Abriendo el juego

Opina el lector.

28 Febrero 2006
LA ODISEA DE LOS HINCHAS
El domingo me preparé para ir al estadio de Atlético con mi hijo. Compré las entradas en el club Central Córdoba y a las 16 salimos rumbo a la cancha. En ese momento comenzó mi odisea, una verdadera pesadilla. La Policía nos retuvo en España y Maipú durante más de una hora y media. Luego, en Maipú y Perú estuvimos parados media hora más. A medida que se acercaba la hora del partido, comenzó a crecer la desesperación de la gente y los efectivos reaccionaron en forma violenta. Cuando logramos llegar a Perú y pasaje Salguero, los efectivos policiales comenzaron a reprimir pegando latigazos y disparando balas de goma. Un atropello a las personas y un desprecio a la vida humana. No puede ser que quienes decidimos ir a cancha de fútbol pongamos en riesgo nuestra vida por culpa de la ignorancia y la incapacidad de aquellos que deben garantizar la seguridad del espectáculo, incluyendo a dirigentes y a funcionarios del área de seguridad. Lo que viví fue una locura. Como recuerdo me quedaron las dos entradas de $16 cada una (carísimas), ya que al final no pude ingresar al estadio.

Manuel González
Barrio AGEF
S.M. de Tucumán