Varios oficiales filipinos fueron involucrados en una conspiración

Hay numerosos detenidos y el gobierno impuso el estado de excepción en todo el país. Militares desplazados.

PROTESTA. Miles de personas repudiaron la medida presidencial. REUTER
PROTESTA. Miles de personas repudiaron la medida presidencial. REUTER
25 Febrero 2006
MANILA.- El gobierno de Filipinas sofocó un intento de golpe de Estado por parte de las fuerzas militares y policiales, y declaró el estado de excepción en todo el país. "Mi gobierno impidió el golpe. Hay varios oficiales arrestados", anunció en un mensaje televisivo la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, pero no dio mayores precisiones. Los detenidos estarían relacionados con el teniente Lawrence San Juan, que participó en la intentona de julio de 2003 y que se había fugado en enero de una prisión militar.
En la madrugada de ayer fueron arrestados dos altos mandos y un director de la policía, que supuestamente conspiraban para dar el golpe de Estado. Además, fueron desplazados de sus funciones el general de brigada Danilo Lim, comandante de una unidad de élite, y el coronel Ariel Quevedo. El director de la Policía, Marcelino Franco, es interrogado pues no se esclareció aún si estuvo implicado en el supuesto golpe.

No está todo dicho
El jefe de las Fuerzas Armadas, general Generoso Senga, dijo que con la acción abortada se intentaba retirar el apoyo a la presidenta. "Hemos reducido el peligro, pero no podemos decir que han sido detenidos los golpistas", añadió. El jefe de Estado Mayor de la presidencia, Michael Defensor, anunció por su parte que al menos otros ocho oficiales fueron detenidos o lo serán en cuestión de horas.
Arroyo denunció la existencia de tentativas sistemáticas de desplazarla del cargo por parte de sectores de la oposición y de "militares aventureros". Acusó también a segmentos de los medios de comunicación de alentar la conspiración y aseguró que esta situación supone un peligro para la seguridad y para la integridad del país. Por tal razón, se cerrarán aquellos medios de información que se conviertan en portavoces de los desestabilizadores, según dijo el funcionario.
Según la mandataria, elementos de la oposición política han conspirado durante los últimos meses con elementos autoritarios de la extrema izquierda y de la extrema derecha para derribar al gobierno elegido democráticamente en mayo de 2004. Sin embargo, uno de los principales dirigentes opositores, Gilbert Remulla, acusó a la presidenta de sembrar el caos y la confusión en el país. Por su parte, el partido de izquierda Bayan Muna (Pueblo Primero) anunció que continuará con las protestas hasta desalojar del poder a Arroyo. (Télam-SNI)




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