La fantasía hechizó a los tucumanos
A pesar del intenso calor, una multitud de chicos concurrió ayer a ver las distintas funciones del último filme de Disney. LA GACETA conversó con algunos de los fans de la saga, quienes destacaron lo mejor y lo peor de la película. También los padres gozaron de la magia en el cine.
06 Enero 2006 Seguir en 
Andrea Palavecino tiene 9 años y, desde hace tiempo, junto a su hermana Lucía (de 8), se esconde en un ropero. Ayer recordaron ese juego cuando terminaron de ver la película "Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el ropero". "Pero ojalá que no me toque encontrarme con la bruja", le dijo a LA GACETA Andrea, cuando, riéndose, contó que, en una oportunidad, su hermana le había cerrado la puerta y había quedado atrapada dentro del ropero.
La película, dirigida por Andrew Adamson, fue el primer "tanque" de Hollywood (ver nota aparte sobre "King Kong") que se estrenó ayer en esta ciudad. A pesar del intenso calor de la tarde, niños y adolescentes acudieron en gran número a las salas, y en muy pocos casos se los vio acompañados por sus padres. Cuando hacían la fila en el Majestic, Jorgelina, Luisana y Josefina dijeron que les habían dado permiso, "porque venimos en grupo y luego vamos a tomar un helado y regresamos a la casa".
"A mí lo que más me impresionó fueron los efectos realizados por la computadora, los animales, que parecían muy reales. Más o menos conocía la historia porque había visto los avances; pero al libro no lo leí todavía. Sí noté que había mucha similitud con ?El señor de los anillos?, sobre todo en la presentación de algunos paisajes", analizó Federico Fuentes (de 13).
La mejor escena, según Andrea, se produjo cuando uno de los niños, Lucy, descubre el mundo de Narnia dentro del ropero: "realmente quedé asombrada", afirmó; Lucía dijo que prefirió la escena en la que Lucy es coronada reina, ya casi en el final del filme. Y Federico insistió en que lo mejor era el realismo de las imágenes creadas a través de la computadora: "parecían de verdad".
Distintas reacciones
La película también tiene golpes bajos. Andrea y Lucía coinciden en que cuando se da muerte al león Aslan, se pusieron mal: "yo me tapé los ojos, porque no quería ver ese momento", reconoció Andrea. Federico, en tanto, afirmó que se reía, porque su madre quedó muy impactada. Con soltura y suficiencia de adolescente, explicó: "no hay que tomárselo muy en serio, si al final es la fantasía del cine... y viniendo de Disney, siempre los finales son felices. Me reía de verla a mi mamá sufriendo a mi lado".
Ahora, la lectura
Los chicos que hablaron ayer con LA GACETA en la librería El Ateneo, rodeados de los libros escritos por Clive Lewis en los años 50, reconocieron que, después de ver la película, están interesados en leer las historias.
Es más, cuando hoy se despierte Andrea, comprobará que los Reyes Magos visitaron su casa y le trajeron uno de los textos.
Como conclusión, Federico dijo haber entendido el mensaje del filme: "la bruja representa el mal y los lobos son sus policías; los chicos que llegan y el león ocupan el lugar del bien".
Las películas al estilo de Narnia, del popularísimo Harry Potter y "El señor de los anillos", conquistaron a chicos y grandes por igual, y los sumergieron en el mundo de la literatura.
La búsqueda de más historias y de fantasías, por parte del público que vio los filmes, hizo que las ventas en las librerías de la capital se incrementaran hasta un 80%. "Hace dos meses que este movimiento viene despertando el interés de muchos, hasta tal punto que algunas escuelas ya pidieron ?Las Crónicas de Narnia?, como libro de lectura oficial", comentó Silvia Giraudo, propietaria de una de las librerías ubicada en la peatonal Muñecas. Cecilia Paz, encargada de la librería El Ateneo, manifestó que antes vendían la saga de Narnia como una alternativa más, sobre todo cuando los padres buscaban desesperados más cuentos para sus hijos sedientos de fantasías y misterios. "La película le dio un empujón a la saga hacia el éxito, e impulsó a los chicos, a la literatura de ficción, y eso es muy valorable", afirmó. La sorpresa de las vendedoras es que los más chicos se "devoran" los grandes tomos cargados de mucho texto y pocas imágenes, y avalan esta tendencia que, como dijo una de ellas, "le hizo muy bien a la literatura infantil".
