Un niño murió al intentar subir a un ómnibus

Al pisar el primer escalón para ascender al vehículo, Gabriel Nicolás Cena, de 13 años, se resbaló, se cayó y perdió la vida.

EN LA COMISARIA. El micro al que quiso ascender la víctima fue revisado. LA GACETA / JOSE OLMOS SGROSSO
EN LA COMISARIA. El micro al que quiso ascender la víctima fue revisado. LA GACETA / JOSE OLMOS SGROSSO
03 Marzo 2006
Gabriel Nicolás Cena, de 13 años, como todas las mañanas, salió de su casa muy temprano para ir a la escuela León XIII. Siempre se movilizaba en transporte escolar. Ayer, por primera vez, intentó hacerlo en ómnibus. Pero al pisar el primer escalón para subir al vehículo se resbaló, se cayó y perdió la vida.
El episodio ocurrió a las 7, en la esquina de Independencia y Rufino Cossio, en el barrio Presidente Perón. El niño pretendía abordar un colectivo de la línea 3. Los testigos informaron a la Policía que la víctima perdió el equilibrio y se desmoronó sobre el asfalto.
Según la denuncia, su cabeza impactó contra el cordón de la vereda y esto le causó un grave traumatismo en el cráneo.
Tras el accidente, una ambulancia lo trasladó al Hospital de Niños, en donde finalmente perdió la vida.
Sin darse cuenta de lo que había ocurrido, Carlos Manuel Preira, el chofer del móvil 7 de la empresa "El Ceibo", siguió su viaje por calle Independencia. "Una camioneta se puso al lado del ómnibus y un señor me dijo que yo había atropellado al chico. La verdad es que no sentí nada y los pasajeros tampoco. Inmediatamente volví al lugar y me enteré de la tragedia", dijo, conmocionado, Preira, quien quedó a disposición de la Justicia. "Es una desgracia lo que pasó", dijo.
Por su parte el jefe de la seccional 8a, el comisario Pedro Pérez, dijo que el niño no habría sido atropellado por el vehículo. "Estamos investigando qué fue lo que pasó. Desde el hospital me dijeron que el menor no presentaba lesiones en el cuerpo, por lo tanto no creemos que haya sido chocado", explicó.
Amigos y vecinos de Gabriel, trataron de contener la tristeza de sus familiares durante el velatorio que se realizó ayer a la tarde en el centro.
"Gabriel estaba en 8o año (de EGB 3) y siempre les decía a sus papás que ya era grande y que por eso ya podía ir a la escuela en colectivo, por eso los padres lo dejaron ir", contaron sus amigos del barrio, entre la gran cantidad de personas que acompañaron a los Cena.





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