparecida desde el domingo. La testigo llegó temprano, acompañada por una amiga. Al retirarse, se montó un operativo especial y salió custodiada por personal de la Guardia de Tribunales.
El testimonio de Mercado fue clave. Ella y Lebbos viajaron en el remise cuyo conductor es buscado. Mercado habría contado detalles de la noche que vivió Lebbos antes de desaparecer. Habría informado que en un boliche del ex Abasto, Lebbos bailó con un joven, aunque no trascendió si era conocido o no de la víctima. También habría declarado que Paulina consumió alcohol, aunque sin ningún tipo de excesos.
La joven, según una fuente tribunalicia, realizó algunas correcciones al retrato hablado del chofer del remise.
EXAMEN- El sábado a la mañana, Paulina Lebbos había aprobado una materia en la carrera de Comunicación Social de la UNT.
EL FESTEJO- La muchacha no volvió a su casa. Almorzó en la casa de su novio. Llevaba una mochila con ropa, y por la tarde se cambió en la vivienda de una compañera y luego fueron a bailar a un boliche del ex Abasto. Allí estuvieron hasta las 6.30.
EL REMISE- Lebbos, junto a su amiga Virginia Mercado, abordaron un remise Fiat Duna bordó en la plazoleta ubicada en avenida Alem y pasaje José Gutiérrez.
EL VIAJE- Las jóvenes fueron primero hasta La Rioja al 400, donde se bajó Mercado. Paulina habría continuado el viaje hasta la casa de su novio, en la calle Estados Unidos al 1.200, pero nunca llegó a destino. Desde entonces, nadie volvió a verla.
Ante esto, y por pedido del padre de la joven, el funcionario Alberto Lebbos, la Policía intensifica la búsqueda de la joven en las zonas conflictivas de la provincia. "Son los sectores donde un sospechoso puede esconderse más fácilmente", consideró Lebbos, subsecretario de la Juventud de la provincia. De acuerdo con fuentes de la investigación, Lebbos habría solicitado que traten de encontrar pistas en el barrio Costanera, lugar donde reside el novio de la joven, César Soto, y adonde se dirigía Paulina antes de desaparecer.
"Mi hija tenía problemas respiratorios. No se habría ido por mucho tiempo sin su inhalador y menos sin su DNI. Esto nos angustia mucho. Pido a la comunidad que nos ayude, que si alguien vio algo que avise", solicitó el padre. Lebbos consideró, además, que tanto su hija como muchos jóvenes de la provincia no tienen conductas arriesgadas ni temerarias, sino que son víctimas de una sociedad insegura.
El jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, confirmó que se están realizando rastrillajes en zonas conflictivas y se están obteniendo importantes datos para acercarse al remise que abordó la víctima. El comisario dijo que aunque la Policía duda de todas las personas vinculadas a Paulina, la principal sospecha recae en el chofer del remise. "Si no estuviera relacionado con el hecho, ya habría aparecido", precisó.
Una de las pistas más importantes que sigue la Policía es la posibilidad de que Paulina esté en Jujuy. Un testigo informó que vio a la muchacha en esa provincia, por lo que Sánchez se comunicó con la Fuerza de Jujuy y ya se inició el rastrillaje en el lugar.
En Tribunales
Angustiada y aterrorizada por la suerte que corrió su amiga Paulina, Virginia Mercado declaró por más de dos horas ante el fiscal Alejandro Noguera y no aportó ningún dato preciso que ayude a ubicar a la joven que está desaparecida desde el domingo. La testigo llegó temprano, acompañada por una amiga. Al retirarse, se montó un operativo especial y salió custodiada por personal de la Guardia de Tribunales.
El testimonio de Mercado fue clave. Ella y Lebbos viajaron en el remise cuyo conductor es buscado. Mercado habría contado detalles de la noche que vivió Lebbos antes de desaparecer. Habría informado que en un boliche del ex Abasto, Lebbos bailó con un joven, aunque no trascendió si era conocido o no de la víctima. También habría declarado que Paulina consumió alcohol, aunque sin ningún tipo de excesos.
La joven, según una fuente tribunalicia, realizó algunas correcciones al retrato hablado del chofer del remise.
LA HISTORIA
EXAMEN- El sábado a la mañana, Paulina Lebbos había aprobado una materia en la carrera de Comunicación Social de la UNT.
EL FESTEJO- La muchacha no volvió a su casa. Almorzó en la casa de su novio. Llevaba una mochila con ropa, y por la tarde se cambió en la vivienda de una compañera y luego fueron a bailar a un boliche del ex Abasto. Allí estuvieron hasta las 6.30.
EL REMISE- Lebbos, junto a su amiga Virginia Mercado, abordaron un remise Fiat Duna bordó en la plazoleta ubicada en avenida Alem y pasaje José Gutiérrez.
EL VIAJE- Las jóvenes fueron primero hasta La Rioja al 400, donde se bajó Mercado. Paulina habría continuado el viaje hasta la casa de su novio, en la calle Estados Unidos al 1.200, pero nunca llegó a destino. Desde entonces, nadie volvió a verla.
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