"Se necesita una política integral de la minoridad"

La secretaria de Políticas Sociales dice que no puede trabajar sola para detener la problemática de los jóvenes que infringen la ley.

La profesora Beatriz Mirkin. LA GACETA / HECTOR PERALTA
La profesora Beatriz Mirkin. LA GACETA / HECTOR PERALTA
01 Marzo 2006
Menores que comienzan a drogarse desde muy pequeños -algunos incluso a los nueve años-, que abandonan la escuela una y otra vez y que reinciden constantemente. Así describió a la mayoría de los adolescentes que infringen la ley la secretaria de Políticas Sociales, Beatriz Mirkin. La funcionaria, que encabeza el primer plan serio para recuperar a los adolescentes que delinquen, sostiene que no se puede hacer magia y que sola no podrá resolver la problemática.
“Se necesita un trabajo integral, en el que participen las áreas de Salud, de Educación, de Seguridad, la Justicia y la Legislatura”, señaló. Agregó que siempre que hay conflictos, como el motín que se desató el lunes en la Jefatura, se hacen reuniones, pero que luego suelen quedar en la nada. “Cuando hay problemas con menores me llueven los reclamos, como si fuera la única responsable. Muchos se lavan las manos. Es un tema que me preocupa mucho”, explicó.
Ante la crisis por la falta de espacio para alojar a los menores, la profesora negó que vaya a construirse un nuevo edificio. “La delincuencia juvenil no es algo que se solucione con infraestructuras que retengan a los chicos. Lo ideal sería que se los institucionalice cada vez menos y que se trabaje más en las familias: que se les dé trabajo y asistencia económica; que se fomente su reinserción escolar y que formen cooperativas; eso es lo que estamos tratando de hacer”, dijo.
Respecto de la Alcaidía de la Jefatura, reconoció que no es el lugar adecuado para rehabilitar a los chicos. Pero dijo que no hay otro espacio para alojarlos hasta  que termine la ampliación del Instituto Roca. Mirkin cree que las instituciones, cuando no son necesarias, pueden empeorar algunos casos. “Hay chicos que empiezan en hogares por cuestiones sociales y terminan en el Roca. Los menores deben crecer con sus familias. Hay que buscar todas las alternativas antes de dejarlos en una institución”, dijo.
También apuntó que si no se trabaja con la familia de los menores que delinquen y si estos no se recuperan de las adicciones, apenas abandonan el Roca vuelven a robar. “La mayoría de los que ingresan al Roca en la actualidad son chicos que incluso salieron y formaron una cooperativa de trabajo”, detalló. Mirkin aclaró que sí se está aplicando el programa de Libertad Asistida Tutelar para ayudar a reinsertarse a los menores que egresan de un instituto. No obstante, reconoció que en la Secretaría falta personal capacitado.