14 Diciembre 2005 Seguir en 
Es curioso que, en el centro de nuestra ciudad, la existencia del número correspondiente en el frente de los edificios (en especial, las casas de comercio) sea más bien la excepción que la regla. Ya hemos hecho notar esta irregularidad en alguna otra ocasión, pero se justifica insistir, ya que -por lo que parece- la Municipalidad no ha tomado providencias para corregirla.
Parece obvio ponderar la necesidad y la utilidad de los números en las puertas. Data de 135 años atrás la disposición municipal -adoptada el 31 de mayo de 1870- que ordenaba colocarlos. Las comunes necesidades de las personas de ubicar un domicilio, así como los requerimientos de la entrega de la correspondencia y también de las medidas judiciales y administrativas, hacen indispensable que cada inmueble, cualquiera que fuese su destino, tenga a la vista su numeración.
Pensamos que debieran adoptarse las medidas tendientes a hacer cumplir esta exigencia, en todos los casos y en todo el ámbito de nuestra ciudad. No olvidemos que forma parte del orden mínimo que resulta francamente indispensable en una capital tan poblada como la que habitamos.
Parece obvio ponderar la necesidad y la utilidad de los números en las puertas. Data de 135 años atrás la disposición municipal -adoptada el 31 de mayo de 1870- que ordenaba colocarlos. Las comunes necesidades de las personas de ubicar un domicilio, así como los requerimientos de la entrega de la correspondencia y también de las medidas judiciales y administrativas, hacen indispensable que cada inmueble, cualquiera que fuese su destino, tenga a la vista su numeración.
Pensamos que debieran adoptarse las medidas tendientes a hacer cumplir esta exigencia, en todos los casos y en todo el ámbito de nuestra ciudad. No olvidemos que forma parte del orden mínimo que resulta francamente indispensable en una capital tan poblada como la que habitamos.







