22 Febrero 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- La guardia establecida el domingo en las puertas del hotel Four Season, donde se alojan los Stones, se mantuvo hasta ayer a las 17, cuando los músicos partieron hacia la cancha de River.
En las cercanías del estadio, más de 200 jóvenes pasaron la noche a la espera de tener el privilegio de ser los primeros en ingresar.
Banderas, mate o cerveza amenizaron la espera que, durante el día, fue ganando en volumen y fiesta.
Muchos adolescentes, que formaron distintos grupos, dijeron que están en el lugar desde el lunes en un clima ameno y tranquilo, y que querían ser los primeros en entrar a la zona de campo del estadio.
No obstante, se quejaron del control policial en la zona aledaña a la cancha de River. "El control estuvo mal porque nos sacaron de la puerta y nos hicieron caminar por todos lados; nos dijeron que nos ubiquemos acá" (sobre Udaondo), señaló un muchacho que vestía, por supuesto, una remera con la legendaria lengua que identifica a la banda británica.
Morir tranquilo
Gabriel, un joven de 20 años, dijo que sigue a los Stones desde que era chico; "la expectativa es la mejor del mundo, ya que a partir de acá uno puede morirse tranquilo", dijo.
Los jóvenes, que durante la tarde debieron ubicarse bajo la sombra debido al intenso calor, estaban en su mayoría identificados con las remeras con el logo del grupo o con la foto de alguno de sus integrantes.
Nazarena, de 23 años, llegó desde Necochea el lunes, con su hermana y manifestó que está ansiosa por ver al grupo. En tanto, otra chica de nombre María Victoria, de 16, dijo que postergó las vacaciones por el recital y a la noche su padre llegará para buscarla e ir a la playa.
Hasta después de iniciado el show, los jóvenes continuaban llegando a la zona del estadio, que fue cerrada al tránsito.
Muchos tucumanos viajaron para asistir al recital; entre ellos, Eduardo Adler y Nora Mamaní, los ganadores del concurso de LA GACETA. Ambos viajarán hoy para asistir al show que los Stones brindarán mañana. "Estoy ansiosa, quiero verlos ya", dijo anoche Nora. (Télam y Especial)
En las cercanías del estadio, más de 200 jóvenes pasaron la noche a la espera de tener el privilegio de ser los primeros en ingresar.
Banderas, mate o cerveza amenizaron la espera que, durante el día, fue ganando en volumen y fiesta.
Muchos adolescentes, que formaron distintos grupos, dijeron que están en el lugar desde el lunes en un clima ameno y tranquilo, y que querían ser los primeros en entrar a la zona de campo del estadio.
No obstante, se quejaron del control policial en la zona aledaña a la cancha de River. "El control estuvo mal porque nos sacaron de la puerta y nos hicieron caminar por todos lados; nos dijeron que nos ubiquemos acá" (sobre Udaondo), señaló un muchacho que vestía, por supuesto, una remera con la legendaria lengua que identifica a la banda británica.
Morir tranquilo
Gabriel, un joven de 20 años, dijo que sigue a los Stones desde que era chico; "la expectativa es la mejor del mundo, ya que a partir de acá uno puede morirse tranquilo", dijo.
Los jóvenes, que durante la tarde debieron ubicarse bajo la sombra debido al intenso calor, estaban en su mayoría identificados con las remeras con el logo del grupo o con la foto de alguno de sus integrantes.
Nazarena, de 23 años, llegó desde Necochea el lunes, con su hermana y manifestó que está ansiosa por ver al grupo. En tanto, otra chica de nombre María Victoria, de 16, dijo que postergó las vacaciones por el recital y a la noche su padre llegará para buscarla e ir a la playa.
Hasta después de iniciado el show, los jóvenes continuaban llegando a la zona del estadio, que fue cerrada al tránsito.
Muchos tucumanos viajaron para asistir al recital; entre ellos, Eduardo Adler y Nora Mamaní, los ganadores del concurso de LA GACETA. Ambos viajarán hoy para asistir al show que los Stones brindarán mañana. "Estoy ansiosa, quiero verlos ya", dijo anoche Nora. (Télam y Especial)
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