La acusan de matar con un palo al hermano de su nuera

Los implicados eran vecinos. La imputada quedó libre tras la muerte de su hijo de 3 años y el accidente que sufrió otro niño. Mañana se conocería la sentencia.

ACORRALADA. Los testigos coinciden en que Marina Trejo le aplicó a Abel Padilla el golpe fatal.
ACORRALADA. Los testigos coinciden en que Marina Trejo le aplicó a Abel Padilla el golpe fatal.
04 Abril 2002
La pobreza y la marginalidad quedaron al desnudo en el inicio de un juicio oral contra una mujer que está acusada de matar de un garrotazo al hermano de su nuera. La imputada, madre de 12 hijos, quedó libre en diciembre pasado, luego de que uno de sus pequeños, de 3 años, murió aplastado por una pileta de lavar, y otro perdió un ojo al engancharse con un alambre.
En la siesta del 12 de marzo de 2000 la víctima, Abel Orlando Padilla, habría agredido a su hermana Karina Mariana Padilla. Esta le había recriminado que él, en estado de ebriedad, puso la música fuerte para molestarla. Todo ocurrió en un humilde barrio de emergencia de Banda del Río Salí, donde los protagonistas de esta dramática historia son vecinos.
Daniel Trejo, pareja de la joven Padilla, y su hermano Roque Trejo, empezaron a pelear con Abel Padilla, hasta que intervino la acusada Marina Trejo, quien habría golpeado al hombre en la cabeza. Luego, cuando él cayó, todos lo habrían seguido atacando con piedras, palos y patadas, según la investigación judicial que encabezó el fiscal Daniel Marranzino.

"No era violento"
Entre otros, declaró ayer la pareja de la víctima, Mercedes del Valle Albornoz, quien con muchas contradicciones y dudas afirmó, como los demás testigos, que Marina Trejo golpeó en la nuca a Padilla.
La mujer dijo que su compañero no era violento ni agresivo y que sólo algunos fines de semana se embriagaba.
En diciembre pasado, la fiscal Marta Jerez de Rivadeneira solicitó, en un gesto humanitario, que Marina Trejo fuera dejada en libertad, a lo que accedieron los jueces Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y César Vera. En julio del año pasado, un hijo de la mujer murió aplastado al desprenderse de la pared una pileta de lavar, y un mes después otro hijo tuvo un accidente y perdió un ojo.
Trejo, quien vive en una penosa situación económica con sus 11 hijos (también tiene nietos que viven con ella), es asistida por la defensora oficial Estela Giffoniello.
Hoy deberá declarar un testigo que presenció todo lo ocurrido y que ayer no asistió -será llevado por la Policía-, y mañana, tras los alegatos, el Tribunal dictará la sentencia.

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