Lo que rescató Cecilia Paz fue la manera en que se explotó la figura de la lucha entre el bien y el mal, en la que los buenos siempre ganan, pero con una trama alejada de los avances tecnológicos y la violencia, y más cercana a lo místico y a la magia: "el género los sedujo, y cuando vienen, saben exactamente lo que quieren, buscan entrar a otro mundo, el de la imaginación". "Que los chicos lean obras de este nivel, es como si tuvieran un tesoro en sus manos", expresó Paz.
El miércoles por la noche, el Cinemacenter (avenida Roca 3.450) realizó una función especial para la prensa de "Las crónicas de Narnia". A pesar del horario (fue a las 22.30), muchos chicos asistieron acompañados por sus padres porque querían ser los primeros en ver el filme. "La película me encantó porque casi no tiene diferencias con la novela", señaló Alejandra Bermúdez, de 12 años, quien comenzó a leer la saga cuando tenía 8 años. Su hermana, Daniela, de 10 años, también es fanática de Narnia. "Me gusta porque tiene muchos personajes de fantasía como el fauno Tummus o el león Aslan", manifestó. Giuliana Bertotti, de 9 años, confesó entre risas que le gustó mucho Peter, el hermano mayor que se convierte en el principal rey de Narnia venciendo a la Bruja Blanca. "El actor que trabaja en la película es casi como me había imaginado que era el de la novela. Además, en la película, los cuatro actores que interpretan a los hermanos Pavensie son muy parecidos entre sí, casi parecen hermanos en serio", señaló la pequeña.
Ayer iba a comenzar el enfrentamiento en la taquilla del famoso gorila King Kong con los niños fanáticos de la fantasía de Narnia. Pero no pudo ser: en las dos primeras funciones de la tarde no pudo proyectarse la película "King Kong" en ninguna de las tres salas en que estaba programada. Según se pudo conocer, el vuelo que trasladaba las cintas sufrió demoras, por lo que todo se retrasó, y recién arribaron por la tarde. En el Cinemacenter, en el Candilejas y en el Atlas se informó que el filme se iba a proyectar en estreno en la última función de anoche.
La película, dirigida por Andrew Adamson, fue el primer "tanque" de Hollywood (ver nota aparte sobre "King Kong") que se estrenó ayer en esta ciudad. A pesar del intenso calor de la tarde, niños y adolescentes acudieron en gran número a las salas, y en muy pocos casos se los vio acompañados por sus padres. Cuando hacían la fila en el Majestic, Jorgelina, Luisana y Josefina dijeron que les habían dado permiso, "porque venimos en grupo y luego vamos a tomar un helado y regresamos a la casa".
"A mí lo que más me impresionó fueron los efectos realizados por la computadora, los animales, que parecían muy reales. Más o menos conocía la historia porque había visto los avances; pero al libro no lo leí todavía. Sí noté que había mucha similitud con ?El señor de los anillos?, sobre todo en la presentación de algunos paisajes", analizó Federico Fuentes (de 13).
La mejor escena, según Andrea, se produjo cuando uno de los niños, Lucy, descubre el mundo de Narnia dentro del ropero: "realmente quedé asombrada", afirmó; Lucía dijo que prefirió la escena en la que Lucy es coronada reina, ya casi en el final del filme. Y Federico insistió en que lo mejor era el realismo de las imágenes creadas a través de la computadora: "parecían de verdad".
Distintas reacciones
La película también tiene golpes bajos. Andrea y Lucía coinciden en que cuando se da muerte al león Aslan, se pusieron mal: "yo me tapé los ojos, porque no quería ver ese momento", reconoció Andrea. Federico, en tanto, afirmó que se reía, porque su madre quedó muy impactada. Con soltura y suficiencia de adolescente, explicó: "no hay que tomárselo muy en serio, si al final es la fantasía del cine... y viniendo de Disney, siempre los finales son felices. Me reía de verla a mi mamá sufriendo a mi lado".
