La presencia de los locales

En los descansos entre una banda y otra, se escuchó una versión de Skay Beilinson de "Jijiji", anunciando su recital del sábado.

A SALTAR. Karamelo hizo danzar a los tucumanos por una hora.
A SALTAR. Karamelo hizo danzar a los tucumanos por una hora.
05 Diciembre 2005
El sábado a las 19, la gente empezó a entrar tímidamente al club Central Córdoba, y a las 20.20, Vital abrió el festival "La furia y la fiesta", con el que Karma Sudaca cerró el año.
Adán Cabrón subió al escenario para hacer sacudir a la masa que iba llegando, para luego darle paso a Burritos, que entre tanto rock duro logró enganchar al público. Con Priztik, la banda heavy de culto de Tucumán, se armaron los primeros pogos de la noche, lo que dejó claro que no sería una noche más, sino que la fiesta sería competa, al igual que la furia. Con esta movida, el productor Gabriel Fulgado volvió a apostar por el rock tucumano después de muchos años.


LA GENTE QUEDO FELIZ


COMPLETO.- "Vine a ver a Karma, pero estuvo todo muy bueno; son bandas de primera todas", dijo Celeste, de 17 años.

CON SUEÑO.-
"Me voy, no aguanto más... que Karma me disculpe, pero me voy a dormir... ah, muy bueo lo de Viviana Scaliza", señaló a las 7 Jorge López.

DE RICOTA.- En los descansos entre una banda y otra, se escuchó una versión de Skay Beilinson de "Jijiji", anunciando su recital del sábado. La gente deliró.

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