23 Febrero 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- Dos fallos judiciales, uno en los Estados Unidos (EE.UU.) y otro en Alemania, reavivaron la demanda de los acreedores particulares que no ingresaron al canje de deuda, que en conjunto poseen bonos argentinos en default (cesación de pagos) por casi U$S 20.00 millones.
El juez de Nueva York, Thomas Griesa, falló en las últimas horas a favor de las presentaciones que realizaron dos fondos "buitre" que reclaman el pago de U$S 225,7 millones al Estado argentino.
La decisión de Griesa habilita a esos fondos a embargar activos argentinos en el exterior.
En tanto, un tribunal de Francfort, en Alemania, dio curso a dos demandas de acreedores privados de ese país.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, repitió la definición que su antecesor en el cargo, Roberto Lavagna, planteó desde un primer momento: "el canje de la deuda en cesación de pagos -por unos U$S 10.000 millones- es un tema cerrado".
Situación
La deuda que quedó fuera del canje se reparte de la siguiente manera: el 58% está nominado en euros, el 37% en dólares y el resto (5%) en otras monedas. La Argentina cerró el proceso rescatando U$S 81.800 millones con los acreedores privados en junio de 2005, con una adhesión de 76,15%. Más de la tercera parte de esos títulos fueron emitidos bajo legislación norteamericana.
Pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Grupo de los Siete países más ricos (G 7) le reclaman, desde el año pasado, que encuentre una solución para el 23,85% restante de los bonistas -denominados holdouts- que no aceptó la propuesta oficial.
Las demandas judiciales contra la Argentina por el canje de su deuda externa tienen una larga historia, ya que los planteos se abrieron en las principales capitales financieras del mundo.
Cabe recordar que el año pasado el mismo Griesa falló -después de un dictamen de la Corte de Apelaciones de Nueva York- en otro caso vinculado a la deuda argentina, pero en esa oportunidad dictaminó a favor del país.
El magistrado neoyorkino ordenó el desbloqueo de U$S 7.000 millones de viejos bonos argentinos, y levantó el último obstáculo -en mayo del año pasado- para finalizar el canje de la deuda.
Se trataba de fondos que pertenecían a bonistas argentinos, depositados en el Banco de Nueva York, que se adherían a la propuesta formulada por el Gobierno nacional. (NA-Especial)
El juez de Nueva York, Thomas Griesa, falló en las últimas horas a favor de las presentaciones que realizaron dos fondos "buitre" que reclaman el pago de U$S 225,7 millones al Estado argentino.
La decisión de Griesa habilita a esos fondos a embargar activos argentinos en el exterior.
En tanto, un tribunal de Francfort, en Alemania, dio curso a dos demandas de acreedores privados de ese país.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, repitió la definición que su antecesor en el cargo, Roberto Lavagna, planteó desde un primer momento: "el canje de la deuda en cesación de pagos -por unos U$S 10.000 millones- es un tema cerrado".
Situación
La deuda que quedó fuera del canje se reparte de la siguiente manera: el 58% está nominado en euros, el 37% en dólares y el resto (5%) en otras monedas. La Argentina cerró el proceso rescatando U$S 81.800 millones con los acreedores privados en junio de 2005, con una adhesión de 76,15%. Más de la tercera parte de esos títulos fueron emitidos bajo legislación norteamericana.
Pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Grupo de los Siete países más ricos (G 7) le reclaman, desde el año pasado, que encuentre una solución para el 23,85% restante de los bonistas -denominados holdouts- que no aceptó la propuesta oficial.
Las demandas judiciales contra la Argentina por el canje de su deuda externa tienen una larga historia, ya que los planteos se abrieron en las principales capitales financieras del mundo.
Cabe recordar que el año pasado el mismo Griesa falló -después de un dictamen de la Corte de Apelaciones de Nueva York- en otro caso vinculado a la deuda argentina, pero en esa oportunidad dictaminó a favor del país.
El magistrado neoyorkino ordenó el desbloqueo de U$S 7.000 millones de viejos bonos argentinos, y levantó el último obstáculo -en mayo del año pasado- para finalizar el canje de la deuda.
Se trataba de fondos que pertenecían a bonistas argentinos, depositados en el Banco de Nueva York, que se adherían a la propuesta formulada por el Gobierno nacional. (NA-Especial)







