01 Marzo 2006 Seguir en 
La Policía recorre todos los rincónes de la provincia en busca de Paulina Alejandra Lebbos, la joven estudiante de Comunicación Social de 24 años que se encuentra desaparecida desde el domingo a la mañana.
En el momento de la desaparición, Alejandra se dirigía a la casa de su novio Cesar Soto (24), con quien mantiene una relación desde hace más de seis años. Lebbos y Soto tienen una hija de 5 años, pero cada uno vive con sus padres.
Alberto Luis Lebbos, secretario de la Juventud de la provincia y padre de la joven, comentó que ella no volvió a su casa, en el barrio Nicolás Avellaneda de Alderete, desde el sábado a la mañana. "Salió para rendir un examen y al mediodía almorzó en el departamento del novio. Luego nos llamó para contarme que no volvería a casa esa tarde porque a la noche se iba a bailar con unas amigas", contó Lebbos.
Soto se domicilia en calle Estados Unidos al 1.200. Contó que trabaja de mozo en un bar de calle Maipú y Santa Fe, y que vive junto a su padre y tres hermanos. "El sábado almorzamos en la casa de Roberto Díaz, un amigo que vive en un piso arriba del mío. Antes de las cinco de la tarde me aseguró que se iba a su casa. Yo llamé allí el domingo al mediodía y una de las hermanas me dijo que Alejandra dormía. A la noche vino el padre a mi trabajo y me avisó que ella estaba perdida", le dijo Soto a LA GACETA.
Virginia Mercado, amiga de Alejandra, declaró a la Policía que había estado junto a Alejandra en un boliche de El Abasto y que después de las seis subieron en un remise Fiat Duna color bordó con vidrios semipolarizados, en la esquina del pasaje José Gutiérrez y avenida Alem.
Según consta en la denuncia policial, Mercado se bajó del vehículo en su domicilio de calle La Rioja al 400 y Lebbos continuó el viaje. Se dirigía a la vivienda de Soto. Lo que pasó luego con la joven es un verdadero misterio.
El novio sostuvo que trabajó el domingo hasta las 6.30 del domingo, que llegó a las 7 a su casa y que Alejandra no estaba allí." No puedo creer lo que pasó, nosotros tenemos una buena relación. Estábamos ahorrando para irnos a vivir juntos", finalizó.
La investigación
La Policía busca al chofer del remise en el que subió Alejandra antes de desaparecer. El hombre tendría entre 30 y 35 años. Según informaron, se montó un operativo para buscar a la muchacha, en el cual participan todas las brigadas de la provincia y Gendarmería. "Todavía no identificamos el automóvil. Alertamos a las provincias vecinas y hoy -por ayer- realizamos un allanamiento en la casa de Soto, sustrajimos prendas de vestir y otros elementos", aseguró el subjefe de Investigaciones, Raúl Ferreyra.
Julio López, titular de Investigaciones, que está a cargo de las actuaciones policiales, pidió a los efectivos de toda la provincia que traten de aportar algún elemento sobre el lugar donde podría encontrarse el vehículo. El fiscal Alejandro Noguera y su secretario Roque Medina, que investigan la causa de desaparición de persona, podrían solicitar a una empresa de telefonía móvil que brinde un informe detallado sobre las personas con las que se comunicó la joven antes de desaparecer.
Los padres de Lebbos confirmaron que su hija se fue a bailar con su celular, pero que desde el domingo lo tiene apagado.
En el momento de la desaparición, Alejandra se dirigía a la casa de su novio Cesar Soto (24), con quien mantiene una relación desde hace más de seis años. Lebbos y Soto tienen una hija de 5 años, pero cada uno vive con sus padres.
Alberto Luis Lebbos, secretario de la Juventud de la provincia y padre de la joven, comentó que ella no volvió a su casa, en el barrio Nicolás Avellaneda de Alderete, desde el sábado a la mañana. "Salió para rendir un examen y al mediodía almorzó en el departamento del novio. Luego nos llamó para contarme que no volvería a casa esa tarde porque a la noche se iba a bailar con unas amigas", contó Lebbos.
Soto se domicilia en calle Estados Unidos al 1.200. Contó que trabaja de mozo en un bar de calle Maipú y Santa Fe, y que vive junto a su padre y tres hermanos. "El sábado almorzamos en la casa de Roberto Díaz, un amigo que vive en un piso arriba del mío. Antes de las cinco de la tarde me aseguró que se iba a su casa. Yo llamé allí el domingo al mediodía y una de las hermanas me dijo que Alejandra dormía. A la noche vino el padre a mi trabajo y me avisó que ella estaba perdida", le dijo Soto a LA GACETA.
Virginia Mercado, amiga de Alejandra, declaró a la Policía que había estado junto a Alejandra en un boliche de El Abasto y que después de las seis subieron en un remise Fiat Duna color bordó con vidrios semipolarizados, en la esquina del pasaje José Gutiérrez y avenida Alem.
Según consta en la denuncia policial, Mercado se bajó del vehículo en su domicilio de calle La Rioja al 400 y Lebbos continuó el viaje. Se dirigía a la vivienda de Soto. Lo que pasó luego con la joven es un verdadero misterio.
El novio sostuvo que trabajó el domingo hasta las 6.30 del domingo, que llegó a las 7 a su casa y que Alejandra no estaba allí." No puedo creer lo que pasó, nosotros tenemos una buena relación. Estábamos ahorrando para irnos a vivir juntos", finalizó.
La investigación
La Policía busca al chofer del remise en el que subió Alejandra antes de desaparecer. El hombre tendría entre 30 y 35 años. Según informaron, se montó un operativo para buscar a la muchacha, en el cual participan todas las brigadas de la provincia y Gendarmería. "Todavía no identificamos el automóvil. Alertamos a las provincias vecinas y hoy -por ayer- realizamos un allanamiento en la casa de Soto, sustrajimos prendas de vestir y otros elementos", aseguró el subjefe de Investigaciones, Raúl Ferreyra.
Julio López, titular de Investigaciones, que está a cargo de las actuaciones policiales, pidió a los efectivos de toda la provincia que traten de aportar algún elemento sobre el lugar donde podría encontrarse el vehículo. El fiscal Alejandro Noguera y su secretario Roque Medina, que investigan la causa de desaparición de persona, podrían solicitar a una empresa de telefonía móvil que brinde un informe detallado sobre las personas con las que se comunicó la joven antes de desaparecer.
Los padres de Lebbos confirmaron que su hija se fue a bailar con su celular, pero que desde el domingo lo tiene apagado.
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