26 Febrero 2006 Seguir en 
El nuevo milenio acercó el Teatro Negro de Praga a Tucumán. Con "Alicia en el país de las maravillas" y con "Peter Pan" (en 2001 y 2003) el público tuvo la oportunidad de conocer, en vivo, las técnicas milenarias de la llamada caja negra; de cómo suceden acciones en el escenario, y poco o nada pueden verse a los actores y actrices.
El 28 y 29, la legendaria agrupación se presentará nuevamente en el teatro Alberdi, a partir de las 21, y con su última producción que, en Argentina, se llamará "Las aventuras del diablo" (en Europa se presentó con el nombre "Las aventuras de Fausto").
"Se trata de un espectáculo familiar para un público muy amplio, desde cinco hasta 85 años", contó el director ejecutivo del Teatro Negro de Praga, Pavel Hortek. "Es la aventura de un pescador que prácticamente representa a un Fausto de hoy. El espectáculo trata de las preguntas eternas en el mundo, del valor de la juventud y de la vida, entre otras", precisó al diario español "El Mundo".
El Teatro Negro de Praga, fundado en 1986, utiliza la técnica habitual de este tipo de propuesta, por lo que "Las aventuras del diablo" es un espectáculo de gestos, música y danza sin palabras.
"La historia se desarrolla en un escenario de terciopelo negro y algunos artistas llevan un vestido negro para parecer invisibles. Eso les da la posibilidad de mover los objetos, así que parece que los objetos se mueven solos. A mí no me gusta mucho explicar el sistema técnico, porque se pierde un poco lo que la gente toma como magia, magia teatral. La calidad del Teatro Negro consiste ante todo en la magia, la fantasía y la poesía", aseguró Pavel Hortek.
"Nuestro objetivo es más que nada despertar la imaginación, despertar la imaginación de cada uno de nosotros, porque todos nacemos con cierta imaginación, que es bastante grande, pero al crecer vamos perdiéndola", afirmó finalmente el director.
El 28 y 29, la legendaria agrupación se presentará nuevamente en el teatro Alberdi, a partir de las 21, y con su última producción que, en Argentina, se llamará "Las aventuras del diablo" (en Europa se presentó con el nombre "Las aventuras de Fausto").
"Se trata de un espectáculo familiar para un público muy amplio, desde cinco hasta 85 años", contó el director ejecutivo del Teatro Negro de Praga, Pavel Hortek. "Es la aventura de un pescador que prácticamente representa a un Fausto de hoy. El espectáculo trata de las preguntas eternas en el mundo, del valor de la juventud y de la vida, entre otras", precisó al diario español "El Mundo".
El Teatro Negro de Praga, fundado en 1986, utiliza la técnica habitual de este tipo de propuesta, por lo que "Las aventuras del diablo" es un espectáculo de gestos, música y danza sin palabras.
"La historia se desarrolla en un escenario de terciopelo negro y algunos artistas llevan un vestido negro para parecer invisibles. Eso les da la posibilidad de mover los objetos, así que parece que los objetos se mueven solos. A mí no me gusta mucho explicar el sistema técnico, porque se pierde un poco lo que la gente toma como magia, magia teatral. La calidad del Teatro Negro consiste ante todo en la magia, la fantasía y la poesía", aseguró Pavel Hortek.
"Nuestro objetivo es más que nada despertar la imaginación, despertar la imaginación de cada uno de nosotros, porque todos nacemos con cierta imaginación, que es bastante grande, pero al crecer vamos perdiéndola", afirmó finalmente el director.
"Freak show"
Una obra escrita y dirigida por Martín Giner se estrenará el 11, a las 22, en el Centro Cultural Virla. La obra "Freak show", cuyo condimento central es el humor, está interpretada por Natalia Daona, Daniel Décima y Gabriel Carreras. La comedia se desarrolla en uno de esos circos de fenómenos, donde una familia ha padecido una maldición durante generaciones.Fiesta Nacional
Del 10 al 18 tendrá lugar la nueva edición de la Fiesta Nacional del Teatro, que se hará en una decena de salas en Buenos Aires. Participarán grupos de todas las regiones del país. Por Tucumán lo harán "Un mundo de Cyranos" (del Elenco Estable, dirigida por Manuel González Gil) y "Como la que se extravió" (de La Rendija, que dirige Marcela González Cortés).








