

BUENOS AIRES.- El 17 de octubre de 1945, hace sesenta años, marcó la historia argentina porque aquel día nació el movimiento peronista, formado por los trabajadores que reclamaron en la Plaza de Mayo la libertad de su líder, Juan Domingo Perón.
La cronología que desembocó en el 17 de octubre de 1945 fue la siguiente:
9 de octubre: Al amanecer, el general Eduardo Avalos recibe la intimación de la Escuela Superior de Guerra: debe exigir al presidente Edelmiro Farrell la separación de Perón de sus cargos de vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión. El secretario Franklin Lucero, al tener noticias de que Campo de Mayo está movilizado, envía al general Von der Becke a hablar con los rebeldes. A pesar de todas las gestiones, Perón debe presentar su renuncia a la que agrega la solicitud de retiro.
10 de octubre: Se nombra Ministro de Guerra al general Avalos. Perón se despide desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, previa autorización de Farrell que accede a que el acto sea transmitido por radio.
11 de octubre: Se convoca a elecciones para el 7 de abril de 1946. A las 23 Perón decide aceptar la invitación de Román Subiza de instalarse por unos días en su estancia en San Nicolás partiendo en auto con Evita. A último momento, cambia el destino y decide ir a una isla que posee el padre de Rudi Freude, en el Delta, cerca de las Tres Bocas. Perón encarga a Mercante que informe de su destino al Ministro de Guerra, para no rehuir responsabilidades.
12 de octubre: Se comunica que ha renunciado todo el Gabinete. En la Plaza San Martín una multitud pide la entrega del gobierno a la Corte Suprema de Justicia.
13 de octubre: En la madrugada, el jefe de policía, Mittelbach, se apersona en el Tigre y Perón es detenido en el recreo Tres Bocas de las islas del Delta y es llevado a la cañonera Independencia y luego trasladado a la isla Martín García.
El ex director de delegaciones regionales de la Secretaría de Trabajo, al enterarse de la detención de Perón se comunica telefónicamente con cada Delegación, informando lo ocurrido.
14 de octubre: El Procurador General de la Nación, Juan Alvarez realiza gestiones para tratar de formar un gabinete de conciliación nacional.
15 de octubre: Se deroga el Estatuto Orgánico de los Partidos Políticos. Un recurso de habeas corpus interpuesto en favor de Perón es rechazado.
16 de octubre: En la mañana, la comisión general de la CGT se reúne en la sede de los tranviarios y tras un largo debate, se aprueba una huelga por 24 horas a partir de las cero horas del día 18. El capitán médico Miguel Angel Mazza informa al Ministro de Guerra que Perón padece una antigua afección pulmonar que se agrava por la humedad de la isla y que requiere atención hospitalaria. Al anochecer del 16, manifestantes de Avellaneda intentan cruzar el puente hacia la Capital. Cerca de trescientos avanzan por Montes de Oca y son dispersados por la policía.
17 de octubre: Durante la mañana se suman otros que cantan "sin galera y sin bastón, los muchachos de Perón", llegan desde Ensenada, Berisso, Gerli, Quilmes.
En Tucumán, los trabajadores de los ingenios que estaban en huelga desde el día anterior, marchan de Lules a Mercedes. Se les unen los ferroviarios.
En Córdoba, los grupos de trabajadores llegan desde Alta Córdoba, de las canteras, hacia el centro. Perón es traído de Martín García al Hospital Militar Central de Buenos Aires en horas de la madrugada.
17 horas: el gobierno no puede dispersar a la multitud que ocupa la Plaza de Mayo, hay más de cien mil personas y siguen llegando en camiones desde Berisso, Cañuelas, Campana, Santos Lugares. El pueblo pide la presencia de Perón. Avalos hace traer a Domingo Mercante para tranquilizarlos. Finalmente, los dos van a hablar con Perón al Hospital Militar. El presidente Farrell se comunica con Perón y éste acepta su invitación de concurrir a la Casa de Gobierno.

23 horas: Perón llega a la Casa de Gobierno y, por fin, sale al balcón. Se escucha la voz de Farrell por los altoparlantes: "¡Atención señores! ... El hombre que por su dedicación y su empeño ha sabido ganarse el corazón de todos: el coronel Perón..." La multitud ya no lo escuchaba, sólo vivaban a Perón. (Télam)







