22 Febrero 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- La percepción de riesgo es el objetivo central de las operaciones que realiza la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a través de las verificaciones que realizan los inspectores encubiertos que ya concretaron tres clausuras en la ciudad de Buenos Aires.
Los inspectores o agentes encubiertos, figura establecida por ley el año pasado en el marco de la lucha contra la evasión, acuden como un consumidor a los locales o comercios que registran previamente denuncias por no entregar facturas y actúan de oficio en el caso de que el negocio repita la evasión.
Los agentes fedatarios se hacen pasar por clientes, y una vez que pagan, si no reciben el ticket fiscal o la factura, se retiran hasta la puerta del comercio.
De inmediato, reingresan con las credenciales de la AFIP para informar al dueño del local que ha cometido un acto de evasión.
“Lo importante es generar la percepción de riesgo para que la gente cumpla voluntariamente con los impuestos”, señalaron fuentes de la AFIP.
Hasta ahora hay 76 agentes encubiertos, que trabajan sobre 13.000 denuncias recibidas por el organismo durante 2005 de parte de los ciudadanos.
“La etapa de prueba ya terminó”, agregó la fuente para indicar que los agentes trabajan en Capital Federal, Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Río Cuarto, Salta, Neuquén, Tucumán, Comodoro Rivadavia y Posadas.
De los 30 operativos realizados en Capital Federal durante la etapa de prueba del sistema, tres de ellos concluyeron en la clausura de establecimientos.
“La clausura nunca es automática, no es el inspector el que clausura el comercio. El inspector labra el acta”, aclaró la fuente. En ella se inicia un trámite por el cual el comerciante debe hacer el descargo ante la agencia correspondiente. (Télam)
Los inspectores o agentes encubiertos, figura establecida por ley el año pasado en el marco de la lucha contra la evasión, acuden como un consumidor a los locales o comercios que registran previamente denuncias por no entregar facturas y actúan de oficio en el caso de que el negocio repita la evasión.
Los agentes fedatarios se hacen pasar por clientes, y una vez que pagan, si no reciben el ticket fiscal o la factura, se retiran hasta la puerta del comercio.
De inmediato, reingresan con las credenciales de la AFIP para informar al dueño del local que ha cometido un acto de evasión.
“Lo importante es generar la percepción de riesgo para que la gente cumpla voluntariamente con los impuestos”, señalaron fuentes de la AFIP.
Hasta ahora hay 76 agentes encubiertos, que trabajan sobre 13.000 denuncias recibidas por el organismo durante 2005 de parte de los ciudadanos.
“La etapa de prueba ya terminó”, agregó la fuente para indicar que los agentes trabajan en Capital Federal, Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Río Cuarto, Salta, Neuquén, Tucumán, Comodoro Rivadavia y Posadas.
De los 30 operativos realizados en Capital Federal durante la etapa de prueba del sistema, tres de ellos concluyeron en la clausura de establecimientos.
“La clausura nunca es automática, no es el inspector el que clausura el comercio. El inspector labra el acta”, aclaró la fuente. En ella se inicia un trámite por el cual el comerciante debe hacer el descargo ante la agencia correspondiente. (Télam)







