Los empleados deben ser parte del cambio empresarial

Por Luis Agustín Aparicio (Consultor en Recursos Humanos). Los patrones son los que ven caer sus ingresos cuando sus trabajadores no están conformes ni felices con lo que hacen.

08 Enero 2006
Las empresas exitosas de la actualidad deben fomentar la innovación y dominar el arte del cambio o se pondrán en peligro de extinción. El verdadero triunfo será para aquellas organizaciones que mantengan su flexibilidad, mejoren constantemente la calidad y venzan a la competencia del mercado con una corriente continua de productos y servicios innovadores. Los empleados de una empresa pueden ser el impulso para la innovación y el cambio o bien un escollo mayúsculo. El gran desafío para los gerentes y administradores es estimular permanentemente la creatividad de sus colaboradores y su tolerancia a los procesos de cambios. El comportamiento organizacional, proporciona una gran variedad de ideas y técnicas para ayudar a conseguir los objetivos propuestos. En la actualidad, el interés de las organizaciones con sus procesos de reindustrialización y la necesidad de enfrentar la competencia no debe hacernos pensar que únicamente la tecnología y las diversas políticas económicas y sociales son los únicos medios para mejorar la productividad.La productividad está influida sustancialmente por la motivación y el esfuerzo de las personas. Esta, cuando tiene un fuerte compromiso con las metas relevantes de la organización, generalmente muestra un alto nivel de desempeño. El incremento de la productividad a través de la gente no es resultado de hacerlo trabajar más duro. Mucha gente en todo el mundo, particularmente en los países desarrollados, trabaja intensamente duro pero tienen poca producción. La clave no es trabajar más, sino hacerlo de una manera más eficientemente. Esto implica integrar efectivamente la tecnología, la estructura, los procesos administrativos o procedimientos, y el personal, concepto más que fundamental en el enfoque de sistemas.
En la medida en que la gente se capacita permanentemente y adquiere mayores competencias, ya no se necesita depender de tecnología y enfoques administrativos preparados para trabajadores no especializados. Más bien, el nivel de habilidades disponibles debe influir en la selección de las tecnologías y los enfoques administrativos adecuados. Mejorar la productividad mediante progresos tecnológicos y elevar la satisfacción de los trabajadores, no son necesariamente contradictorias. Se debe pues considerar ambos factores como variables dinámicas, lo que conducirá a una mayor efectividad, eficiencia y satisfacción de los empleados en la organización. Una posible estrategia para administrar la productividad es la que sigue:
Crear la cultura de alto desempeño. Hacer que las mejoras en el desempeño sean un aspecto rutinario de la administración cotidiana.
Ofrecer el liderazgo para mejorar el desempeño. Aplicar las disciplinas y los mecanismos de la administración esenciales para el mejoramiento de la productividad y el desempeño.
Requiere el reconocimiento básico de que las decisiones de la gente -políticas, promociones, sueldos, etcétera- son críticas en la motivación de la fuerza de trabajo de una compañía.
Crear un clima organizacional de compromiso y colaboración.
Una buena estructura de salario, justo y equitativo, que recompensen el buen desempeño y los sistemas de reconocimiento que ofrecen una retroalimentación continua son importante.
La psicología laboral y otras ciencias del comportamiento, han ofrecido muchas perspectivas de lo que está en juego en el mejoramiento del desempeño individual. Al manejar los problemas de desempeño en el plano individual, es importante desarrollar medios para identificar el desempeño bajo, decir cuáles son las causas y desarrollar estrategias para el mejoramiento. Eso suena fácil, sin embargo, en situaciones reales estas relaciones son complejas. La participación y el compromiso de los trabajadores pueden ser muy importantes en la solución de problemas. Frecuentemente pueden ofrecer información que conducirá a señalar atribuciones más apropiadas y, por tanto, a mejorar las estrategias del mejoramiento. Inversiones, mejoras edilicias, incorporación de nuevos equipos y una elevada tecnología, pueden tener beneficios importantes en términos de mayor productividad. Sin embargo, lo mismo ocurre con las inversiones en el mejoramiento del ambiente para el desempeño humano. Ambos enfoques son esenciales, pero es probable que el último sea a más largo plazo y más difícil y tenga un mayor potencial de beneficio neto.

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