Un líder chiíta convoca a una protesta antinorteamericana

Irak vivió ayer una jornada sangrienta en la que murieron 25 personas. Reclaman que se retiren los militares extranjeros. Toque de queda en Bagdad.

UNA CIUDAD MUERTA. Hoy levantarán el toque de queda que prohibía la circulación de vehículos en Bagdad y en otras provincias.  AFP
UNA CIUDAD MUERTA. Hoy levantarán el toque de queda que prohibía la circulación de vehículos en Bagdad y en otras provincias. AFP
27 Febrero 2006
BASORA.- El jefe radical chiíta Moqtada Sadr, cuyo movimiento está acusado de haber participado en los recientes actos contra los sunitas, hizo un llamamiento ayer, a su regreso a Irak, a una protesta unitaria en Bagdad para reclamar la retirada de las fuerzas de Washington.
Por su parte, el gobierno iraquí decidió levantar hoy la prohibición de que circulen los vehículos, que transformó ayer a Bagdad en una ciudad muerta.
El toque de queda nocturno, que fue ampliado a Bagdad y a tres provincias de los alrededores, será levantado a las 6.
Estas medidas restrictivas fueron adoptadas para intentar poner fin a la violencia sectaria desencadenada tras el ataque contra un mausoleo chiíta en Samara, al norte de Bagdad, que causó la muerte de 119 ciudadanos.
En tanto, ayer, en una nueva jornada sangrienta, 25 personas murieron; entre ellas, dos soldados estadounidenses. Además, cerca de 70 personas resultaron heridas en una serie de ataques en Irak.
Con las bajas de los dos soldados norteamericanos, asciende a 2.291 el número de militares de esa nacionalidad y personal adscrito muerto en Irak desde la invasión de marzo de 2003.
"Llamo a todos los iraquíes, sunnitas y chiítas, musulmanes y no musulmanes, a una manifestación para reclamar la salida de las fuerzas de ocupación", declaró Sadr ante una muchedumbre de fieles congregada frente a la oficina del movimiento en Basora. "Sunnitas y chiítas deben apoyarse y ayudarse. Los iraquíes están llamados a no dividirse y a unirse frente a los cruzados", añadió. El movimiento de Moqtada Sadr que fue acusado de haber promovido la violencia de los últimos días contra los sunitas, hizo "las paces" con los jefes políticos y religiosos de esta comunidad. Ahora, con su llamamiento contra los extranjeros, nuevas inquietudes se cierne sobre la región. (AFP-NA)




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