07 Enero 2006 Seguir en 
MIAMI.- Desde su Caribe natal, el reggaeton sigue expandiéndose en todas partes. A sus ídolos, como Daddy Yankee y Don Omar (en la foto), se les suman artistas que interpretan otros ritmos, y sus letras zafadas trajeron más polémicas, que incluyeron la censura de varios temas.
Por segundo año, el reggaeton se impuso como el ritmo tropical de mayor explosión musical y el puertorriqueño Daddy Yankee encendió la mecha con su tema “Gasolina”. Desde el Caribe, se expandió a otros rincones del continente americano, conquistó premios y puso a multitudes a bailar su ritmo, el “perreo”.
Ramón Ayala, conocido como Daddy Yankee, registró un inusitado empuje en su carrera tras el lanzamiento del álbum “Barrio Fino”, que debutó hace más de un año en el primer lugar del ranking latino de Billboard y logró Disco de Platino en Estados Unidos, por vender más de un millón de copias. “‘Gasolina’, del cantante puertorriqueño Daddy Yankee, se convirtió este año en la canción insignia del reggaeton, el último fenómeno musical que incluso ha derribado la barrera del idioma para alcanzar a la comunidad anglosajona”, publicó a mediados de diciembre el periódico estadounidense “The Wall Street Journal”.
Ademas de Yankee, el reggaeton es sustentado por otras figuras populares como sus compatriotas Don Omar, Yvy Queen, Tego Calderón, Héctor El Father, Alexis & Fido, Wisin & Yandel, Angel & Khriz, Lito, Polaco, Voltio, John Eric, Noztra, Adassa y el productor dominicanos Luny Tunes.
Antecedentes
Desde hace alrededor de una década, sus antecesores mezclaron el reggae de Jamaica con el movimiento urbano de rap y hip hop procedente de Estados Unidos y el resultado de esas fusiones se conoce hoy como reggaeton. Los expertos ubican al rapero panameño El General entre los primeros exponentes de un ritmo que año tras año fue germinando hasta cosechar en 2005 los mejores frutos de su historia.
Contagio
La fiebre se expandió, incluso, a artistas de otros géneros como la colombiana Shakira, quien se impuso en la radio latina con el tema “La tortura”, que interpretó a dúo con el español Alejandro Sanz. También el ritmo contagió a veteranos intérpretes de salsa, merengue y pop; entre ellos, los puertorriqueños Víctor Manuelle y Ricky Martin, el estadounidense R. Nelly y la dominicana Milly Quezada.
“Cuando hablo de reggaeton siempre recuerdo a Celia Cruz, que tenía una apertura musical increíble digna de imitar”, dijo Milly Quezada al hablar de su reggaeton “La mala palabra”, que grabó junto con el puertorriqueño Héctor El Father. La mexicana Pilar Montenegro, que se ha caracterizado por la balada y la música grupera, tampoco resistió la tentación del ritmo caribeño e incluyó un dúo con el puertorriqueño Don Omar en su reciente álbum “Pilar Montenegro & Co., South Beach”.
Censura
A pesar del contagio de artistas y público, el ritmo es motivo de frecuentes polémicas por sus letras simples, que recurre a temas sexuales, y por su baile de movimientos atrevidos.
En República Dominicana, la entidad gubernamental que regula la difusión de música en los medios electrónicos, informó que, de un total de 24 temas de diferentes géneros, censuró 10 reggaeton por atentar contra la moral y las buenas costumbres. (Especial)
Por segundo año, el reggaeton se impuso como el ritmo tropical de mayor explosión musical y el puertorriqueño Daddy Yankee encendió la mecha con su tema “Gasolina”. Desde el Caribe, se expandió a otros rincones del continente americano, conquistó premios y puso a multitudes a bailar su ritmo, el “perreo”.
Ramón Ayala, conocido como Daddy Yankee, registró un inusitado empuje en su carrera tras el lanzamiento del álbum “Barrio Fino”, que debutó hace más de un año en el primer lugar del ranking latino de Billboard y logró Disco de Platino en Estados Unidos, por vender más de un millón de copias. “‘Gasolina’, del cantante puertorriqueño Daddy Yankee, se convirtió este año en la canción insignia del reggaeton, el último fenómeno musical que incluso ha derribado la barrera del idioma para alcanzar a la comunidad anglosajona”, publicó a mediados de diciembre el periódico estadounidense “The Wall Street Journal”.
Ademas de Yankee, el reggaeton es sustentado por otras figuras populares como sus compatriotas Don Omar, Yvy Queen, Tego Calderón, Héctor El Father, Alexis & Fido, Wisin & Yandel, Angel & Khriz, Lito, Polaco, Voltio, John Eric, Noztra, Adassa y el productor dominicanos Luny Tunes.
Antecedentes
Desde hace alrededor de una década, sus antecesores mezclaron el reggae de Jamaica con el movimiento urbano de rap y hip hop procedente de Estados Unidos y el resultado de esas fusiones se conoce hoy como reggaeton. Los expertos ubican al rapero panameño El General entre los primeros exponentes de un ritmo que año tras año fue germinando hasta cosechar en 2005 los mejores frutos de su historia.
Contagio
La fiebre se expandió, incluso, a artistas de otros géneros como la colombiana Shakira, quien se impuso en la radio latina con el tema “La tortura”, que interpretó a dúo con el español Alejandro Sanz. También el ritmo contagió a veteranos intérpretes de salsa, merengue y pop; entre ellos, los puertorriqueños Víctor Manuelle y Ricky Martin, el estadounidense R. Nelly y la dominicana Milly Quezada.
“Cuando hablo de reggaeton siempre recuerdo a Celia Cruz, que tenía una apertura musical increíble digna de imitar”, dijo Milly Quezada al hablar de su reggaeton “La mala palabra”, que grabó junto con el puertorriqueño Héctor El Father. La mexicana Pilar Montenegro, que se ha caracterizado por la balada y la música grupera, tampoco resistió la tentación del ritmo caribeño e incluyó un dúo con el puertorriqueño Don Omar en su reciente álbum “Pilar Montenegro & Co., South Beach”.
Censura
A pesar del contagio de artistas y público, el ritmo es motivo de frecuentes polémicas por sus letras simples, que recurre a temas sexuales, y por su baile de movimientos atrevidos.
En República Dominicana, la entidad gubernamental que regula la difusión de música en los medios electrónicos, informó que, de un total de 24 temas de diferentes géneros, censuró 10 reggaeton por atentar contra la moral y las buenas costumbres. (Especial)







