Ni siquiera la aftosa hizo bajar los precios

Desde la Sociedad Rural sostienen que se debe hacer un seguimiento de las cotizaciones. Efecto en el mercado de Liniers. Sin variantes en Tucumán.

23 Febrero 2006
BUENOS AIRES.- El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, sostuvo ayer que es necesario realizar un seguimiento de los precios de la carne en el sector minorista, porque no han bajado en las góndolas desde que apareció el brote de aftosa en Corrientes.
“El tema interno inquieta, porque la carne no ha bajado con todos estos problemas”, manifestó Miguens a la agencia NA.
Tras la aparición del brote de aftosa en la Estancia San Juan, de San Luis del Palmar, se esperaba que los compradores de carne argentina cerrarían totalmente sus mercados. Sin embargo, tanto la Unión Europea como Chile y Rusia sólo impidieron el ingreso del ganado proveniente de la provincia de Corrientes, con lo que las previsiones de pérdidas se redujeron considerablemente.
“Por suerte, las consecuencias han sido mucho menores de lo que se esperaba”, señaló Miguens.
Pese a ello, el dirigente sostuvo que el hecho de que no baje el precio en las góndolas, pese a la baja en Liniers, se debe a la reacción favorable de los países compradores, aunque no descartó la existencia de otros problemas.
Una vez conocida la noticia de la presencia de aftosa aumentó la oferta de ganado en pie de Liniers, provocando una importante baja en su precio. “En el hecho de que la baja de Liniers no se haya reflejado en el precio al consumidor final es donde hay que poner atención. Realmente creemos que tendría que haberse producido una rebaja también en las góndolas. Esto no ha sucedido, y al Gobierno le preocupa”, reconoció Miguens.

En Tucumán
Hasta ayer, los precios mayoristas de la carne no habían sufrido variantes y tampoco se había modificado la lista de cortes en los mostradores. Pero anoche, un matarife dijo que debido a que en los últimos días en Liniers bajó el ingreso de animales -lo que empujó su precio hacia arriba- es factible que esos valores se trasladen al mostrador. “Cuando hay bajas en Liniers los precios quedan iguales en las góndolas; pero cuando crece, los aumentos no tardan en llegar”, resaltó.







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