"Quiero que me ayuden a salvarlo"

Dramático pedido de la abuela de un menor de 13 años que asaltó tres veces en seis horas. Denunció que fue golpeado por los uniformados.

23 Febrero 2006
“Lo único que pido es ayuda para que mi nieto deje de consumir drogas. Cuando haga esto, no robará más. Quiero que me ayuden a salvarlo”, aseguró A.B.F, la abuela de “Pipí”, el menor de 13 años que fue acusado de haber cometido tres robos agravados en seis horas.
Con lágrimas en los ojos, la mujer recorrió ayer los pasillos de Tribunales pidiendo auxilio. “Cuando salgo de mi casa a trabajar, dejo a un buen hijo. Pero cuando vuelvo, veo que él ya se juntó con malas compañías y lo encuentro hecho un monstruo”, señaló.
A.B.F. reconoció que su nieto, al que crió después de que fue abandonado por su madre, tiene antecedentes por haber cometido varios delitos. “El no era así, las drogas lo llevaron por este camino. Aunque nadie lo quiera reconocer, los chicos consumen  esas sustancias como si comieran caramelos, en todos los barrios de la ciudad. Sólo basta con recorrerlos para darse cuenta de lo que pasa en cada esquina”, comentó.
La mujer agregó, además, que la tarea de prevención para que los menores no cometan delitos tiene que comenzar con la desaparición de las personas que les venden todo tipo de sustancias a sus hijos. “Todos saben dónde se la puede comprar y la Policía no hace nada por detenerlos. Es bastante extraño”, agregó.
A.B.F. reconoció que tiene mucho temor por lo le pueda ocurrir a “Pipí”. “Sé perfectamente que si no se recupera de su adicción a la droga, no sólo puede morir al robar para poder comprarla, sino que, además, siempre será perseguido por la Policía. Siempre será sospechoso”, explicó.
La mujer aseguró que desde que está detenido, el menor fue golpeado por los uniformados. “La jueza (Nora) Wexler pidió al médico forense que lo revisara para confirmar si fue golpeado, que es lo que él me dijo desde el calabozo. El necesita ayuda y no golpes”, concluyó.