Una falla mecánica habría causado una tragedia en la 38

Un colectivo se descontroló y se estrelló contra dos árboles en Acheral. Una persona murió y otras 16 resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad.

ESTACIONADO. Después del descontrol, el micro quedó estancado junto a dos árboles, a la vera de la ruta. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ESTACIONADO. Después del descontrol, el micro quedó estancado junto a dos árboles, a la vera de la ruta. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
03 Marzo 2006
CONCEPCION.- Un empleado del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) murió y otras 16 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, cuando el ómnibus en el que viajaban se descontroló y terminó estrellándose de costado contra dos árboles ubicados en la banquina oeste de la ruta 38, a la altura de Acheral, ayer al mediodía. La Policía informó que el choque se habría desencadenado por una falla mecánica en el micro.
La unidad 32 de la empresa Exprebus, conducida por Jorge Leal, se dirigía a las 12.15 con 16 pasajeros desde Monteros hacia San Miguel de Tucumán, en medio de una pertinaz lluvia. En el sector cercano a una fábrica de cerveza, a unos 3 km al sur de Acheral, el chofer perdió el control del rodado, zigzagueó varios metros y, tras hacer un trompo en medio de la carretera, se fue de costado hacia la banquina del carril opuesto. Allí el colectivo terminó estrellándose, con su lateral derecho, contra dos enormes eucalipto.
En uno de los asientos del sector de la unidad que impactó contra los árboles iba Luis Ariñez, de 46 años, oriundo de Salta, pero con domicilio transitorio en la capital tucumana. El hombre habría salido despedido del micro; chocó con la cabeza uno de los árboles y falleció instantáneamente. Al parecer, la víctima había estado en Monteros realizando diligencias laborales.
A raíz del percance, otras 16 personas, entre ellas el conductor, resultaron con distintas heridas. Cinco de las víctimas tenían diagnósticos graves.
La Policía habría reunido indicios que robustecen la hipótesis de que el ómnibus se descontroló por una falla mecánica. “Ibamos bajo una lluvia intensa cuando, de repente, el ómnibus comenzó a zigzaguear descontrolado. Después hizo un trompo y se fue de costado contra los árboles. Yo quedé tirada en el piso con golpes en el pecho. La gente gritaba de dolor y por la desesperación de querer salir”, comentó la psicóloga Gabriela Sánchez, quien se dirigía a la capital, luego de cumplir tareas en una escuela especial de Monteros.
Todos los heridos fueron trasladados en distintas ambulancias hacia el hospital de Monteros. Después de recibir las primeras atenciones, y a raíz de que presentaban lesiones de importancia, fueron derivados al hospital Padilla Andrea Sánchez Tello (22 años), Manuel Aguirre (50 años), César López (28 años) y Juan Albornoz (51 años), todos de Monteros. En tanto, al Miguel Belascuain de Concepción fue llevada Norma Monasterio, de 39 años. En el nosocomio local quedaron internados el chofer Leal (39), Margarita Figueroa (40), de Acheral; Aníbal Yanicelli (25) y Daniel Ferro (27), ambos de Famaillá; Antonio Arreyes (67), de San Miguel de Tucumán; Juan Albornoz (57), Eliana Fernández (28), Gabriela Sánchez Cortez (37) y Celina Rodríguez (21), estos últimos de Monteros. Patricia Suárez y su hijo Cristian Lizárraga, de 1 año, tenían lesiones leves.
Aguirre es el pasajero que resultó con las lesiones más críticas y tuvo que ser operado ayer en el Padilla. Amelia Villalba, la esposa, contó que su marido trabaja en Rentas de la provincia en Famaillá y viaja todos los días en la empresa Exprebus. “Es un peligro viajar en esos colectivos. No pueden circular más; son unidades viejas y están en muy mal estado”, dijo, indignada. (C)






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