- ¿Cómo vivís tu primera visita a Tucumán?
Con muchas ganas; viví muchos años en el interior, y por la gente del interior tengo un enorme cariño y un gran respeto, y sé del esfuerzo que significó para muchos viajar miles de kilómetros para vernos, y esta es una oportunidad de devolverles el cariño y el afecto.
- ¿Es difícil despegarse de Los Redondos? Por ahí leí que habías sido muy tajante al afirmar que no vuelven...
Fue una nota de un pibe que no la grabó y entendió cualquier batata. Yo dije que el año sábatico no había terminado, y él puso ?se terminó?. De movida te cambia todo. Hoy es imposible pensar que Patricio Rey, el grupo, vuelva.Somos varias individualidades y por eso es impensable... es una cosa que por ahora no se da, pero puede ser que exista la posibilidad en algún momento.
- Parece una respuesta al Indio, que dijo que volvería ya.
La voluntad sola no existe, si volvemos a encontrarnos como hermanos, como grupo, con ese espíritu, podemos pensar otra vez en hacer algo juntos. Hablamos un par de veces y nada referido a esto.
- ¿La disolución fue por problemas personales o artísticos?
Fundamentalmente tiene que ver con un gran desgaste, fue mucho tiempo y había ganas de parar por un tiempo. Básicamente fue eso, y para colmo la situacion social estaba bastante complicada y pensamos que lo mejor eraparar (a fines de 2001).
- ¿Qué sentís cuando la gente pide en sus cantos que se vuelvan a juntar?
Mirá, en realidad lo tomo como una cuestión casi folclórica, hay un montón de cantos que me significan bastante poco. Entiendo el cariño de la gente y las ganas de que nos volvamos a juntar, pero Los Redondos momentáneamente es cuestión del pasado; quiero vivir el presente.
- Eso refleja que la mística ricotera está viva para muchos.
Es un gran desafío para la imaginación y la apertura mental. De alguna manera Patricio Rey ha ido mutando, y en vez de un grupo son dos o más.
- De alguna manera esas ?misas? siguen vivas, la gente irá el sábado a la ?misa? de Skay. ¿Te sentís un poco sacerdote?
Bueno, es curioso. Entiendo que es un tipo de celebración, y en realidad lo que a uno le toca es ser el instrumento por el que pasa la música, que nos vehiculiza a todos hacia una situación no ordinaria. De alguna manera eso de la misa describe un fenómeno que va más allá de lo musical.
- En "Talismán" parece que salís del molde musical que creaste con Los Redondos.
En realidad mucha cuenta no me doy, estoy siempre siendo esclavo de ideas musicales y no puedo mirarme desde afuera, quizás la visión de otro sea más objetiva.
- ¿Estás trabajando en material nuevo?
Sí, sí. Tengo muchos temas que estoy laburando con la banda, y es probable que dentro de poco entremos a grabar y tengamos el disco nuevo el año que viene.
- Tu regreso a teatros y a lugares más íntimos, se parece al inicio de Los Redondos.
Sí, volver a retomar lugares pequeños e íntimos es como que da otra medida, el hecho artístico pesa más que la estructura y la parafernalia de teconología.
- ... Y tal vez devuelve el protagonismo que Los Redondos habían perdido últimamente por la masa que tomó los shows.
Claro. Y el vínculo es más directo, más grande, porque la cabeza no alcanza a abarcar hasta donde termina el mar de gente, y en un lugar chico podés hasta sentir la respiración del público.
- ¿Sentís la necesidad de hacer algún recital muy grande?
Mira, en Córdoba, en Cosquín, en la noche especial que se hace gratis (en 2006), vamos a proponer no sólo un recital, sino un encuentro de culturas alternativas, con charlas, cine, músicos de otras corrientes, Rocambole con charlas sobre producciones independientes, temas de ecología; va a ser un encuentro interesante, un Woodstock criollo.
- Es como un regreso a las performances del inicio, con mucha variedad artística.
Exactamente. De alguna manera es retomar el espíritu que a veces con esto del rock esponsoreado termina vanalizándose, es como volver a empezar, a sacar esas actividades que estuvieron vinculadas al rock... está bueno.
- ¿Cómo surgió tu sobrenombre?
Viene de cuando era muy joven. La artista Marta Minujín, que era amiga de mi hermano, en una de esas veladas que teniamos jugábamos a cambiarnos los nombres, y ella me puso Sky. Después lo acriollé, porque sky es cielo en inglés, y le agregué la ?a?, como suena...







