04 Enero 2006 Seguir en 
A pocos minutos del centro de París, en La Cartoucherie, se encuentra la sede del Théatre du Soleil. Allí, en el Festival Enfants de Troupes-Premiers Pas, el grupo tucumano Toda-Vía ofreció nueve funciones de la obra "Acerca de la estrategia más ingeniosa para ahorrarse la penosa tarea de vivir".
Entre el 8 de noviembre y el 18 de diciembre, el Theátre du Soleil, creado en 1964 por Arianne Mnouchkine, albergó en el encuentro a una decena de grupos, de los cuales sólo dos eran del exterior.
La obra, que trata sobre la vida del poeta portugués Fernando Pessoa, escrita y dirigida por Paula Giusti, conmovió al público parisino. "Había gente que salía llorando de la sala, y otros que se acercaban días después para comentar cómo se habían sentido afectados", le contaron a LA GACETA algunos de los protagonistas de la puesta, Daniela Villalba, Marcos Acevedo y Daniel Cabot, quienes junto con Pablo Delgado y Pablo Salas, integran el elenco. "En el bar de La Cartoucherie venían a saludarnos y a contarnos lo que habían sentido con la obra", agregaron.
A pesar de que reconocieron que el público que asistió a las puestas era heterogéneo, propio de un festival -con muchos estudiantes-, la obra también contó con observadores muy especiales y calificados: la organizadora, Arianne Mnouchkine (actriz de trascendencia internacional) y Patrice Pavis (cuyos textos sobre teoría teatral se leen y se enseñan en todo el mundo).
"Nos sentíamos un poco incómodos cuando aplaudían, porque la costumbre allá es un aplauso que se extiende durante varios minutos, y los actores salen a saludar tres o cuatro veces, constituyéndose en toda una ceremonia", recordó Acevedo. Cabot dijo que el festival es la tercera vez que se realiza, y funciona sobre todo "de boca en boca".
¿Qué experiencia les dejó este viaje?, se les preguntó. "Para mí cobra sentido el hecho de conformar una compañía, lo que implica convivir con mis compañeros y armar otros proyectos", respondió Cabot.
Según Villalba, "fue importante para el desarrollo como actores; teníamos muchas ganas de mostrar nuestro trabajo y fue bien recibido".
Acevedo afirmó: "me voló la cabeza estar en Francia, y la experiencia profesional compite con la experiencia personal. Me resultó misterioso observar cómo se construye el teatro allí, y sirvió para darme cuenta de que tenemos la fortuna de producir desde lo que tenemos, es decir que, las dificultades, para nosotros, pasan a ser una ventaja".
Entre el 8 de noviembre y el 18 de diciembre, el Theátre du Soleil, creado en 1964 por Arianne Mnouchkine, albergó en el encuentro a una decena de grupos, de los cuales sólo dos eran del exterior.
La obra, que trata sobre la vida del poeta portugués Fernando Pessoa, escrita y dirigida por Paula Giusti, conmovió al público parisino. "Había gente que salía llorando de la sala, y otros que se acercaban días después para comentar cómo se habían sentido afectados", le contaron a LA GACETA algunos de los protagonistas de la puesta, Daniela Villalba, Marcos Acevedo y Daniel Cabot, quienes junto con Pablo Delgado y Pablo Salas, integran el elenco. "En el bar de La Cartoucherie venían a saludarnos y a contarnos lo que habían sentido con la obra", agregaron.
A pesar de que reconocieron que el público que asistió a las puestas era heterogéneo, propio de un festival -con muchos estudiantes-, la obra también contó con observadores muy especiales y calificados: la organizadora, Arianne Mnouchkine (actriz de trascendencia internacional) y Patrice Pavis (cuyos textos sobre teoría teatral se leen y se enseñan en todo el mundo).
"Nos sentíamos un poco incómodos cuando aplaudían, porque la costumbre allá es un aplauso que se extiende durante varios minutos, y los actores salen a saludar tres o cuatro veces, constituyéndose en toda una ceremonia", recordó Acevedo. Cabot dijo que el festival es la tercera vez que se realiza, y funciona sobre todo "de boca en boca".
¿Qué experiencia les dejó este viaje?, se les preguntó. "Para mí cobra sentido el hecho de conformar una compañía, lo que implica convivir con mis compañeros y armar otros proyectos", respondió Cabot.
Según Villalba, "fue importante para el desarrollo como actores; teníamos muchas ganas de mostrar nuestro trabajo y fue bien recibido".
Acevedo afirmó: "me voló la cabeza estar en Francia, y la experiencia profesional compite con la experiencia personal. Me resultó misterioso observar cómo se construye el teatro allí, y sirvió para darme cuenta de que tenemos la fortuna de producir desde lo que tenemos, es decir que, las dificultades, para nosotros, pasan a ser una ventaja".







