25 Noviembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES (Enviado especial Gustavo Martinelli).- Se mueve ante las cámaras de televisión como Emanuel Ginóbili en la cancha de básquet. Es que Leo Montero, el popular conductor de "Buenos días, Argentina", juega al básquet desde edad temprana. Es más: fue justamente ese deporte el que lo llevó a la televisión.
Sin embargo, confiesa que, hoy, su prioridad pasa por los programas de entretenimiento y no por los deportivos. "Sigo practicando básquet porque amo el deporte, pero creo que mi etapa como periodista deportivo ha quedado un poco atrás. Me siento muy cómodo conduciendo ?Buenos días, Argentina?", dijo.
Recordado por su sonado noviazgo con la ex tenista Gabriela Sabatini a fines de los años 90, Montero recibe a LA GACETA en los estudios que Endemol posee en Palermo Hollywood. Acaba de concluir el ciclo que conduce junto con Paula Trápani y el conductor, ya más relajado, toma un par de mates y comienza la charla.
- ¿Conducir este ciclo te exige algo distinto?
- En realidad, no. Desde que me propusieron sumarme al programa sentí que encajaba muy bien. No sólo me divierto mucho, sino que también tengo libertad para hacer otras cosas, para ser más espontáneo. Para mí, la televisión es como un juego.
- Eso se nota a simple vista. Y más ahora que están transmitiendo los pormenores de la academia de "Operación Triunfo, tercera generación".
- Si, es una novedad que nos mantendrá ocupados por varios meses. Por eso, mis proyectos están un poco supeditados a lo que pueda suceder con el programa durante el verano.
- ¿Y tu faceta de actor?
- Está decididamente enterrada. He tenido algunas experiencias en varias tiras de televisión, pero no me gusta verme en esa faceta. Soy muy malo para interpretar a otros. Mejor dicho, no sé hacer de otra persona.
Al final de la charla, que se desarrolló mientras los técnicos desmontaban parte de la escenografía de "Buenos días, Argentina", Montero se acordó de Tucumán. "Tengo muy buenos recuerdos de esa provincia. Fui varias veces cuando jugaba al básquet y no me olvido de las empanadas", señaló.
Sin embargo, confiesa que, hoy, su prioridad pasa por los programas de entretenimiento y no por los deportivos. "Sigo practicando básquet porque amo el deporte, pero creo que mi etapa como periodista deportivo ha quedado un poco atrás. Me siento muy cómodo conduciendo ?Buenos días, Argentina?", dijo.
Recordado por su sonado noviazgo con la ex tenista Gabriela Sabatini a fines de los años 90, Montero recibe a LA GACETA en los estudios que Endemol posee en Palermo Hollywood. Acaba de concluir el ciclo que conduce junto con Paula Trápani y el conductor, ya más relajado, toma un par de mates y comienza la charla.
- ¿Conducir este ciclo te exige algo distinto?
- En realidad, no. Desde que me propusieron sumarme al programa sentí que encajaba muy bien. No sólo me divierto mucho, sino que también tengo libertad para hacer otras cosas, para ser más espontáneo. Para mí, la televisión es como un juego.
- Eso se nota a simple vista. Y más ahora que están transmitiendo los pormenores de la academia de "Operación Triunfo, tercera generación".
- Si, es una novedad que nos mantendrá ocupados por varios meses. Por eso, mis proyectos están un poco supeditados a lo que pueda suceder con el programa durante el verano.
- ¿Y tu faceta de actor?
- Está decididamente enterrada. He tenido algunas experiencias en varias tiras de televisión, pero no me gusta verme en esa faceta. Soy muy malo para interpretar a otros. Mejor dicho, no sé hacer de otra persona.
Al final de la charla, que se desarrolló mientras los técnicos desmontaban parte de la escenografía de "Buenos días, Argentina", Montero se acordó de Tucumán. "Tengo muy buenos recuerdos de esa provincia. Fui varias veces cuando jugaba al básquet y no me olvido de las empanadas", señaló.
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