Fiesta electrónica a plena luz del día
Con anteojos oscuros y distintos looks, jóvenes y adultos bailaron hasta cerca del mediodía de ayer en el predio de la Sociedad Rural. La fiesta, que reunió a jovencitas fashion y a chicos con tatuajes y piercing, se repartió entre los ritmos de la electrónica y del rock, con una banda en vivo y el popular "agite" de los d?js.
02 Enero 2006 Seguir en 
La música electrónica pisó fuerte: más de 5.000 personas celebraron el año nuevo en el predio de la Sociedad Rural, en una fiesta que tuvo un público variopinto y que se extendió hasta antes del mediodía. La imagen de la multitud bailando sin detenerse, bajo el rayo del sol de las 10 de la mañana, fue una de las postales más notables del evento, mientras el Camino del Perú se volvía intransitable, y centenares de jóvenes caminaban a la vera de la ruta para regresar a sus casas, buscando inútilmente un taxi o un remise.
La organización fue desbordada, y todas las previsiones fueron superadas; el fernet y la cerveza, por ejemplo, se terminaron mucho antes que la fiesta. "Para nosotros fue un éxito total; no hay antecedentes de una movida tan grande en esta ciudad. Pero sí es cierto que había más gente de la que estimábamos y por lo tanto, en un momento, se terminó la bebida, y se superó la capacidad de todo. Es de destacar que, pese a ello, no hubo una pelea en toda la noche y el día; ni el menor incidente", le dijo a LA GACETA Eduardo Mesón, uno de los organizadores, a modo de balance.
Escenarios
La fiesta se desarrolló en tres escenarios distintos y con dos músicas diferentes: en un anfiteatro, los protagonistas fueron el grupo Sr. Valdez, el rock y el ska; en las otras dos pistas (una al aire libre y la otra en un enorme galpón), los d?js hicieron el agite con la electrónica. En estas dos pistas, además, funcionaron terrazas VIP (auspiciadas por marcas de bebidas alcohólicas), únicos lugares donde, por momentos, se podía encontrar un sitio donde sentarse. "Esto fue un 40% de rock y un 60% de electrónica", ponderó Hugo Franco, asiduo concurrente a la movida electrónica.
Desde las 5
Aunque la gente empezó a ingresar desde antes de las 3.30, y a partir de las 5 todas las instalaciones quedaron colmadas (con largas filas en la entrada, en los baños y en los puestos de venta de bebidas).
A esa hora, un grupo numeroso de gente que se aglomeró en la puerta y pujaba por ingresar, superó la barrera de seguridad, y para evitar mayores problemas, los organizadores permitieron su ingreso. En el levante de la fiesta, los dj?s Roberto Cerrati y Tato Piatti no pasaron inadvertidos con su trabajo.
La organización fue desbordada, y todas las previsiones fueron superadas; el fernet y la cerveza, por ejemplo, se terminaron mucho antes que la fiesta. "Para nosotros fue un éxito total; no hay antecedentes de una movida tan grande en esta ciudad. Pero sí es cierto que había más gente de la que estimábamos y por lo tanto, en un momento, se terminó la bebida, y se superó la capacidad de todo. Es de destacar que, pese a ello, no hubo una pelea en toda la noche y el día; ni el menor incidente", le dijo a LA GACETA Eduardo Mesón, uno de los organizadores, a modo de balance.
Escenarios
La fiesta se desarrolló en tres escenarios distintos y con dos músicas diferentes: en un anfiteatro, los protagonistas fueron el grupo Sr. Valdez, el rock y el ska; en las otras dos pistas (una al aire libre y la otra en un enorme galpón), los d?js hicieron el agite con la electrónica. En estas dos pistas, además, funcionaron terrazas VIP (auspiciadas por marcas de bebidas alcohólicas), únicos lugares donde, por momentos, se podía encontrar un sitio donde sentarse. "Esto fue un 40% de rock y un 60% de electrónica", ponderó Hugo Franco, asiduo concurrente a la movida electrónica.
Desde las 5
Aunque la gente empezó a ingresar desde antes de las 3.30, y a partir de las 5 todas las instalaciones quedaron colmadas (con largas filas en la entrada, en los baños y en los puestos de venta de bebidas).
A esa hora, un grupo numeroso de gente que se aglomeró en la puerta y pujaba por ingresar, superó la barrera de seguridad, y para evitar mayores problemas, los organizadores permitieron su ingreso. En el levante de la fiesta, los dj?s Roberto Cerrati y Tato Piatti no pasaron inadvertidos con su trabajo.







