Atrapa sin límites de edad

Algunos hacen su primera incursión en la lectura, y otros disfrutan de la fantasía y la aventura.

PACIENCIA. León, de 14 años, estuvo más de cinco horas haciendo fila, y como premio recibió el primer ejemplar de la librería El Ateneo. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
PACIENCIA. León, de 14 años, estuvo más de cinco horas haciendo fila, y como premio recibió el primer ejemplar de la librería El Ateneo. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
24 Febrero 2006
El lanzamiento del nuevo libro de Harry Potter no generó expectativas sólo entre los chicos, sino también entre padres y abuelos: fueron a las librerías para acompañarlos, y se los vio igualmente entusiasmados.
Para María Luisa Colombo, de 67 años, fue emocionante ver cómo sus nietos disfrutaban mientras esperaban que el nuevo libro de Harry Potter salga a la venta. “Los acompañé porque estaban entusiasmados y quería ver sus caritas cuando recibieran el libro”, comentó mientras sus cuatro nietos la llevaban al medio de la ronda que se había formado en la librería. “Claro que no me salió barato, porque tuve que comprar dos ejemplares”, agregó.
Pedro Guaraz, de 74 años, contó que ayer se enteró por LA GACETA del lanzamiento, y llevó a sus nietos Javier (9) y Candela (10). “Ellos ya leyeron toda la saga y no podían perderse esta fiesta”, dijo.

Lectura veloz
Javier, de 11 años, fue uno de los primeros en llegar a El Ateneo: casi cinco horas antes de que empezara a venderse el libro. “Las películas me gustan, pero el libro es 1.000 veces mejor; a mí me gusta mucho leer de todo”, explicó. El dijo que en tres o cuatro días habrá concluido con la lectura. Algo parecido pasa con Facundo Coronel, de 10. “Leí uno solo de los libros de Harry porque son muy largos, pero me encanta la historia y a este lo voy a leer rápido”.
Pero la lectura de Harry no es sólo cosa de chicos. “Pasé toda la semana sin poder estudiar, esperando que saliera el libro. En mi casa todos saben que cuando vuelva a mi casa,voy a encerrarme hasta que lo termine”, dijo Ana Rodríguez, una estudiante de Derecho de 20 años.
Emanuel (6) y su hermana Rocío (5) hicieron fila aunque no pensaban comprar el libro. “Queremos ver porque los dos queremos ser magos”, explicaron.




Tamaño texto
Comentarios