28 Febrero 2006 Seguir en 
VIENA.- El conflicto que enfrenta a Irán con la comunidad internacional se reavivó ayer, luego de que se conoció un informe confidencial de la AIEA, que confirma que Teherán está enriqueciendo uranio a pequeña escala, con fines de investigación. El informe será presentado a la junta directiva del organismo de la ONU, Mohamed El Baradei, para que los países miembro de la AIEA evalúen el programa nuclear de Irán en su próxima reunión plenaria, el 6 de marzo.
Según el informe, Irán está procesando uranio en centrifugadoras de su planta nuclear de Natanz (centro de Irán), en flagrante contravención a la última resolución de la AIEA. Este mes, el organismo nuclear internacional exigió a la República Islámica que restablezca la suspensión plena y sostenida de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento y las actividades de reprocesado, incluidas las de investigación y desarrollo.
Según expertos, el trabajo que se está realizando en Natanz es un avance en el proceso de aprendizaje para manejar cascadas de centrifugadoras con el objetivo de enriquecer uranio. En realidad, se trata de una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), siempre y cuando sea para fines pacíficos. Hasta ahora, la AIEA no ha podido comprobar que el programa nuclear iraní tenga ese fin, que declama el gobierno de Teherán.
Ambiente enrarecido
En una atmósfera cargada de inquietud y escepticismo a medida que se acerca la reunión crucial de la AIEA, los negociadores de Rusia e Irán volverán a sentarse hoy frente a frente para buscar una salida a la crisis desatada por el programa nuclear iraní. Existe un acuerdo preliminar ruso-iraní para crear una sociedad conjunta de enriquecimiento de uranio iraní en Rusia. Sin embargo, Moscú condiciona cualquier avance a que Teherán deje de procesar uranio en la planta de Natanz. (Reuter)
Según el informe, Irán está procesando uranio en centrifugadoras de su planta nuclear de Natanz (centro de Irán), en flagrante contravención a la última resolución de la AIEA. Este mes, el organismo nuclear internacional exigió a la República Islámica que restablezca la suspensión plena y sostenida de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento y las actividades de reprocesado, incluidas las de investigación y desarrollo.
Según expertos, el trabajo que se está realizando en Natanz es un avance en el proceso de aprendizaje para manejar cascadas de centrifugadoras con el objetivo de enriquecer uranio. En realidad, se trata de una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), siempre y cuando sea para fines pacíficos. Hasta ahora, la AIEA no ha podido comprobar que el programa nuclear iraní tenga ese fin, que declama el gobierno de Teherán.
Ambiente enrarecido
En una atmósfera cargada de inquietud y escepticismo a medida que se acerca la reunión crucial de la AIEA, los negociadores de Rusia e Irán volverán a sentarse hoy frente a frente para buscar una salida a la crisis desatada por el programa nuclear iraní. Existe un acuerdo preliminar ruso-iraní para crear una sociedad conjunta de enriquecimiento de uranio iraní en Rusia. Sin embargo, Moscú condiciona cualquier avance a que Teherán deje de procesar uranio en la planta de Natanz. (Reuter)







