29 Enero 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La industria nacional de proveedores de calzado producirá este año un 30% por encima de 2005 y espera exportar más de U$S 300 millones, luego de que el Gobierno frenó la importación masiva de calzado brasileño al imponer una serie de restricciones.
"Esto demuestra la importancia de la aplicación de medidas que eviten distorsiones en los mercados", destacó el gerente general de la Cámara Argentina de Industriales proveedores de la Industria del Calzado, Hugo Alvarez.
Alvarez señaló que, cuando existen sectores sensibles, incluso son proclives a desaparecer si no se corrigen estas asimetrías.
Según el directivo, las ventas en el mercado interno y en el exterior son la mejor manera de incrementar el valor de la producción local de componentes para el calzado. Dijo que eso ocurrió luego de haber limitado el ingreso de calzado brasileño a través de las licencias no automáticas impuestas a mediados del año pasado por la Secretaría de Industria. Este mecanismo burocrático sirvió para evitar una avalancha de importaciones. El sistema, que la Argentina adoptó unilateralmente luego de que fracasaron los intentos para establecer un límite voluntario, sirvió para reducir las compras a Brasil de 15,7 millones de pares en 2004 a 13,6 millones en 2005, según las cifras de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC).
"Fue importante la gestión del secretario de Industria, Miguel Peirano, porque de otra manera no se habrían logrado estos controles", afirmó Alvarez. Además, indicó que la firmeza y convicción demostrada en resguardo del trabajo argentino y su correspondiente efecto en la reindustrialización del país son premisas fundamentales en este tema tan álgido de la relación con Brasil. Una vez superado el conflicto con Brasil por el mercado interno argentino, las fábricas locales de calzado salieron paulatinamente a conquistar nuevos mercados. (DyN)
"Esto demuestra la importancia de la aplicación de medidas que eviten distorsiones en los mercados", destacó el gerente general de la Cámara Argentina de Industriales proveedores de la Industria del Calzado, Hugo Alvarez.
Alvarez señaló que, cuando existen sectores sensibles, incluso son proclives a desaparecer si no se corrigen estas asimetrías.
Según el directivo, las ventas en el mercado interno y en el exterior son la mejor manera de incrementar el valor de la producción local de componentes para el calzado. Dijo que eso ocurrió luego de haber limitado el ingreso de calzado brasileño a través de las licencias no automáticas impuestas a mediados del año pasado por la Secretaría de Industria. Este mecanismo burocrático sirvió para evitar una avalancha de importaciones. El sistema, que la Argentina adoptó unilateralmente luego de que fracasaron los intentos para establecer un límite voluntario, sirvió para reducir las compras a Brasil de 15,7 millones de pares en 2004 a 13,6 millones en 2005, según las cifras de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC).
"Fue importante la gestión del secretario de Industria, Miguel Peirano, porque de otra manera no se habrían logrado estos controles", afirmó Alvarez. Además, indicó que la firmeza y convicción demostrada en resguardo del trabajo argentino y su correspondiente efecto en la reindustrialización del país son premisas fundamentales en este tema tan álgido de la relación con Brasil. Una vez superado el conflicto con Brasil por el mercado interno argentino, las fábricas locales de calzado salieron paulatinamente a conquistar nuevos mercados. (DyN)







