27 Octubre 2005 Seguir en 
Impotencia, tristeza, indignación, incertidumbre. Estas fueron algunas reacciones de los ahorristas del Banco Empresario ante la imposibilidad de ingresar a la entidad para efectuar operaciones, como la extracción de dinero por medio de los cajeros automáticos, que no estaban habilitados en la sede central ni en las siete sucursales.No obstante, la gran mayoría de los clientes tomó la situación con calma; excepto algunos, que pidieron a gritos que los dejaran ingresar para retirar su dinero."Hay que tener más consideración con la gente que es clienta del banco. No puede ser; ahora nos acordonan con la Policía", vociferó un cliente, molesto, en la entrada lateral del banco.
"Un sobrino me decía que me vaya del Empresario porque estaba en una situación complicada, que ya no daba para más. Pero yo no le hice caso. Y ahora, esta cola me hace acordar al corralito", comentó, afligida, Tita Aballay. "Quiero sacar plata de mi jubilación, y me dicen que tengo que hacer semejante cola. Esto es lamentable", manifestó Mirta Saad, a pesar de lo cual afirmó que seguirá siendo clienta del banco.
Otros ahorristas fueron más duros y criticaron la dirigencia del banco. "Este banco siempre se caracterizó por este tipo de situaciones. Pretenden que uno le ponga el hombro al banco y siga confiando, pero los que están en la cúpula nunca hacen el esfuerzo", asestó Estela Lábatte. La esposa de uno de los empleados de la entidad (no quiso identificarse) descargó su enojo contra los directivos. "Esta situación tiene que ver, exclusivamente, con el mal manejo del directorio del banco", afirmó. "Haber llegado a esta situación es culpa de los directivos; siempre es por algo", dijo Jorge Cossio.
La jubilada Orieta Borzino lamentó ver la entidad cerrada. "No puede ser que un banco que siempre tuvo prestigio esté tratando así a los clientes", se quejó.
"Un sobrino me decía que me vaya del Empresario porque estaba en una situación complicada, que ya no daba para más. Pero yo no le hice caso. Y ahora, esta cola me hace acordar al corralito", comentó, afligida, Tita Aballay. "Quiero sacar plata de mi jubilación, y me dicen que tengo que hacer semejante cola. Esto es lamentable", manifestó Mirta Saad, a pesar de lo cual afirmó que seguirá siendo clienta del banco.
Otros ahorristas fueron más duros y criticaron la dirigencia del banco. "Este banco siempre se caracterizó por este tipo de situaciones. Pretenden que uno le ponga el hombro al banco y siga confiando, pero los que están en la cúpula nunca hacen el esfuerzo", asestó Estela Lábatte. La esposa de uno de los empleados de la entidad (no quiso identificarse) descargó su enojo contra los directivos. "Esta situación tiene que ver, exclusivamente, con el mal manejo del directorio del banco", afirmó. "Haber llegado a esta situación es culpa de los directivos; siempre es por algo", dijo Jorge Cossio.
La jubilada Orieta Borzino lamentó ver la entidad cerrada. "No puede ser que un banco que siempre tuvo prestigio esté tratando así a los clientes", se quejó.