Ahora, la lectura
Los chicos que hablaron ayer con LA GACETA en la librería El Ateneo, rodeados de los libros escritos por Clive Lewis en los años 50, reconocieron que, después de ver la película, están interesados en leer las historias.
Es más, cuando hoy se despierte Andrea, comprobará que los Reyes Magos visitaron su casa y le trajeron uno de los textos.
Como conclusión, Federico dijo haber entendido el mensaje del filme: "la bruja representa el mal y los lobos son sus policías; los chicos que llegan y el león ocupan el lugar del bien".
Treparon las ventas de libros
Las películas al estilo de Narnia, del popularísimo Harry Potter y "El señor de los anillos", conquistaron a chicos y grandes por igual, y los sumergieron en el mundo de la literatura.
La búsqueda de más historias y de fantasías, por parte del público que vio los filmes, hizo que las ventas en las librerías de la capital se incrementaran hasta un 80%. "Hace dos meses que este movimiento viene despertando el interés de muchos, hasta tal punto que algunas escuelas ya pidieron ?Las Crónicas de Narnia?, como libro de lectura oficial", comentó Silvia Giraudo, propietaria de una de las librerías ubicada en la peatonal Muñecas. Cecilia Paz, encargada de la librería El Ateneo, manifestó que antes vendían la saga de Narnia como una alternativa más, sobre todo cuando los padres buscaban desesperados más cuentos para sus hijos sedientos de fantasías y misterios. "La película le dio un empujón a la saga hacia el éxito, e impulsó a los chicos, a la literatura de ficción, y eso es muy valorable", afirmó. La sorpresa de las vendedoras es que los más chicos se "devoran" los grandes tomos cargados de mucho texto y pocas imágenes, y avalan esta tendencia que, como dijo una de ellas, "le hizo muy bien a la literatura infantil".
Lo que rescató Cecilia Paz fue la manera en que se explotó la figura de la lucha entre el bien y el mal, en la que los buenos siempre ganan, pero con una trama alejada de los avances tecnológicos y la violencia, y más cercana a lo místico y a la magia: "el género los sedujo, y cuando vienen, saben exactamente lo que quieren, buscan entrar a otro mundo, el de la imaginación". "Que los chicos lean obras de este nivel, es como si tuvieran un tesoro en sus manos", expresó Paz.
"Me gustó el señor Tummus"
El miércoles por la noche, el Cinemacenter (avenida Roca 3.450) realizó una función especial para la prensa de "Las crónicas de Narnia". A pesar del horario (fue a las 22.30), muchos chicos asistieron acompañados por sus padres porque querían ser los primeros en ver el filme. "La película me encantó porque casi no tiene diferencias con la novela", señaló Alejandra Bermúdez, de 12 años, quien comenzó a leer la saga cuando tenía 8 años. Su hermana, Daniela, de 10 años, también es fanática de Narnia. "Me gusta porque tiene muchos personajes de fantasía como el fauno Tummus o el león Aslan", manifestó. Giuliana Bertotti, de 9 años, confesó entre risas que le gustó mucho Peter, el hermano mayor que se convierte en el principal rey de Narnia venciendo a la Bruja Blanca. "El actor que trabaja en la película es casi como me había imaginado que era el de la novela. Además, en la película, los cuatro actores que interpretan a los hermanos Pavensie son muy parecidos entre sí, casi parecen hermanos en serio", señaló la pequeña.
El gorila llegó tarde
Ayer iba a comenzar el enfrentamiento en la taquilla del famoso gorila King Kong con los niños fanáticos de la fantasía de Narnia. Pero no pudo ser: en las dos primeras funciones de la tarde no pudo proyectarse la película "King Kong" en ninguna de las tres salas en que estaba programada. Según se pudo conocer, el vuelo que trasladaba las cintas sufrió demoras, por lo que todo se retrasó, y recién arribaron por la tarde. En el Cinemacenter, en el Candilejas y en el Atlas se informó que el filme se iba a proyectar en estreno en la última función de anoche.
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