El uruguayo que fue una leyenda del tango

Julio Sosa nació hace 80 años y fue uno de los cantantes más populares de la música cuidadana. Un trágico accidente segó su vida a los 38 años, cuando disfrutaba de una enorme popularidad.

RECIA ESTAMPA. “El varón del tango” revitalizó la popularidad de la música rioplatense en los años 50.
RECIA ESTAMPA. “El varón del tango” revitalizó la popularidad de la música rioplatense en los años 50.
02 Febrero 2006
Se lo recuerda como "El varón del tango" y fue indiscutiblemente uno de los más grandes intérpretes de la música rioplatense. Su nombre era Julio María Sosa Venturini, y había nacido el 2 de febrero de 1926 en la ciudad uruguaya de Las Piedras. Su voz de inconfundible timbre y su fuerte personalidad le granjearon la admiración de los seguidores del tango, que por lo años en que el cantante alcanzó su máxima popularidad había sido desplazado en las preferencias del público por otros géneros musicales.
Julio Sosa venía de un hogar humilde, de gente trabajadora; las estrecheces económicas lo obligaron a ganarse la vida desde muy temprana edad a través de distintas ocupaciones. Pero el joven siempre tuvo en claro que su verdadera vocación era la música, y su pasión por el tango lo llevó a intentar sus primeras presentaciones cantando como aficionado en distintos cafés de su zona de residencia. Entre 1942 y 1948, después de ganar un concurso de canto, formó parte de varias orquestas y consiguió realizar sus primeras grabaciones.
En 1949 tomó la decisión de trasladarse a Argentina; pronto, la calidad de su voz y el carácter personal de sus interpretaciones le allanaron el camino para iniciar su carrera como vocalista; así llegó a la orquesta de los maestros Mario Francini y Armando Pontier. A partir de ese momento, su nombre comenzó a ser conocido en Buenos Aires a través de sus presentaciones en radio El Mundo; además, realizó las primeras grabaciones en nuestro país, y emprendió giras por ciudades del interior.
En 1958 Julio Sosa se independizó de las grandes orquestas y comenzó a trabajar bajo la dirección y con los arreglos del bandoneonista Leopoldo Federico. Formó entonces su propia agrupación y alcanzó el mayor lucimiento de su privilegiada voz y de su particular estilo en la interpretación. En 1961 comenzó a grabar para Columbia con esta formación musical; el primer disco editado por este sello se llamó "El varón del tango", apodo que se unió indisolublemente a su nombre hasta después de su muerte.
El repertorio de Julio Sosa estuvo integrado por muchas de las composiciones que había inmortalizado Carlos Gardel, a las que agregó temas populares de la década del 40. El cantante rescató el perfil típico del tanguero, fundamentalmente melancólico y viril, pero capaz también de explotar la veta humorística.
El éxito de las grabaciones de Julio Sosa pesó de una manera decisiva a la hora de devolver al tango una popularidad que había perdido en los años 50.
Julio Sosa era, además de un gran artista, un fanático de los autos y de la velocidad. En la madrugada del 25 de noviembre de 1964 sufrió un gravísimo accidente en el barrio de Palermo Chico. Al día siguiente falleció a causa de las heridas recibidas en el choque. Una multitud concurrió a su velorio y despidió sus restos en medio de escenas de gran congoja. Tenía apenas 38 años.

Recuerdo en la TV

El canal Volver realizará un homenaje al cantante esta noche, a las 23, en un programa especial. Se verán fragmentos de sus películas, testimonios de su hermana y de sus amigos e imágenes del multitudinario adiós que le dio su público.







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