25 Febrero 2006 Seguir en 
LOS ANGELES.- Cansado de los proyectos que le ofrecían los grandes estudios, el actor Cuba Gooding Jr. optó por apartarse temporalmente de la Meca del cine para actuar en películas independientes.
Movido por el deseo de encontrar mejores proyectos de los que usualmente le ofrecen sus agentes, Gooding Jr. decidió alejarse de Hollywood y participar en varios filmes independientes. El tercero de ellos es el drama policíaco “Dirty”, donde comparte créditos con el actor latino Clifton Collins Jr., y que será estrenado en un limitado número de cines en Los Angeles y en Nueva York.
La historia de la cinta se desarrolla en un solo día y tiene lugar en Los Angeles. Los personajes centrales son dos policías. Uno de ellos, Armando Sancho (Clifton Collins Jr.), es mexicoamericano. El otro, Salim Adel (Gooding Jr.), es afroamericano. Y aunque son igual de corruptos, sienten un gran aprecio y respeto por la familia y la amistad.
De acuerdo con Gooding Jr., su papel de Salim Adel le permitió conocer de cerca el lado oscuro de la ley.
“La verdad es que no lo encontré muy diferente de todo lo que he visto dentro y fuera de Hollywood”, comentó el actor.
“La corrupción no solamente existe entre quienes se dedican a realizar cosas ilegales. En el mundo del cine, por ejemplo, hay quienes son capaces de traicionar y de vender su alma al diablo con tal de obtener el papel principal en una película. Así es Salim Adel: lo único que le interesa es alcanzar sus objetivos, y no le importa a cuántas personas tenga que destruir para hacerlo”, dijo. (Especial)
Movido por el deseo de encontrar mejores proyectos de los que usualmente le ofrecen sus agentes, Gooding Jr. decidió alejarse de Hollywood y participar en varios filmes independientes. El tercero de ellos es el drama policíaco “Dirty”, donde comparte créditos con el actor latino Clifton Collins Jr., y que será estrenado en un limitado número de cines en Los Angeles y en Nueva York.
La historia de la cinta se desarrolla en un solo día y tiene lugar en Los Angeles. Los personajes centrales son dos policías. Uno de ellos, Armando Sancho (Clifton Collins Jr.), es mexicoamericano. El otro, Salim Adel (Gooding Jr.), es afroamericano. Y aunque son igual de corruptos, sienten un gran aprecio y respeto por la familia y la amistad.
De acuerdo con Gooding Jr., su papel de Salim Adel le permitió conocer de cerca el lado oscuro de la ley.
“La verdad es que no lo encontré muy diferente de todo lo que he visto dentro y fuera de Hollywood”, comentó el actor.
“La corrupción no solamente existe entre quienes se dedican a realizar cosas ilegales. En el mundo del cine, por ejemplo, hay quienes son capaces de traicionar y de vender su alma al diablo con tal de obtener el papel principal en una película. Así es Salim Adel: lo único que le interesa es alcanzar sus objetivos, y no le importa a cuántas personas tenga que destruir para hacerlo”, dijo. (Especial)







