Mercedes Sosa vuelve con "Corazón libre"

La artista tucumana regresará a su pago después de cuatro años, y el miércoles cantará en la plaza.

COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS. Mercedes Sosa ofrecerá su recital, acompañada por bombo y guitarra. EDUARDO TORRES - DEUTSCHE GRAMMOPHON
COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS. Mercedes Sosa ofrecerá su recital, acompañada por bombo y guitarra. EDUARDO TORRES - DEUTSCHE GRAMMOPHON
18 Diciembre 2005
Tantas veces me mataron / tantas veces me morí / sin embargo estoy aquí, resucitando... Como la famosa canción de María Elena Walsh, Mercedes Sosa no se cansa de asegurar que está en una etapa de renacimiento. “Estuve enferma dos años y ahora estoy recuperándome poco a poco. Estoy volviendo al folclore”, señala con voz eufórica desde su casa en Buenos Aires. “Y la gente está contenta de que yo haya vuelto a los escenarios”, agrega riéndose.

En diálogo exclusivo con LA GACETA, la artista tucumana no sólo habló sobre su nuevo disco “Corazón libre”, sino también sobre el país que tanto ama, sobre la música a la que no puede abandonar y sobre el espectáculo que realizará en la plaza Independencia el miércoles a las 21, que le quita el sueño. “Estoy muy ansiosa y emocionada por mi vuelta a Tucumán. Te imaginás, hace cuatro años que no voy y quiero llevarle unas flores a mi madre”, agrega con voz quebrada.

- Aquí se la espera con mucha expectativa...
- ¿En serio? Yo también estoy desesperada por viajar y espero llegar bien. Va a ser muy cansador porque iré en auto y, como tengo dos vértebras afectadas, debo llevar puesto un corsé. Por suerte voy con mi hijo y vamos a pasar la noche en Ceres. Después del mediodía, vamos a seguir viaje. Ya no veo las horas de estar en Tucumán.

-¿Y qué es lo primero que hará cuando llegue?
- Descansar. No voy a ir al cementerio a llevarle flores a mamá, porque seguramente me causará un shock muy grande. Lo dejaré para después del espectáculo.

-La nostalgia por la propia tierra suele ser una compañera amarga... ¿Usted la sigue sufriendo?
-Por supuesto. Siempre tengo nostalgias de mi provincia. Ayer justamente le estaba diciendo a mi hijo Fabián que ya necesito desesperadamente volver a Tucumán. Y él me contestó: “yo también, mamá”. Porque los dos somos así; extrañamos mucho nuestra provincia. Allí están mi familia, mis sobrinos Coqui y Claudio Sosa, que estarán conmigo en la plaza, y también mis mejores recuerdos.

-A lo largo de su carrera, usted grabó temas de distintos géneros: rock, pop y hasta tangos. Pero “Corazón libre” es un disco de folclore puro. ¿Cómo se sintió al volver a sus raíces?
-¿Usted sabe lo que es nadar, cuando a uno le gusta; nadar como un pececito? Nadar es lo más bello que existe, sobre todo cuando hace calor. Y yo siento que estoy nadando en aguas que ya conozco. Y estoy nadando bien... En este disco se nota mucho. En realidad hay tres discos en los que se nota: “Al despertar”, “Escondido en mi país” y en este. Para mí, cantar folclore es mucho más fácil que cualquier otra cosa.

-Y para volver eligió la guitarra y el bombo... Porque en “Corazón libre” sólo está acompañada por estos dos instrumentos...
-Sí, porque la guitarra es muy buena... y porque Giuliano es muy buen guitarrista, realmente delicado, fino como ser humano y como guitarrista. Sin embargo, debo decir que fue una ocurrencia de la grabadora. Querían a una Mercedes Sosa clásica.

-En el disco conviven temas que son patrimonio de la mejor tradición folclórica con una gran cantidad de temas de autores y compositores muy jóvenes...
-Es que el folclore se renueva permanentemente. No es solamente cosas antiguas. Hay gente joven que en este momento está componiendo maravillosamente bien y no gana nada; no la promociona nadie, no la llevan a una radio. Mire, mis sobrinos que han venido hace como 10 años a Buenos Aires, o quizás hace muchos más, recién ahora están entrando en carrera. Yo grabé ahora con Coqui la canción “País”, que es una belleza; la escuché y le dije: “perdoname, Coqui; yo te quiero grabar este tema”. Y es un tema hermoso, hermosa la letra de Pablo Dumit y la música de Coqui. Quiero aclarar que no lo grabo porque se trate de mi sobrino; lo grabo porque tengo fe en la obra de él, tengo fe en la vida de ellos. Son serios, como lo es Falú; como lo fue Atahualpa.

-En la portada del disco -y también en el interior del libro- hay varias ilustraciones de Joan Báez... ¿Cómo y cuándo Báez realizó esos dibujos que la retratan a usted y a los músicos que la acompañan?
-No recuerdo en qué año anduvimos con Joan Báez y con Constantine Wecker. Cada vez que yo subía a cantar, ella subía con una hojita a dibujarme. Debo decir que ellos eran muy correctos, muy gentiles. Hasta que un día a Joan Báez  no sé lo que le pasó, pero me dijo: “madre, vos sos la madre de todos nosotros; sos la reina de todos nosotros”. Es increíble lo que pasamos. Un día estaba jugando con un videojuego chiquitito, que tenía unos bichitos que jugaban tenis. Y ella se reía mientras decía: “ves...eso es lo que estudian los revolucionarios latinoamericanos” ¡Tenían un sentido extraordinario del humor !

- ¿Y cómo ve a la Argentina?
- Mucho mejor. Ahora que se decidió pagar la deuda externa, creo que el país podrá salir adelante con mucha más fuerza.

-¿Es optimista respecto del futuro del país?
-Por supuesto que sí. Ahora tenemos más razones para tener alegría y sentirnos orgullosos de ser argentinos.

-Y ahora... ¿qué le espera?
-Bueno, tengo mucha expectativa por este disco que me está dando gratificaciones. Además, ya tengo contratos para Cosquín y para algunos festivales. Pero todo lo tengo que hacer despacito, con cuidado, porque aún no estoy recuperada del todo. Me controlan mucho.

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