03 Diciembre 2005 Seguir en 
Quienes crean que los filmes en los que abundan las tomas con cámara en mano, sin iluminación especial y con un montaje nervioso son obras con estética moderna, no han conocido el cine de Jean Luc Godard. Este realizador, perteneciente a la llamada Nouvelle vague (Nueva ola francesa) impuso esos rasgos innovadores a sus películas hace más de 50 años.
Hijo de un médico y nieto de un banquero, Godard nació en París el 3 de diciembre de 1930, se educó en Suiza y en la Sorbona, y escribió críticas y trabajos teóricos sobre cine en la famosa revista "Cahiers du cinema" antes de comenzar su tarea como realizador. Respaldado nada menos que por François Truffaut, filmó "Sin aliento" en 1959, y se ganó inmediatamente el respeto de la crítica. En pocos años, y a través de filmes como "Vivir su vida" (1962), "Una mujer casada" (1964), Alphaville (1965) o "Pierrot el loco" (1965) conquistó un lugar de privilegio entre los realizadores de la época y consolidó su estilo narrativo eminentemente personal e innovador, en el que mezclaba elementos de ficción con tramos documentales y comentarios personales.
Su cine evolucionó hacia el tema político y, con "Week end" (1967) mostró sin tapujos su identificación con la corriente maoísta en ese entonces muy en boga entre los estudiantes parisinos. Sus películas de ese período fueron realizadas con presupuestos muy bajos, en formato económico y sobre temas políticamente muy radicalizados.
En la década siguiente, Godard intentó algunas realizaciones menos provocativas para reconciliarse con el cine comercial. Pero en los años 80 vuelve a provocar polémica con obras como "Pasión" (1982), "Nombre: Carmen" (1983) y "Yo te saludo, María" (1984); sin embargo, tanto la crítica como el público perdieron el interés en la tarea del realizador y sus filmes no lograron el eco obtenido en la primera etapa de su carrera.
A pesar del eclipse que parece haber oscurecido la figura del realizador en los últimos años, su aporte a las formas y a los contenidos del cine resulta indiscutible.
Hijo de un médico y nieto de un banquero, Godard nació en París el 3 de diciembre de 1930, se educó en Suiza y en la Sorbona, y escribió críticas y trabajos teóricos sobre cine en la famosa revista "Cahiers du cinema" antes de comenzar su tarea como realizador. Respaldado nada menos que por François Truffaut, filmó "Sin aliento" en 1959, y se ganó inmediatamente el respeto de la crítica. En pocos años, y a través de filmes como "Vivir su vida" (1962), "Una mujer casada" (1964), Alphaville (1965) o "Pierrot el loco" (1965) conquistó un lugar de privilegio entre los realizadores de la época y consolidó su estilo narrativo eminentemente personal e innovador, en el que mezclaba elementos de ficción con tramos documentales y comentarios personales.
Su cine evolucionó hacia el tema político y, con "Week end" (1967) mostró sin tapujos su identificación con la corriente maoísta en ese entonces muy en boga entre los estudiantes parisinos. Sus películas de ese período fueron realizadas con presupuestos muy bajos, en formato económico y sobre temas políticamente muy radicalizados.
En la década siguiente, Godard intentó algunas realizaciones menos provocativas para reconciliarse con el cine comercial. Pero en los años 80 vuelve a provocar polémica con obras como "Pasión" (1982), "Nombre: Carmen" (1983) y "Yo te saludo, María" (1984); sin embargo, tanto la crítica como el público perdieron el interés en la tarea del realizador y sus filmes no lograron el eco obtenido en la primera etapa de su carrera.
A pesar del eclipse que parece haber oscurecido la figura del realizador en los últimos años, su aporte a las formas y a los contenidos del cine resulta indiscutible.
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